Todo en tu vida cambia pero tu marca personal permanece

La única constante en la vida es el cambio. Ver el cambio como la única constante que existe nos ayuda a reconocerlo como expresión de vida continua. Hay un ciclo inmutable de vida, vida, no vida donde la muerte genera el siguiente nivel de vida: una semilla, una planta, abono para la tierra, cada ciclo es temporal y finito. Aferrarnos a uno de ellos es anticipar la muerte del mismo. La realidad es que

Cuando un final nos duele convertirnos en observadores mas que en protagonistas nos ayuda a encontrar el nuevo comienzo.

Las flores en primavera, la juventud y su vitalidad, la madurez y su sobriedad, la vejez y la sabiduría. En el Tao el auténtico líder es la mano invisible que solo sugiere y permite ser. Desaparecer es el arte; la idea es marcar una diferencia en la vida de los demás a través del amor. Estoy sufriendo… y poco después renazco en amor. Toda transformación duele y desgarra interiormente algo para dar paso a lo que sigue. No permitirlo es no dejar florecer lo que ha de ser.

Los últimos siete años desde el nacimiento de mi segunda hija los cambios constantes nos han sacudido y a veces han hecho mella fuertemente. Cinco trabajos, 4 escuelas diferentes, 3 viviendas. Esto implica muchas vidas, muchos ajustes. Los hijos requieren cierto nivel de estabilidad. Tratamos de mantener una rutina, un espacio un algo que sea constante entre caos que les brinde la estabilidad necesaria para avanzar, florecer, evolucionar. Por fortuna he descubierto claves inamovibles en medio de cualquier cambio.

Lo que nos define está en nuestra esencia

Lo que nos define está en nuestra esencia
Lo que nos define está en nuestra esencia

Cambiar de trabajo es cambiar de puesto, cambiar de casa es cambiar de amigos del día a día, cambiar de escuela es cambiar de conceptos y forma de trabajo. Hay quien se define por el puesto que ocupa y la actividad que desempeña. Fuera de ellos no encuentra como darse a sí mismo(a) un sentido de vida. Todo mundo puede entender que los títulos, los cargos, los grados no nos hacen, ni nos definen. Pero el poder que da un puesto, el rol que nos impone una actividad cotidiana, puede no solo a los demás hacerles pensar que saben suficiente de nosotros. Puede incluso confundirnos a nosotros mismos con respecto a nuestro valor y sentido en la vida. La nobleza, la grandeza, la sabiduría están en el centro del corazón de cada individuo.

El Tao sugiere regresar al origen, yo  hablo de ir al interior, conectar, confiar. Unidad e Interioridad. Unidad con el universo, interioridad con el centro de nuestra esencia primaria. Cuando alguien tiene el auto-concepto bien puesto, ningún cambio nos tambalea. Pero llegar a este punto no es fácil y debemos haber sido suficientemente tambaleados para encontrarlo y re-afirmarlo. He hablado en otros artículos del miedo, del dolor. Llegar a ese punto no nos evita el miedo, no nos protege de manera inminente del dolor. Miedo y dolor son realidades ineludibles en nuestra vida. Son parte de ese continuo que hemos elegido andar.

Todo mundo enfrenta variedad de experiencias de vida gratas y no gratas. Todos tenemos elección ante ellas sobre como interpretarlas y como vivirlas. Todos en algún momento hemos tomado malas decisiones. No hay una sola persona que no haya hecho alguna mala elección en su vida. Quien sabe aprovecharlas, darles la vuelta y continuar en dirección correcta, es la marca que se busca y espera de alguien. No se requiere una lista de virtudes portentosas, basta un sutil, sello personal que puede variar entre:  vitalidad, inteligencia, destreza, etc. Solo una es mas que suficiente y es lo que todos reconocen en alguien como “lo suyo”. Por fortuna esto es lo que va y viene con nosotros independientemente de trabajo, puesto, sueldo, condición económica etc.

Lo que no cambia nos re-hace en toda circunstancia

Lo que no cambia nos re-hace en todas circunstancias
Lo que no cambia nos re-hace en todas circunstancias

Empresas, puestos, cargos, sueldos van y vienen. La empresa que sea, el puesto que desempeñemos, el cargo que nos asignen está determinado por las competencias, las habilidades y destrezas puestas al servicio.  Ninguna de ellas dependen de la instrucción académica sino de habilidades inherentes al individuo. Una actitud, cierto nivel de responsabilidad, cierta empatía e inteligencia emocional. Eso es lo que debemos promover y hacer patente ante los ojos de cualquiera. Eso es lo que salta a la vista en época de crisis y nos hace resolver y concretar. La forma de pensar y conducirnos independientemente de cargo, relación laboral, estatus.

Una persona que sin importar si está arriba o abajo trata al resto de las personas con sencillez y gentileza es una persona lista para todos los ires y venires de la vida. El corazón la mente no se alteran por el puesto, o sueldo. Son y operan con las mismas directrices para los de arriba y los de abajo. También nos ayudan a conectar con los de arriba y los de abajo, estando arriba y abajo.

Los grupos y la interacción en gestión de marca siempre crecen

En todos los cambios de trabajo, casa, escuela, vida habrá un grupo de personas que dejas de ver, extrañas, sientes perder. Con la gestión de marca no importa donde estés, el puesto, la empresa, o el país. Tu grupo siempre está ahí. Siempre crece, siempre se enriquece, no se viene a menos por un cambio laboral. En ocasiones incluso parece afianzarse. Si alguien que teníamos cerca todos los días de pronto se aleja. Ese alguien de pronto se vuelve mas cercano y presente a través de sus publicaciones. Aprecias a los amigos de tus amigos. Compartes experiencias comunes con personas totalmente diferentes. Entiendes que la interacción tiene muchas caras y muchas facetas. Escribimos cosas para “alguien en particular”, sin realmente hablar con ese “alguien”. Por distantes que estemos, ese solo hecho nos acerca un poco. Por momentos nuestro interior se expande y toca muchas mentes, muchos corazones; sin siquiera interactuar de manera directa. Si cambias de un trabajo a otro tendrás los contactos anteriores y los del nuevo empleo mas los que surgen en el camino.

La manera de interactuar con algunas personas cambia y nos enseña que lo que creíamos diferencias no son tales.

El lugar no importa

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Lo nuestro y lo de cada uno de los que nos interesa está disponible y esperando a que cualquiera de nuestros contactos tenga tiempo y deseo de visitarnos. Podemos igualmente de pronto visitar el espacio de cualquiera de nuestros contactos y sentirnos como en casa, disfrutar una rica lectura después de varias semanas o tal vez meses de no leer a alguien en particular. No importa el país, horario. Lo que hacemos y producimos está disponible para quien quiera tomarlo en el momento que lo necesite o desee.

Un cambio de trabajo, casa, o escuela implica todo tipo de ajustes que pueden poner nuestra vida de cabeza. Pero  el espacio virtual nos da la estabilidad de un espacio equivalente desde cualquier punto.

Puedo decir que la gestión de marca me ha fortalecido el auto-concepto. Me ha ayudado a hacer patente lo que me distingue y lo que en todo momento independientemente de puesto, cargo, sueldo es parte de mis habilidades y forma de operar. Sobre todo me ha dado la estabilidad ante todos los cambios de lugar, personas, actividades. Me mantiene una rutina, un grupo, un espacio donde soy independientemente de lo que surge a mi alrededor. Es muy probable que el año que entra traiga nuevamente cambios, tal vez mas drásticos. Pero no importa donde esté (empresa, casa, país), sigo detrás de estos artículos.

BESOS

Posted on: 14 Diciembre, 2015, by : gracielavaldezvera
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