Su maldita vida perfecta…:-(

Vida Perfecta
Vida Perfecta

Vemos una imagen y nos construimos todo un escenario alrededor de la misma. Las redes sociales permiten ser selectivos y filtrar lo que proyectamos. Si en ello nos va la imagen y la reputación, obvio ¿quien va a poner su foto recién salido de la cama?. Hmmm pensemos….¿quienes se suponen auténticos?. No te vas en pijama al mercado, ni en flip-flops a una boda. Como en todo; cualquier extremo es contra-producente. Ni tan fabulosos ni tan fodongos. Tampoco amanecemos con maquillaje y el cabello en su lugar. No debemos vendernos a la presión de la imagen. Los famosos son duramente atacados cuando se perciben imágenes descuidadas.

Imagen Duramente Criticada
Imagen Duramente Criticada

Vida pública versus respeto y humanidad

Como personas reales tenemos todos nuestros buenos y malos ratos. Nuestros buenos y malos ángulos. Quien no sepa sacar partido de esto. No está aprovechando los recursos con que contamos hoy en día. No es necesario ser famoso(a) o super estrella para verse increíblemente. Ni podemos vender la idea de no tener momentos de horror. Nadie tiene derecho a juzgar o criticar la apariencia o la vida del otro. Se dice que por ser “personajes públicos” están expuestos y comprometidos con los medios y los fans. Pero el corazón auténtico, la humanidad, la gentileza, la vida no son así de crueles. Nosotros somos quienes demandamos perfección de los demás y de nosotros mismos.

Tristemente somos los perores jueces de nuestra propia vida. Nos comparamos en desventaja con super-estrellas, super-modelos, referentes de redes sociales, escritores, atletas. El respeto a ellos y a nosotros mismos es ver y aceptar la naturaleza. Este video sobre la imagen proyectada y la real me encanta. Muestra la presión que no solo las estrellas sino en este caso las mujeres en general vivimos.

Pero nadie pone esa presión. Somos  nosotros quienes nos ensartamos con eso. Yo soy analista de imagen; entiendo valoro y aprecio la belleza que podemos proyectar. Pero no me esclavizo a la imagen. Tuve mi época hippie y por elección la dejé atrás, creo firmemente que tenemos dones maravillosos y nuestra imagen es el reflejo de ellos. Siendo coherentes es necesario proyectar exteriormente parte de lo que llevamos dentro. La vida es tan corta comparada con la eternidad. Acicalarnos, pulirnos es signo de vida, alegría, vitalidad, disciplina. Es un reflejo de muchos de nuestros hábitos.

La imagen con amor y respeto a nuestra naturaleza es totalmente diferente a la imagen queriendo dejar de ser nosotros para convertirnos en los íconos o en otra persona o versión.  Me maquillo, corro la milla extra, me pongo sexy, cuido mi alimentación por la vida, por mi bienestar. No porque alguien me acepte. Las personas que mas amo conocen lo peor de mi y siguen a mi lado sin cuestionar nada. ¿Suena perfecto?. Es genial pero muy lejos de ser perfecto.

Nosotros decidimos con que respaldar nuestra marca

Quien teniendo la opción de elegir algo bello escoge algo equis, no está sacando el máximo provecho a sus recursos. No hay mujer fea, no hay vida jodida al cien por ciento. Como no hay mujer perfecta, ni vida perfecta. Pese a lo que veamos en las redes sociales. Algunos especialistas pueden decir que la marca personal no es la imagen.  Es y no es cierto. No es SOLO la imagen, pero la imagen SI es parte importante en toda marca. Importa lo que otros ven, importa lo que comunicamos con lo que mostramos al mundo. Es sin lugar a dudas un aspecto inherente a nosotros. La cara que damos al mundo,es lo que porta nuestro mensaje.

Lo natural satanizado
Lo natural mal juzgado

Pero una apariencia sin mensaje, una imagen sin talento, una fachada sin valor interno. Tampoco sirve de nada. Encontrar el balance entre uno y otro es un trabajo de toda la vida. Tener un día con tus cómodas y adoradas fachitas no quita un milímetro a tu estatura, ni borra los grados académicos, o los grammys de los cantantes, los óscares de los actores.

Nuestra vida y sus errores son nuestro crecimiento y desarrollo personal. El chisme vende y hay quienes se hacen incluso reputación del mismo. Algunos personajes públicos son destrozados por sus adicciones, por sus errores. No hablo de aceptar cualquier basura de cualquiera solo por el respeto a la humanidad de los individuos. Pero en verdad que cada uno pagamos nuestros errores como para que el resto nos los embarre en la cara y meta el dedo en la llaga y restriegue a diestra y siniestra.

Tenemos entonces para respaldar la marca, imagen, contenido y reputación.

Ojo y objetividad para lo que se nos presenta

Detrás de cualquier marca hay un ser humano. Ningún super-hombre o super mujer. Todos tenemos inseguridades, buenos y malos ratos, pleitos en casa, desacuerdos en el trabajo. Nuestra vida es nuestra elección y la del otro; es su asunto, no el nuestro.

Nadie sabe detrás de la sonrisa, bajo las galas que se visten, tras la puerta que se cierra lo que hay realmente dentro de las personas en su día a día.  Ni siquiera de los que la hacen pública en redes sociales a través de YOUTube. Lo que se graba son segundos no su día a día. Somos testigos de una parte de la vida de algunas personas, pero no conocemos el resto de la misma.

Si bien hay personas realmente admirables, también debemos aterrizar el hecho de que lo que admiramos o semi-idolatramos de alguien es una pequeña parte; su parte pública. No es la persona. En numerosas ocasiones he hablado de la marca personal como el mejor referente del individuo. Donde hay muchos mas recursos para descubrir y entender más de alguien. Pero es un hecho que hasta la marca mejor gestionada tiene siempre su parte “privada” a la que tiene derecho y que no debe ser invadida. Merece ser respetada.

Necesitamos al otro, necesitamos ese espejo para reflejar y proyectar lo mejor que tenemos. Tal vez para justificar también lo peor de nosotros. Pero no podemos engañarnos creyendo que lo que vemos es una constante de la vida de ese individuo. Y si lo fuera, si fuéramos auténticamente testigos de la “maldita vida perfecta del otro”. ¿que?. Esa vida perfecta le va a esa persona, cada uno de nosotros tiene diferentes vías a la felicidad, la vida y la perfección. Así que por muy ideal que resulte, ni robarla nos resultaría para hacer nuestra vida “perfecta”.

No buscamos al hombre o mujer perfecto(a) sino al correcto(a). No necesitamos la vida perfecta sino el camino adecuado por imperfecto que sea. Si creemos o vemos que alguien “lo tiene todo”, basta acercarse un poco para descubrir los conflictos de “tener todo”.  Tener mucho dinero es un problema, que lo creamos o no, muchos no están dispuestos a asumir. Amar a alguien implica una serie de conflictos que muchos prefieren dejar pasar. Tener hijos es mucho trabajo que unos cuantos han decidido no asumir. Dejemos en paz a cada quien con su “vida perfecta” y tomemos la rienda de la nuestra para hacerla más que perfecta, correcta.