¿Sabes lo que tus palabras dicen de ti? ¿Tu vocabulario te ayuda o te bloquea?

Aprendizaje de Vocabulario en otro Idioma
Nuestras palabras nos definen y nos condicionan

En el artículo de ayer comentaba que  es importante escuchar con quien hablamos y observar las palabras que usan, el tono, el sentido e intención con que emiten sus afirmaciones. Aprenderemos mucho de lo que la persona lleva dentro, de su caos o certeza, de su voluntad, de su criterio, de su generosidad, de su carácter. No me refiero a hacer un escrutinio de todos con los que hablamos y pasarlos por juicios.  Es un simple escaneo o análisis rápido que te da información valiosa para entenderles y comunciarnos mejor.

Daré un ejemplo: llamé a un novio en turno a su trabajo;  de esas llamadas que son solo por el placer de escuahar la voz de alguien especial. Saludo: “¿Hola! ¿Cómo estás?. El responde un poco con prisas: “Muy ocupado con información que no esperaba”. Entendiendo o pensando que mi llamada no era oportuna y sabiendo que realmente no era importante lo que le diría respondo: ” OK, no te preocupes, luego hablamos” y cuelgo. Acto seguido me regresa la llamada y me dice: ¿porque colgaste?. Yo: no quería interrumpirte. El: “Me acaban de decir que me mandan a Chile”, es muy importante para mi y quiero saber si tu vendrías conmigo si yo tuviera que ir allá….Wow!… si a mi pregunta hubiera contestado: “con una sorpresa que quiero compartirte!”  o “feliz de que me llames porque tengo algo importante que decirte”.  Yo no me habría sentido inoportuna y no le habría colgado. El mensaje que yo recibí es: “eres inoportuna”.  El mensaje que me quería dar es: “eres importante para mi”.  Su selección de palabras me decía que no tenía la menor idea de como transmitirme sus intenciones. 

Somos muy reactivos y no siempre mantenemos en foco la intención de nuestras palabras

Antes de escribir un correo, de llamar a alguien o tener una conversación deberíamos tener claro el objetivo de la interacción. Con mucha frecuencia ni lo consideramos. En este caso mi objetivo era perder el tiempo lindamente y en este entendido se que hay prioridades y que lo que yo tenía en mente no era importante. El tenía como objetivo comunciarme algo tal vez no sabía por la sorpresa como iniciar. Hoy se que tenía miedo de plantearme la pregunta por temor a recibir un “no”.

Como maestra de idiomas enseño mecanismos de comunicación oral llamados: “hesitation/ titubeos”, “false beginning/inicio falso”, utilizados para desarrollo de fluidez al hablar. El punto es no dejar un silencio o un hueco en la conversación mientras pensamos lo que debemos decir en el otro idioma. En estos casos nos ayuda a organizar ideas cuando no sabemos como decir algo. Muchos conocen las muletillas:  expresiones cortas entre frase y frase que si se usan en exceso confunden al interlocutor.  Si no tenemos claro lo que diremos o como debemos decirlo un “hmmmm”, “quiero… hmmm preguntar….” , “tengo algo que decirte”…El false beginning es una frase que inicias y no terminas….Ese: “quiero preguntar….” y luego replanteas en tu mente. “Me acaban de trasladar a Chile y necesito saber si vendrías conmigo. ” Si observan con cuidado los locutores de radio usan este mecanismo con mucha frecuencia y nadie nota que hubo una oración que nunca se terminó y después se dijo algo mejor planteado. Esto siempre vale. No podemos tener la palabra ideal en el momento preciso. Un “permiteme….” un ” Ahhh…”… ” eeeeh….” Nos dan tiempo a organizar las ideas en la mente.

La piel recibe la energía de las palabras antes de  que el oído escuche y el cerebro de-codifique los significados connotativos y denotativos. En este caso recibí su estress e incertidumbre y las interpreté según las palabras que pronunció. Siempre recibimos la emoción del mensaje antes que el mensaje mismo. Nuestra respuesta es con mucha frecuencia la reacción a la emotividad del mensaje mas que a las palabras. Yo pude mas asertivamente también aclarar “¿prefieres que te llame después?” y no lo hice. Reaccioné ante la incomodidad de sentirme “inoportuna”.

Si vas a hablar con alguien sabiendo que tendrán desacuerdo mantén foco en la intención

Cuando hablamos con alguien que sabemos estará en desacuerdo por lo general pensamos en lo que le responderemos para debatir sus argumentos. En lugar de pensar ¿cual es la intención de esta conversación?. Debería ser llegar a un acuerdo, cerrar una venta, encontrar una alternativa de solución, negociar algo. Nos concentramos en el ganar-perder, en el tener la razón, demostrar que está equivocado(a). Nunca es ese el punto. Siempre el otro con la información que tiene y en su posición está en su parte de razón.

Si tu o tu interlocutor están reaccionando mas que dialogando detén la discusión

Es claro, cuando se empieza a subir de tono, cuando cada parte dice sus argumentos contrarios. No se está llegando a ningún lado. Cada uno defiende su posición y no esta habiendo eco. No tiene caso continuar y corren el riesgo de llegar a quiebre, insulto, ofensa. Se vale decir: En este momento no puedo hablar, dame tiempo. No puedo discutir eso en este momento

Nuestras palabras hablan de nuestra actitud y acciones

Hay palabras que deberíamos evitar contínuamente y que usamos con frecuencia: siempre, nunca, nadie, todos, jamás, tu, yo. No es fácil estar consciente de esto pero decir “tu siempre….”, “nadie me responde….”, “todos me ignoran…”. Son expresiones absolutistas que bloquean la acción, el diálogo y las posibilidades. En lugar de siempre podemos decir: en este momento, en esta ocasión, cuando….esto sucede. En lugar de tu y yo, nosotros asume la parte que le toca. En lugar de decir: debes corregir, debemos corregir suena menos acusador. Podemos cambiar, en lugar de debes cambiar. Obvio cuando estamos enojados no pensamos en lo que decimos sino con que jodemos y lo logramos.

Separa la emoción de las palabras y entiende la situación de la persona

No puede hacerse siempre, ni en automático. Pero si alguien te dice algo que te lastima de entrada porque te llegó la mala energía. Cierra los ojos, ubica a la persona en lo que es para ti y enfoca nuevamente el sentido del mensaje. Las personas importan SIEMPRE mas que los hechos y/o las palabras. Llegar a acuerdos, evitar insultar y mantener la relación en términos de armonía y respeto debe ser siempre el objetivo. No podemos ni debemos dejarnos pisotear o invadir, pero tampoco podemos ni debemos pisotear o invadir a otros.

Cuando comuniqué a mis padres que me iba de la casa a vivir con mi novio en una cultura Mexicana; papás muy católicos y tradicionalistas. Fue un golpe para ellos. Papá me dijo cosas que me dolieron. Pero yo sabía que no sería fácil decirles y por su puesto me interesaba que entendieran. No lo logré por su puesto en ese momento. Me corrieron, hubo quiebre. Al cabo de un par de años se restauró la relación. Aguanté los insultos entendiendo su preocupación. No devolví insulto por insulto. Les aclaré mis intenciones, mis puntos de vista. Entendieron que no podían hacer nada. Les pedí el voto de confianza a mi juicio. Gané de mi madre la siguiente respuesta: “No estoy de acuerdo, pero te doy mi bendición.” Más que suficiente por el momento. Al no gritar, al ser firme y serena y actuar acorde con lo que les planteaba me gané su respeto a mi decisión.

Respeto gana respeto

El pensar ahora va la mía. Siempre nos engancha en una cadena de hechos, palabras y acciones que solamente nos dañan y no nos llevan a ningún lado. Si te dicen que eres una tal por cual….“escucha tus palabras…” , “atiende a tu propia vida…”, “observa tu situación…”. Sabemos que lo que vemos en los otros es el espejo de nosotros mismos. Si algo nos desagrada es muy probable que tengamos algo de eso. Lo que otros ven en nosotros y critican seguro hay algo de eso en ellos. Llamar su atención a observarse, a analizarse les va a molestar mas que un insulto y por su puesto no van a aceptar. Pero te va a proteger y te permitirá marcar tu linea sin ofender y sin permitir que te lastimen. Al cabo de un tiempo deberán aceptar la buena intención de tu reacción. Pues la mayoría de las personas responden insulto por insulto. Un no te permito… es perfectamente aceptable y no ofende a nadie. No te permito escucha tus palabras, No te permito atiende a tu propia vida, 

Intención y Tansparencia

Lo que pensamos se impregna en las palabras que decimos. Si criticamos mentalmente a las personas en el momento que interactuamos con ellas; reciben la carga emocional de la crítica.  Ver a las personas como individuos valiosos, vulnerables, dignos de amor y respeto es percibido por ellos cada vez que hablamos. ¿Quien no ha estado en un restaurante donde recibimos cubiertos sucios?. Es molesto, pero he presenciado escenas donde se insulta y humilla al mesero(a) con actitudes arrogantes. Gente “importante” que lleva negociaciones millonarias no puede entender como un “mesero(a)” no puede poner atención a esa “mínima cosa”.  Estamos hablando con seres humanos en todo momento, hablarle es tocarle, hablarle con arrogancia es golpearle. Si voy a reservar una sala de juntas y pido un espacio para hoy a las 13:00 siendo las 9:00. Y me contestan: “No nena”. Depende de quien lo dice y el tono con que lo dice recibo diversos mensajes:

  1. Que pena pero ya esta todo reservado!
  2. ¿Como se te ocurre pedir una sala para la una  que es el horario mas demandado el mismo día a las 9:00?
  3. ¿Eres nueva o que no haz aprendido como funcionan las políticas de reservación en este lugar?
  4. Amiga!, lo siento ahora si no puedo ayudarte.

Al cabo de una interacción sabemos si fuimos maltratados o respetados. La energía de la intención con que nos dijeron las cosas es lo que permanece en nuestra piel, en nuestro estómago y lo que resuena en nuestra mente. Es un verdadero placer interactuar con personas transparentes. Es desgastante tratar de descifrar los mensajes escondidos y las intenciones detrás de las palabras de los que sabemos no son transparentes. En verdad es agotador, pero por desgracia hay muchas interacciones así.

Esta enojado(a), se quiere desquitar, va a reclamar, esta a punto de explotar.  Rápido identifica intenciones, separa de las palabras y da la respuesta media que te proteja y le resuelva.

Actitud y Coherencia

Hay personas que no importa lo que les digas siempre tienen un punto en contra. Siempre hay algo de que quejarse y lo dicen con cargas de energía fuertes  e insultantes.  El mundo está mal, la gente está mal, el gobierno esta mal, la vida está mal. No hay cosa buena rescatable en nada. Al irse te dejan una vibra de “que mierda esta el mudno!!”. Hay por el contrario quienes todo es hermoso y la vida es genial. Tampoco es posible evadir realidades porque de ese modo no se resuelven los problemas. No podemos ver todo color de rosa cuando efectivamente hay problemas que resolver.

La actitud es resultado de las palabras que elegimos. Si todo está mal es claro que tendremos actitud negativa, pesimista. Si decimos: las cosas no estan funcionando últimamente. Damos oportunidad a que se restauren. Si decimos: nada funciona entre nosotros. Ya no hay vuelta de hoja y mejor cada quien por su lado.  Si amamos auténticametne a las personas usemos palabras que les hagan sentir lo que son nuestras verdaderas intenciones. Nos han entrenado tanto para esconder los sentimientos que en un punto hasta para nosotros mismos son un misterio.

Por otro lado si todo está bien. No hay nada que corregir y siendo honestos siempre tenemos algo que mejorar.

La actitud permanente debe ser amor, aceptación y respeto y las palabras que emitimos deben ser coherentes con dicha actitud. Podemos tardar toda una vida en lograr esto. Pero si no empezamos cuanto antes, nos tardaremos mas. La práctica hace al maestro.

Nuestra comunicación es el sello de nuestra marca personal

 

¿Eres el típico optimista?, ¿eres el típico pesimista? ¿el insensible?, ¿el duro?. Frecuentemente  somos pasados por escrutinio, nos juzgan, nos conceptualizan y nos encuadran en un adjetivo. Lo sé´, es muy injusto e irreal, pero así es, y muchos lo hacemos con los demás. La comunicación verbal y no verbal es parte importante de nuestra marca personal.

Resumiendo

1.Debemos seleccionar adecuadamente las palabras para transmitir un mensaje y dejar claras nuestras intenciones

2.Podemos utilizar recursos linguísticos y paralinguísticos para conseguirlo

3.Tocamos y somos tocados con el lenguaje. ¿Lo hacemos con calidad, amor y gentileza?

4.Nuestra actitud ante la vida es resultado de las palabras que escogemos y los conceptos que emitimos.

5.Seremos conceptualizados por la manera en que nos comunicamos

6.Abrimos o cerramos canales de comunicación con el lenguaje que elegimos

7.Observemos atentamente las reacciones que generamos con nuestras palabras y aclaremos cuando notemos que hemos sido mal interpretados

8.Digamos cuantas veces sea necesario: lo siento, perdóname, te amo , gracias. Son palabras mágicas de las que sí se puede abusar.