¿Sabemos lo que es el verdadero auto-cuidado?

Nos perdemos a nosotros por ayudar a otros
Nos perdemos a nosotros por ayudar a otros

Muchos de nosotros ofrecemos respuestas y soluciones a una tipología de problemas. Probablemente resolvemos con maestría cierto tipo de situaciones y tristemente descuidamos nuestra persona y nos perdemos a nosotros mismos en el intento por ayudar a los otros. Me viene a la mente la pediatra de mis hijas. Una mujer admirable que nunca tuvo hijos y me enseñó desde el primer momento como sostener a mis bebés, sacarles el aire, darles de comer, cuidarlas y cuidarme a mi misma en el periodo post-parto que es tan difícil. De entrada su maestría y acierto en cuidados de los recién nacidos es admirable sabiendo que ella nunca ha sido madre biológica. Lo escribo tal cual porque para mi es mucho mas madre que muchas; incluyéndome a mi. En mas de una ocasión a lo largo del camino me ha dado lecciones y consejos invaluables para cuidar, y educar a mis hijas. Está dispuesta día y noche. Podía llamarla en fin de semana en la madrugada cuando alguna de mis hijas tenía fiebre y me daba instrucciones vía telefónica de lo que debía hacer. Al cabo de unos minutos volvía a llamar para saber como seguía la bebé. Una auténtica compañera de angustia en los momentos que más hace falta. Hay un día a la semana en que no atiende a nadie y sin embargo es un hecho que el tiempo que dedica a si misma es poco y se ve reflejado en su salud.

¿Que nos fortalece?
¿Que nos fortalece?

¿Que es cuidarnos bien?

Podemos estar al cien en el emprendimiento y tener resultados favorables en nuestros números y proyectos, pero no así en nuestra alimentación y salud. Podemos por el contrario estar al cien con el ejercicio y la alimentación y no tener buenas relaciones con quienes compartimos el hogar. Podemos revisar cada caloría que consumimos y planear segundo a segundo nuestra in-gesta y tener desórdenes alimenticios. Podemos dedicar alma y vida a los hijos y a la familia y tener un vacío, angustia o tristeza cuando alguno de ellos tiene un serio problema que no está en nuestras manos resolver.

. Hay que dar un paso atrás y conectar todo esto antes de seguir adelante y cada paso debe estar integrado en el todo con coherencia y unidad. El auto-cuidado no es una vía, o un programa de acciones.

. Nadie hace algo en particular con el objetivo expreso de joderse la vida. Todos nos preocupamos por el bienestar y el bien-vivir. Desgraciadamente en el camino podemos tomar malas decisiones, o queremos acelerar procesos y/o resultados llevando a cabo acciones inapropiadas. Es importante siempre:

Detenerse

Un hombre de negocios que hace todo por proporcionar a la familia lo mejor, consume tiempo en exceso en el trabajo y se pierde los momentos importantes de los hijos y convivencia con la esposa. Una ama de casa que trabaja sin descanso día y noche por tener todo al día: casa, ropa, comida, rutina con los hijos y en el ir y venir se agota, se consume. Un deportista enfocado y ganador que en sus entrenamientos y medallas pierde vida y convivencia con su entorno. En el hacer con disciplina y enfoque también podemos perdernos si no aprendemos a hacer altos, mirar y conectar.

Auto-cuidado5
Analizar y priorizar es importante

Conectar

Al fin el propósito es el bien-estar. Yo elijo y mis elecciones están en función de los objetivos, y móviles medulares. Si el bienestar de mis hijos es importante; debo conectar mis acciones con ello. Si tanta actividad me agota y me deja poca disponibilidad para sonreír y compartir con ellos. Mi pensar, sentir y hacer no están cuadrando del todo. Si quiero y necesito estar bien y sentirme bien lo que como y hago deben ayudarme. Ya había comentado en Planeación de Desayuno para ejercicio matutino  que la actividad física debe ser acorde con los alimentos que tomamos y efectivamente al iniciar un programa el cuerpo nos empieza a pedir otro tipo de alimentos, el paladar cambia. El cuerpo es sabio y nos dice lo que hace falta. Nos indica cuando hace falta un descanso, cuando hay que darle agua, alimento, cuando hay dolores o tensiones hay que poner atención y responder o negociar, pero nunca ignorar las señales que recibimos. No se debe poner en riesgo la salud por el dinero, ni por los hijos, ni por el desarrollo intelectual. No vale poner en riesgo la tranquilidad de la familia por el bienestar económico.

Conectar el fin último de las múltiples acciones en nuestra vida es importante. El sentido de vida, el servicio, la misión, dan como resultado bienestar, alegría, energía, abundancia. Pero todo en su momento y a su paso. Querer hacer mas para llegar mas rápido, para acelerar el proceso, para ganarle a la vida. Nos conduce en muchas ocasiones a desgaste y posiblemente a sin sentido.

Todo beneficio buscado debe ser bi-direccional. Es literalmente imposible sentirnos bien cuando en nuestro bienestar nos llevamos entre las patas a alguien; quien sea. Nadie puede conscientemente sentirse orgulloso(a) de ello. Las empresas buscan ser “socialmente responsables”. Pero con honestidad ¿cómo puede la comida chatarra dispersarse masivamente y tener ganancias millonarias sin ocasionar gran daño?. De entrada quien se dedica a vender comida chatarra no tiene claro el objetivo de servicio y responsabilidad social. Probablemente se ha metido en el “negocio” por ser redituable. A la larga todo tiene costo y nos pasa factura.

No se trata de buscar mi propio y único beneficio. El punto es conectar la misión con un sentido de vida y en el actuar debo al beneficiar a otros recibir beneficio propio. Siempre que doy un masaje o hago un facial entro en balance conmigo misma y recibo parte del beneficio que he otorgado al paciente. Cuando daba cursos de conversación en algún idioma, mi propia conversación en dicho idioma incrementaba. Compartimos y recibimos parte importante de lo que damos.

Conectar propósitos y valores
Conectar propósitos y valores

Escuchar

Todo comunica; las actitudes, la apariencia, el tono de voz, las oportunidades en la vida. Debemos en teoría estar atentos en el camino. La vida no es linear. No es un camino llano y directo hacia un sitio o meta. La vida es un baile con altos y bajos, cambios de ritmo. Tenemos muchos avisos de lo que podemos y debemos hacer en el camino. Solemos con frecuencia ignorarlos. ¿Les ha pasado que traen algo en la cabeza y de pronto leen un libro, una frase y encuentran lo que buscaban?. Vivimos con ojos y oídos cerrados como los caballos de carga que no miran más que el suelo del camino que andan. Tenemos mucho más a nuestro alrededor y en verdad la vida nos grita: “POR AQUI!” y no hacemos caso por pensar que puede ser una locura. Aún el silencio nos habla, el viento, los lugares que representan algo para nosotros. El sitio donde conocimos a alguien graba la historia y se cuenta cada vez que vuelve una pareja a encontrarse ahí. La música, los niños, los mensajes de nuestros contactos en redes sociales.

La vida nos pide en función de nuestros talentos, capacidades y nivel de desarrollo. Somos al fin como una fuente que debe brotar y fluir. Si no lo hacemos nos secamos, perdemos energía, perdemos alegría y vida.

Escuchar
Escuchar lo que nos pide la vida

Actuar

Finalmente hay que actuar con coherencia y unidad. Esto es más difícil de lo que podemos imaginar. Conectar lo que sentimos, pensamos y hacemos con una misión o propósito claro no es sencillo. La mente jala en una dirección y el corazón o la acción en otra. Descubrir el porqué y lograr unidad con decisión consciente requiere más que trabajo y disciplina, luz, sencillez, corazón y pasión. Con frecuencia nos movemos por el miedo más que por la pasión. La actividad productiva en muchos es más por el miedo a la carencia o la pobreza que por la actitud de servicio  o el amor y pasión a una misión. Tristemente la maternidad en unos casos es mas miedo a la soledad que auténtico amor. Lo mismo en el caso del matrimonio. Mente, corazón y cuerpo alineados en la misma dirección y con el mismo propósito es el auténtico auto-cuidado.

Cualquier hacer que va en contra del corazón, de la mente, del cuerpo desequilibrando de alguna manera es falta de cuidado. Por su puesto de manera natural y con mucha frecuencia no nos cuidamos. Tampoco podemos buscar o pretender perfección o sentirnos culpables por no hacer lo propio. Pero estar conscientes y retomar el camino es suficiente.

.  Luego probablemente flaquearemos pero tendremos elementos para retomar el camino y seguir con firmeza hasta donde la vida nos lo permita.

Actuar con coherencia y unidad
Actuar con coherencia y unidad

BESOS

 

 

 

 

Posted on: 12 Mayo, 2015, by : gracielavaldezvera
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