¿Porqué buscamos respuestas cuando lo que necesitamos son preguntas creativas?

El foco debe ser la pregunta no la respuesta
El foco debe ser la pregunta no la respuesta

 

Se dice que una buena pregunta saca todas las repuestas creativas. Dicha pregunta debe ser simple, clara y penetrante según Felipe Herzenborn. Buscamos el cómo de cualquier situación, generalizada a problema que requiere solución. Al final todo es un problema que hay que resolver. No una vida con variedad de posibilidades para experimentar. Muy probablemente son nuestros miedos que nos conducen a querer evitar el dolor, el fracaso, la escasez.

No necesitamos respuestas tajantes, métodos infalibles, fórmulas mágicas para llegar de punto A a punto B. Sin duda todo proceso: escribir, memorizar, cocinar, negociar… you name it! tiene protocolos, claves, secuencias que ayudan y facilitan. Pero al final el toque personal y el sentido propio hacen la magia. Conocer el proceso para adaptarlo, o las reglas; para romperlas, nos genera un sin fin de posibilidades. Nuestra vida es al fin una de mil posibilidades y nada de lo que yo hago es cien por ciento aplicable a lo que otros han hecho. Las respuestas de otros no funcionan para nuestra vida al cien por ciento. Sí; enriquecen nuestra visión.

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Se dice que una pregunta correcta viaja, profundiza, se desarrolla y crece.

  •  Las preguntas correctas generan curiosidad en el oyente y una gran variedad de respuestas
  • Las preguntas correctas estimulan conversación reflexiva y cada individuo que se adhiere a ellas, le pone un poco de sí dejándolo para todos nosotros.
  • Las preguntas correctas hacen patente los supuestos subyacentes. Evidencian el interior y las premisas del cuestionarte.
  • Las preguntas correctas generan energía y avance. No necesitamos respuestas para la vida sino una pregunta que encamine correctamente nuestras acciones para vivir con pasión.
  • Las preguntas correctas evocan más preguntas. Estimulan nuestra mente y enfocan nuestras acciones. El cerebro automáticamente busca respuestas y las presenta ante nuestros ojos.

 

Como seres pensantes continuamente cuestionamos la vida, la naturaleza el status quo, y no nos percatamos de nuestro proceso de construcción de preguntas que moldean nuestra vida. Hay que poner atención en la construcción, el alcance y los supuestos.

Construcción lingüística

Hay preguntas abiertas que se prestan a variedad de posibilidades y preguntas cerradas con opción de respuesta limitada. En la docencia durante los procesos de evaluación y actividades se trata de controlar el universo de posibilidades para métricas y números priorizando las respuestas cerradas.  Esto es un tipo de condicionamiento en nuestra forma típica al cuestionar; priorizar las preguntas cerradas sobre las abiertas.

Hay preguntas de connotación negativa y connotación positiva. Una pregunta de ¿porqué? activa la defensa “no es mi culpa yo no sé, yo no lo hice.” cuando en realidad solo debería auténticamente indagar la razón o sentido de algo.  Por otro lado el ¿porque? en situaciones de la vida tiende a sobre usarse sin encaminarnos productivamente ¿porqué nadie me quiere? ¿porqué todos me rechazan?. Son preguntas erróneas, totalitarias y cuya respuesta no nos encamina a nada concreto. Podrían cambiar productivamente así: ¿De qué manera logro que me quieran?. Yo personalmente preferiría ¿De qué manera logro transmitir más amor a mi alrededor?. Pues como resultado de eso recibiré amor. Esto nos lleva al alcance de la pregunta. Hay algo que está en nuestras manos y a nuestro alcance, hay cosas que no importa las razones no están en nuestras manos y no vale la pena indagarlas. Los sentimientos del otro están fuera de nuestro alcance. No vale la pena indagar y/o querer manipular lo que no está a nuestro alcance.

Alcance

Una pregunta nos empodera o nos debilita y anula. ¿Nunca me vas a ayudar? ¿No sabes como….x?. Debemos conscientemente tomar parte en los hechos y cargar lo que nos corresponde y solo eso. En estas preguntas de entrada estamos generalizando y anulando posibilidades en el individuo. Un ¿Qué necesitas para poder ayudarme? nos pone en la jugada haciendo nuestra parte para llevar a cabo el objetivo. Y hace patente la solidaridad con el otro. ¿Quieres que veamos como…X? Las respuestas y reacciones que recibimos a nuestras preguntas dependen de lo que el otro percibe en el alcance, y los supuestos de la pregunta.

Supuestos

Es indispensable hurgar los supuestos y las generalizaciones de nuestras preguntas. Preguntar ¿seguro que entendiste? asume que la persona no tiene capacidad o no puede hacerlo. ¿Quieres que te ayude? tiene cierta implicación de que la tarea es difícil y la persona no muy diestra. L intención puede ser buena pero quien escucha “percibe” el supuesto y no le es grato.

Analizando nuestras preguntas

Las preguntas moldean nuestra vida
Las preguntas moldean nuestra vida

El foco en nuestra vida depende de las interrogantes en ella. Vemos y buscamos lo que nuestra mente cabildea. Las emociones y la vibración en nosotros depende de lo que nos respondemos con respecto a nosotros y la vida misma.  De ahí la importancia en analizar nuestras preguntas antes de dejarlas regir nuestra mente.

¿La pregunta es relevante para la vida?

Preguntarnos ¿porqué?, ¿por que a mi?. Nos puede dar n razones: por pendeja, porque no mereces mas, porque el mundo es injusto, porque ellos son unos pendejos. Y de esas respuestas ¿Cómo podemos hacer algo valioso y constructivo para la vida?. Hay cosas que aunque no entandamos, no están en nosotros y no tenemos por qué cuestionarlas. Hacerlo no nos lleva a ningún lado.

¿Es una pregunta que me invita a crear o que me bloquea y paraliza?

¿De que manera puedo hacer esto posible?, ¿Cómo manejo este dolor con sentido y productividad? ¿cómo aprendo a vivir sin ti?. Hay preguntas que duelen, porque sabemos que la respuesta nos guía a un camino lejano, desconocido, no imaginado. Pero finalmente sabemos que es un camino inevitable. Si la pregunta nos impulsa a buscar nuevas oportunidades, razones para seguir aún en medio de las circunstancias adversas y dolorosas. Es una pregunta que vale la pena hacerse y vivir para contestarla.

¿Es una pregunta que inspira y se enriquece en los otros o infunde miedo y duda?

Nuestras preguntas y nuestros caminos son sendero para el que viene detrás. Con esa responsabilidad hemos de asumir las interrogantes en nuestra vida y las conclusiones a las que hemos llegado. Dejando posibilidad al otro para enriquecerlas con su propia experiencia.

¿Creen que yo con este conocimiento hago siempre las preguntas correctas?

¡Por su puesto que no!. Con mucha frecuencia me pesco haciendo muchas preguntas de porque y recibiendo las respuestas que no quiero. Con frecuencia hago peguntas bien intencionadas con  supuestos limitantes para quienes amo. Regularmente mi construcción lingüística me deja fuera de la jugada o introduce connotaciones negativas.  Pero sin duda con mas frecuencia en mis diálogos interiores me interrogo impulsándome a la acción, al sentido de vida, a lo positivo. Definitivamente me sirve este conocimiento para ir generando procesos mas productivos en mi día a día que a la larga moldean el resto de mi vida.

La pregunta de Shakespeare, un ejemplo de una pregunta directa, sencilla, que encamina nuestras acciones a pesar de ser cerrada por el límite de opciones. Las opciones a la mano ofrecen al pensante un mundo de posibilidades. Una pregunta que sin duda ha viajado, ha crecido y se ha enriquecido a lo largo de la historia y sigue dejando mucho para todos nosotros.

BESOS

 

 

Posted on: 2 Junio, 2015, by : gracielavaldezvera
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