¿Podemos ser tan buenos como el buen jefe que esperamos tener?

Inicié mi vida laboral a los 16 años como auxiliar contable en una tienda de alquiler, y venta de productos para hospital. Los buenos jefes se recuerdan toda la vida, igual que los jefes de mierda pero por razones diferentes. Ambos nos enseñan mucho pero a los buenos solemos agradecer. De los otros no percibimos lo que nos dejan. Se les sufre, se les sobrevive pero al final también se les aprende y se les recuerda.

Es fácil identificar las conductas no deseadas; lo que nos afecta de los jefes que a nuestro juicio no debiera ser. Pero siempre que sufro algo de un jefe(a) en particular me pregunto si  hago algo semejante con mis hijas o la gente que de alguna manera depende de mi por los servicios que me prestan.

No es fácil tener responsabilidad sobre otros, aplicar la justicia sin falla, tomar decisiones que no afecten a un grupo determinado de personas. Después de todo quienes están en esas posiciones están dispuestos a hacer lo que corresponde para llevar a cabo las tareas y alcanzar los objetivos. Las madres cargamos con la responsabilidad del funcionamiento familiar. Si algo anda mal, seguro es responsabilidad de la madre. Si todo marcha viento en popa, es lo menos que podemos hacer si para eso vivimos.

Injusta posición, pero es así y no cambia gran cosa a través de los años. ¿Podemos nosotros ser el buen jefe de nuestra propia vida?.¿Podemos no demandar de nosotros hasta el límite en pos del bien familiar?

Jefe perfecto
Jefe perfecto

Un buen jefe debe dar resultados y alcanzar objetivos

El jefe de mierda que odiamos prioriza el logro de los objetivos y su habilidad para conseguirlo por encima de cualquier acción. ¿No hacemos lo mismo dirigiendo nuestra propia vida?

El logro de objetivos requiere visión, estrategia, conocimiento y destreza. Pero nada de eso sirve sin el equipo. El buen jefe identifica destrezas y habilidades dentro del equipo. Toma tiempo necesario para conocer a la gente antes que la tarea. De este modo sabe de lo que son capaces las personas en su área y utiliza su visón estratégica para sacar máximo provecho de los recursos. Empata estratégicamente los objetivos de las empresas con los talentos y aptitudes de su gente. ¿Podemos nosotros igualmente tomar tiempo suficiente con los amigos y conocidos, network para saber con quien contamos a nuestro lado y el tipo de alianzas que podemos implementar?

El jefe de mierda considera que es una pérdida de tiempo interactuar con la gente. Se limita a dar instrucciones basadas en la estructura orgánica y presiona por los resultados considerando situaciones ideales, no realidades estructurales y humanas. Vocea lo que necesita y presiona por una respuesta o resultado inmediato sin importarle lo que implique para el empleado(a) en cuestión. Cualquier situación fuera del ideal es excusa o falta de actitud para él o ella. ¿No hacemos lo mismo en nuestra vida?. Fijamos metas y sin importar lo que implique para el cuerpo, mente, hogar nos sumergimos en tareas agotantes con tal de obtener resultados lo mas rápidamente posible.

El buen jefe explora el estatus al cabo de la solicitud y la variedad de posibilidades con el empleado. Marca directrices útiles para llevar a cabo la tarea. Brinda el apoyo requerido para concretar: si hace falta delega autoridad, otorga accesos, credenciales con confianza dentro de los límites de la tarea o asignación. El jefe de mierda controla y presiona sin delegar la autoridad necesaria para concretar las tareas.

En nuestra vida queremos tomar todo en manos y no soltamos a los hijos, los amigos, la pareja tareas que consideramos importantes. Nos volvemos elementos orquesta. Por su puesto lo que soltemos no quedará perfecto, no será lo que haríamos nosotros. Pero solamente de esta manera nuestro equipo crece y nosotros tenemos una vida.

Un buen jefe debe tomar decisiones

toma de decisiones
toma de decisiones

La justicia en la toma de decisiones no es algo que pueda medirse. La autoridad debe hacerse sentir de alguna manera. Pero es cierto que hay maneras suaves de tomar el liderazgo, de ganarse el respeto, de comunicar las decisiones con franqueza y honestidad pasando tanto los objetivos de la empresa empatándolos con los personales.

En nuestra vida todas las decisiones que tomamos o dejamos a un lado afectan a la familia entera y cualquier regla es aplicable a todos los miembros sin importar condiciones. No hay hijo que no cuestione la justicia de las decisiones de los padres. No hay subordinado que no ponga en tela de juicio las decisiones que les afectan de manera directa.

El jefe de mierda en su toma de decisiones piensa solo en la inmediatez, el máximo beneficio personal con el mínimo desgaste. El buen jefe se empapa de la situación y los participantes antes de tomar  decisiones. La prioridad es dar continuidad al plan de la manera mas efectiva posible. Se busca el mayor beneficio pero sabemos siempre habrá puntos débiles que se verán afectados.

Nos gustaría que los jefes consideraran nuestra situación profesional y personal para la toma de decisiones, ¿pero estamos nosotros dispuestos a hacer esas consideraciones por nuestro propio desarrollo?. Lo que no hagamos nosotros por nosotros mismos no lo hará ningún jefe. Eso es un hecho incuestionable.

Nosotros debemos en todo momento decidir por nuestro bienestar. La paz, la felicidad, el éxito, el amor son elecciones y está en nuestras manos decidir hacer lo que amerita mantener nuestro bienestar, nuestra paz, nuestra felicidad, lograr el éxito, el amor.

Un buen jefe tiene paciencia y sabe guiar

Apoyo y guía
Apoyo y guía

A todos nos gustaría que tuvieran paciencia con nuestra curva de aprendizaje. ¿La tenemos con nosotros mismos? ¿No iniciamos algo y de inmediato ponemos a prueba los resultados?. Nos sentimos frustrados si no obtenemos resultados ideales a la primera. Con el jefe esperamos que sea gentil y nos de oportunidad de intentar, pero en nuestros propios intentos queremos acelerar los resultados al máximo.

Hay mucho que podemos trabajar de lo que identificamos en el jefe de mierda para no ser así con nosotros mismos en la vida. Enfatizo la planeación estratégica personal justo con el ánimo de encontrar balance, porque como jefes de nuestra vida somos tiranos y explotamos una área debilitando otras. Lo se porque yo lo he hecho a lo largo de mi vida de una u otra manera y debo continuamente ajustar y re-estructurar mis prioridades. Tal vez el alcance de objetivos tome mas tiempo, tal vez la toma de decisiones cambie de una época a otra. La paciencia y paz en el proceso de espera son difíciles pero posibles.

 

BESOS