Persistencia que da resultados y re-enfoca para dinero, amor, trabajo, éxito, paz interior

La planeación estratégica es fundamental para cristalizar objetivos, pero no sirve de nada sin acción y estrategia. No hay meta pequeña, no hay plan infructoso, no hay batalla perdida; sólo renuncia y agobio.

Nada más aplastante que estar convencidos que nuestras acciones no nos llevan a ningún lado. Nada más equivocado que ese sentimiento. Cualquier paso por pequeño que sea nos acerca cada día más a la meta: amor, dinero, trabajo, éxito, paz interior, plenitud de vida. Todo cambio que valga la pena, sin embargo toma su tiempo, para asentar sus bases, para afianzar y afinar detalles, para poner a prueba nuestras agallas.

Amor, Dinero, Trabajo, Paz Interior
Amor, Dinero, Trabajo, Paz Interior

¿Qué me garantiza los resultados que espero?

Nada y eso no importa. Lo que importa es estar en el  camino, pues este solo hecho nos coloca en posibilidad de algún tipo de logro. Amar por ejemplo. ¿que puede garantizarnos que a quien elegimos nos corresponderá o será la persona adecuada?. Nada, pero en el amor no se gana siempre. Solo una vez y esa vez es suficiente. Nos partiremos en mil, mil veces pero una sola vez contundente, tajante, real y absoluta que funcione dejará detrás todos los intentos fallidos, borrará las lágrimas, aliviará las penas. En el emprendimiento ¿que me garantiza éxito en mis proyectos?. Nada, pero la experiencia adquirida, las habilidades desarrolladas, los intentos fallidos me acercan más al modelo. Nada establece el número de veces requerido intentar antes de lograr algo. Todos buscamos la fórmula para esto y aquello. Lo cierto es que hay por fortuna más de una fórmula y en cada caso es siempre el individuo quien define la estrategia funcional.

. ¿quien puede condicionar su existencia al hecho de encontrar el amor, tener dinero, trabajo, éxito, paz interior o plenitud de vida?. En la vida lo importante es el camino, en la vida lo importante es vivir, y los dolores y miserias son parte de, son esa parte no grata que muchas veces sobre valoramos. Esa parte que solemos enfocar por encima de la probabilidad de logro.

Todo lo que hacemos es  una corazonada que se alimenta de nuestra voluntad y se impulsa con persistencia.

Mil caminos, ninguna fórmula, solo guías

La vida por fortuna ofrece una variedad infinita de opciones en cada uno de los rubros: amor, dinero, trabajo, éxito, paz interior, plenitud de vida. Nosotros elegimos entre todas las posibilidades aquella que interiormente nos “late”, nos “llama”, nos “acomoda”. Nos puede pasar dejar la salud  o el amor en el camino en pos del dinero, Podemos dejar la paz interior en pos del éxito. Pero siempre en un punto del camino tenemos la posibilidad de re-enfocar, ajustar y volver a intentar. Es un hecho que cada vez que intentamos el resultado es mejor. Las acciones de otros son siempre pautas a seguir, pero no garantizan que nos funcionará en nuestras propias circumstancias de vida. Siempre es necesario hacer ajustes y cambios.

El esfuerzo agota, el fracaso desmotiva

Ante los evidentes límites físicos, emocionales internos es difícil mantener el foco y no desviarse en el camino. En lugar de amor nos conformamos con éxtasis, en lugar de trabajo nos conformamos con cualquier medio de subsistencia, en lugar de paz interior nos conformamos con una vida estándar equis.  ¿Quién necesita más si eso puede funcionar? (If that’ll do, that’ll be). Ante varios intentos fallidos es muy probable creer que el estado de vida no cambiará. No será diferente no importa cuanto nos esforcemos. Pero en ningún caso es así. El amor que rompe barreras y vence todos los obstáculos existe para aquellos que se atreven a creer y luchar por él. La abundancia de la riqueza material existe para aquellos que se atreven a  hacer lo necesario para conseguirla. La paz interior capaz de sostenernos en medio de un huracán es real para quienes se preocupan por fortalecer su fuente interna. Mil caminos para conseguirlo, ninguna formula, solo guías. Ninguna garantía pero la certeza de que en una parte del camino habrá un SI.

Gratitud y Confianza

Cualesquiera que sea nuestro estado de vida presente comparado con aquel que esperamos o idealisamos es un r e g a l o de vida que merece nuestra gratitud plena.  Acoger y abrazar nuestra vida con todo lo que ella nos presenta es el primer paso para llevarla hacia donde quiera que deseemos. Negar, rechazar, maldecir, menospreciar, ningunear cualquier parte de ella es des-valorizar su potencial.

Nos empodera aceptar el estado presente con gratitud, nos debilita rechazar cualquier parte como no grata. El rechazo del aquí y el ahora nos arranca de nuestra vida y nos coloca en la ilusión de lo que ha de ser. No nos permite vivir y disfrutar en toda su dimensión lo que se nos ha dado.  La gratitud nos ubica en una realidad general donde con toda certeza gozamos de bendiciones. Este echo nos da confianza en la vida, en el aquí y el ahora y fortalece nuestras capacidades para dar los pasos necesarios hacia el destino esperado o deseado.

 El verdadero motor imparable

Persistencia
Persistencia

En mi artículo No trabajo por dinero, lo hago por servicio y sentido de vida hablo del compromiso con una misión y la convicción que ésto nos da. Podemos confiar en nuestro buen juicio, el llamado que nos mueve a una dirección independientemente de lógica, de estatus, de productividad o rentabilidad es la verdadera voluntad. El sentido productivo es la puesta de nuestros talentos en marcha para conseguir algo que en nuestro juicio es bueno, justo y necesario. De aquí nace la pasión férrea, la voluntad imparable, la persistencia que finalmente concreta uno a uno los objetivos.

Muchas de nuestras acciones se mueven más por la pasión que por el sentido común. Más por el corazón que por la razón. Pero el momento en que logramos empatar mente, corazón, alma, cuerpo creamos la sinergia necesaria para amar, para concretar cuestiones materiales, para fortalecer nuestro interior. Potenciar una área sobre otra des estabiliza y debilita el sentido general.

No soy yo y mis metas, es la vida y sus bondades lo que debemos enfocar. Con este foco y una misión al hombro cuando la vida no fluye de la manera que deseamos o esperamos mirar la sonrisa de los hijos, sentir la confianza de la pareja, ver la mano tendida pidiendo ayuda no permite que nos agitemos sino que re-enfoquemos y con tranquilidad hagamos lo necesario para el momento.

Cuando lo sembrado con esfuerzo no da el fruto que esperamos no se seca nuestra hambre de seguir sembrando y esperar hasta que el tiempo de cosecha llegue.

Cuando hay nubes en el cielo que no nos permiten ver el bello azul, sabemos que no importa la oscuridad parcial, no importan las nubes, detrás está el cielo azul. Detrás está lo que sabemos y esperamos y ahí seguirá hasta que llegue el momento que podamos disfrutarlo sin nubes grises.

Cuando la tristeza, el miedo, la decepción nos invaden nuestro fuego interior calcina toda duda y la convierte en luz, derrite los muros y nos da paso. Somos agua, tierra, cielo, fuego, fluimos, sembramos, brillamos y finalmente concretamos. Sólo si es nuestra decisión.

Posted on: 18 Marzo, 2015, by : gracielavaldezvera
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