¿Nuestra Vida Depende del Trabajo?

¿Nuestra vida depende del trabajo?
¿Nuestra vida depende del trabajo?

Percepciones y sus Efectos

Es muy común pensar esto y sentir que dependemos de la situación económica del país, o de la percepción que se tenga de nosotros profesionalmente. Esta manera de pensar con frecuencia conduce al miedo continuo. Alguna vez lo experimente. Es como hacer tus actividades con una soga al cuello con el temor de que en cualquier momento alguien tire de la misma y quedes colgado, ahorcado, muerto. ¿Terrible no?. Desgraciadamente real para los que trabajan en las empresas que año tras año hacen despidos masivos. Desgraciadamente real para los que vivimos en países con economías inestables. En estos casos es realmente difícil planear a futuro. En México por ejemplo los planes empresariales y personales se vuelven planes sexenales. Con cada presidente hacemos lo que la economía política nos permite. Pensar así es no tener la vida en las manos. Pensar así nos lleva a básicamente tomar medidas de prevención; como un colchón financiero para los malos tiempos. Casi seguros que en un momento se dará. Buscar todas las certificaciones y saberes que te “protejan” de un posible despido. En algunos empleos se siente feroz competencia en la que unos echan tierra a otros para quedar mejor parados y no estar en el foco de los posibles siguientes despidos. Y siendo honestos ninguna de esa protecciones es cien por ciento efectiva en todos los casos, en todo momento.

¿De que manera podemos no pensar así cuando todas nuestras actividades primarias dependen de un ingreso para llevarlas a cabo?

No llevamos una vida silvestre en la que podamos tomar del árbol el alimento, cubrirnos bajo su sombra y no preocuparnos por el vestido. Pero hay varias cosas que puedo asegurar sin titubeos. Me viene a la mente Mateo 6:26 “…Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta.” Sé por haber experimentado en carne propia. Ante el desempleo. Esto y todos los clichés “todo pasa por alguna razón”, “ya vendrán tiempos mejores”, ” Dios no te deja de su mano”. No le sirven a uno de nada. Ni traen ningún consuelo o un sentimiento de confianza. Tal vez si necesita uno mayor fortaleza espiritual e interior para que estas frases lleguen realmente y surtan el efecto con el que supongo la gente los dice a quien está en dificultades. Soy católica y creo en Dios. Se que la oración y la fuerza interior son un recurso inigualable en momentos de prueba. Pero se que no evitan el miedo, la incertidumbre.  Ante cualquier dificultad de la vida; desempleo, muerte, divorcio. Inicialmente familiares y amigos se acercan, apoyan de diferentes maneras. Pero al cabo de un tiempo quien vive el problema se queda con él totalmente a solas. Y hay que enfrentarlo cara a cara sin mas. Es este el momento creo yo donde si entra la fuerza de Dios, la voluntad interior.  Pero el ver al monstruo de frente no es todo lo que se necesita en esos momentos.  Hay que caminar hacia él, conocerle, tocarle. Solo así podemos tomar acciones efectivas.  Personalmente a mi me ha ayudado en numerosas ocasiones mirar el monstruo dentro del todo. Y esto lo hace por mucho pequeño junto a la vida, junto a la familia, junto la historia andada. El monstruo pierde fuerza y uno interiormente se empodera.

Cuando empecé a aprender de psicoterapia corporal y cosmiatria. Supe de casos donde personas que en teoría no podrían volver a caminar lo lograban ejercitando la parte sana de su cuerpo. Mi papa por ese entonces tuvo una embolia y tenía paralizada la mitad del cuerpo. Por su edad y su presión alta, la terapia no le funcionaba porque era mucho esfuerzo para el. Le subía la presión y corría riesgo de una segunda embolia. Los médicos dijeron que se quedara en casa y tal vez con el tiempo recuperaría algo. Yo no quise aceptar eso y regresando a casa trabajaba con el una terapia con la parte sana. Eran movimientos básicamente de reconocimiento muscular con una naranja. en el brazo y pierna que podía mover. Jamás tocaba el lado inerte. Funcionó. Obvio no al cien por ciento. Desde ese momento y hasta el día que murió tenía una parte con dificultad motriz, pero volvió a caminar y usaba su mano funcionalmente aunque con dificultad y no mucha destreza. Siempre pensaba en esto como metáfora del cuerpo vida. El trabajo no funciona, pero las otras partes si. Concentrarnos en las partes funcionales y hacer lo mejor de ellas. Tarde o temprano fortalece y sana la parte “enferma trabajo”.

¿Cómo paso de ser dependiente del destino a ser dueño de mi vida?

Con todos los altos y bajos vuelvo nuevamente a Mateo 6:26 con el siguiente enfoque. Cuando tenemos bonanza y altos ingresos compramos cubrimos nuestras necesidades con marcas, clase, estilo y todo lo que en nuestra mente implica “una buena vida”. Cuando estamos de vacas flacas podemos mantener un estilo de vida haciendo ajustes a la misma.  Si yo en épocas buena compro Chanel para mi tratamiento facial. En las malas me lavo el rostro con suero fisiológico. Me doy masaje y en lugar de los parches para los ojos uso bolsas de te de manzanilla. Dan el mismo resultado, no psicológicamente. Por su puesto, nos sentimos jodidos si no usamos nuestras “marcas”. Pero quien ve mi rostro no sabe la marca de crema o loción que puse en el. Solo ve los “resultados”. En ropa o imagen. Cuando puedo compro marcas cuando no me hago la ropa. Y cuando combino las marcas con lo que yo hago. Solo ven el cuadro global. Una apariencia uniforme , estructurada, en fin. Me queda claro porque lo he vivido mas de una vez que siempre hay dinero para lo que nos importa y nos preocupa. Con y sin trabajo he podido ir a Alemania con mis hijas y no debemos cinco centavos de esos viajes. Un ex-novio que estaba muy jodido después de su divorcio se compró coche nuevo y viajó a Sudamérica porque era necesario. La vida no se detiene jamás. A veces nosotros quisiéramos que así fuera y nos dieran un descanso, poder bajarnos de la rueda. Sobre todo cuando hay mucho dolor nos resulta incomprensible que todo continúe como si nada cuando alguien que  amamos mucho deja de existir en nuestras vidas. Pero no sucede así. Sigue y nosotros con ella. Y si naturalmente fluimos con la vida. Realmente llegamos a donde debemos estar. Justo en esos momentos en que quisiéramos que se detenga simplemente fluir con la vida es suficiente y cuando se tiene suficiente fuerza para tocar al monstruo. Vale la pena algo de acción en un sentido a una dirección. En este punto es que empezamos a ser dueños de nuestra vida. En este punto empezamos a decidir la dirección. En este punto es cuando yo decidí siempre: ” A mi nadie me etiqueta, nadie me define, nadie decide si soy calificada o sobre calificada para un puesto, si tengo o no tengo lo necesario para pasar de un campo a otro.”. Debo decir que jamás habría logrado nada sin el apoyo de muchas personas a lo largo de mi camino. Siempre ha habido una mano amiga. Y es un hecho; aquellos a los que yo ayudé de alguna manera en el pasado, siempre mas adelante me han ayudado. Una recomendación, una llamada telefónica, un “brinco” a los papeleos para acelerar un proceso de ingreso o reclutamiento. Pero ninguna de esas ayuda habrían sido posibles si yo no hubiera estado lista en todo momento para los cambios que implicaba, si yo no tuviera en el haber una variedad de saberes y experiencias que quienes no me conocen pudieran ver.  Cuando no existía huella digital la huella la dejábamos también a lo largo del camino con todos aquellos con quienes convivimos. Dejando evidencia de nuestras capacidades. Así es que alguien te llama y dice: Tengo esto… ¿me puedes ayudar?.

Mas que Sobrevivir Construir

Después de una tormenta buscamos simplemente refugio. Ante situaciones fuertes sobrevivir es ganancia. Pero pasada la crisis. Sobrevivencia es sinónimo de vegetar sin sentido de vida. Mas allá de la crisis hay que encontrar el sentido y el convertir los sueños en realidad. Hay que ir por mas que solo sobrevivir. Hay que atreverse ahora a tocar no al monstruo sino a los Dioses. Que también se dejan tocar con complacencia. Es increíble tocar los sueños, vivirlos y sentir que tuviste algo que ver en cristalizarlos. Nuestra naturaleza humana limitada al cabo de un tiempo deja de ver el sueño y lo mundaniza. ¿Han leído esto?:  “Se vende encantadora propiedad, donde cantan los pájaros al amanecer en las extensas arboledas, rodeado por las cristalinas aguas de un lindo riachuelo. La casa, bañada por el sol naciente, ofrece la sombra tranquila de las tardes en la varanda.” Quien iba a vender la propiedad desistió tras leer la bella descripción que un poeta hizo de ella. Aquí vuelvo al todo. Mirar el todo con agradecimiento cuando no hay monstruo nos hace grandes. Ver con los ojos de otros nuestra propia realidad nos hace verla diferente. Cuando la gente que no me conoce ve mi marca y me dice lo que percibe en ella. En verdad a veces me sorprendo en muchos sentidos. Por su salud mental, por su presente y por su futuro. En verdad de corazón recomiendo manejen su huella, gestionen su marca.  Las decisiones y acciones de cada día hacen nuestra vida.

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