No debo preguntar ¿cómo y donde ganar más? sino, ¿de que manera contribuyo mejor?

Yo hablo mucho del auto concepto y el sentido de vida. Crecí escuchando que debemos elegir lo que seremos de grandes y había que elegir lo mas productivo porque nuestra vida económicamente dependía de ello. Hoy se que eso es un absurdo que lleva a muchos a tener una vida vacía, triste, gris. Se nos ha enseñado que debemos preocuparnos por la subsistencia. La experiencia me ha dado a conocer que la subsistencia de cualquier manera fluye. Lo que no fluye sin suficiente foco es una vida con auténtico sentido, una vida rica y llena de experiencias valiosas para ser compartidas. La pregunta debe ser ¿de que manera mi ser aporta mas?. La respuesta a esta pregunta será la clara puesta de nuestros talentos y nuestro auténtico yo al servicio de la vida, y no hay nada mas grande y satisfactorio que saber que lo que somos, sabemos y hacemos tiene valor para alguien o para muchos.  Una madre que se mira en los ojos de sus hijos sabe que su presencia es alegría, paz, cobijo para esos pequeños. Un pequeño que dice a sus padres: “te ayudo…” quiere ser útil y si les damos tareas que estén a su altura vemos el orgullo en sus ojos al haber aportado algo. Hacer algo útil enriquece nuestro auto-concepto. Y si lo que hago es valioso, merece ser redituado con justicia.

La vida centrada en mi aportación

shutterstock_179477429_Hasloo-Group-Production-Studio

¿Que tal que me paguen por ser yo?. Con riesgo a sonar algo hippie diré que la remuneración por nuestros servicios no tiene que ver con los estudios, la experiencia, el puesto, la edad. Hoy en día hay jovencitos millonarios, especialistas sin grados académicos, graduados y diplomados sin empleo. Multimillonarios sin ningún estudio o experiencia previos.

Se dice y entiende que un director aporta mucho a una empresa mientras las secretarias o el personal de limpieza como operativos poco aportan. Lo cierto es que la mayoría de las secretarias manejan información confidencial de las empresas y los directivos. Su apoyo o ayuda pueden ser clave para la empresa. No se puede trabajar en un lugar sin limpieza y organización. La limpieza es la mano invisible que en teoría puede no aportar mucho, pero cuando desaparece el servicio nos enteramos de lo mucho que hace falta.

Yo personalmente valoro mucho la ayuda doméstica. Valoro a mis nanitas que hacen posible mi desarrollo profesional y la seguridad de mis hijas cuando ha hecho falta. Les pago lo mas que el sueldo permite, pero debo decir también con honestidad que no siempre lo vale el servicio otorgado. Algunas aportan su experiencia en diferente sentido: algunas asesoran académicamente a mis hijas, algunas tienen don en la cocina, algunas como madres que han sido aportan hábitos y disciplina.  Lo que sea que ellas traigan enriquece mi hogar o puede crear caos si lo que aportan no encaja en la dinámica de la casa.

Una madre con hijos pequeños tiene variedad de retos en el hogar y el trabajo. Los empleos tradicionales piden cubrir 8 horas en un horario pre-establecido y cualquier situación personal debe quedar al margen del mismo. Hoy por fortuna en algunos campos laborales: edición, docencia, sistemas, diseño, es posible tener horario flexible, llevar a cabo home-office. Puedo decir; por experiencia propia que en el formato de home-office, terminamos trabajando mas de las 8 horas al día, pero en horarios variables.  Este proceso de cambio todavía está siendo explorado y no es muy común. Pero sin duda se irá extendiendo por el ahorro que implica para muchas empresas, el simple costo de instalaciones y el mantenimiento de las mismas. En esta dinámica quienes tengan mas que aportar serán quienes  reciban las propuestas. Quienes hayan gestionado una marca personal sólida destacarán sobre aquellos que inicien o que tengan poca gestión independientemente de los estudios, y experiencia. Hemos visto que

. El reto en la gestión es hacer evidente a los ojos de cualquiera lo que podemos aportar.

La gestión de marca nos indica hacer evidente lo que somos. Lo que somos es lo que damos, luego entonces seremos pagados por ser lo que somos y no es silogismo. Es una realidad que no siempre entendemos. Por la misma razón no sabemos defenderla y vocearla con todas sus letras. No es el empleador que generoso nos da un trabajo y una remuneración. Es nuestra experiencia, conocimiento y resultados que aportan valor a su giro y sus funciones. Cuando nuestros conocimientos, y trayectoria aportan un extra a la labor cotidiana debe ser valorado y remunerado. En cada trabajo entramos con un historial de vida, no solo con un historial laboral. La experiencia que me dio atender a mis padres ancianos en hospital o en casa antes de fallecer me ayuda con los tratamientos cosmiátricos para identificar y conocer las necesidades de algunos pacientes. El ser madre de pre-escolares me permitió pasar de la docencia de nivel superior y con empresarios a maternales y pre-escolares que requieren una dinámica totalmente diferente dentro del aula. Recuerdo en uno de los empleos; el día del niño como coordinadora del departamento de Inglés mi trabajo era garantizar que mis hijas tuvieran la mayor diversión y aprendizaje posible. Por su puesto la meta era: todos los niños del colegio; entre los cuales estaban mis hijas. Me parecía una auténtica locura ser pagada por ser madre de mis hijas y lograr que aprendieran y se divirtieran con ello. Pero así fue; me pagaron por ser yo; una madre comprometida con el aprendizaje de sus hijas. Como asistente editorial, mi experiencia docente, el ser madre de usuarios de los libros y el conocimiento de idiomas ponían en mis manos la tarea de presentar lo mejor posible un producto interesante para mis hijas, útil para los docentes, pedagógicamente enriquecedor. (dentro de los límites que la editorial y el autor marcan al editor).

Cuando lo que soy, tengo y ofrezco está al servicio de la tarea, la actividad fluye con satisfacción en el día a día y la retribución no es meramente económica. Desde luego económicamente debe haber una relación costo-beneficio que aporte a nuestra vida y economía un extra. De otro modo sería mera labor social. Si ofrecemos mucho extra, si aportamos mas valor la remuneración crece. Así es como algunos instructores se cotizan mas que otros, unos estilistas cobran mas caro que otros, unos doctores. Se han profesionalizado en eficiencia y resultados contundentes. Esa es la marca que vale la pena. Esa es la marca a la que debemos apostar. La marca que garantiza resultados incuestionables, la marca que ofrece un plus de vida a donde quiera que se integra con todo su haber.

La vida centrada en la supervivencia

shutterstock_124150219

Cuando el desarrollo laboral y/o la vida profesional se centran en como ganar mas y exhibir mas poder y/o éxito hay huecos. Un colegio que piensa como incrementar sus utilidades en lugar de como dar mejor educación a mayor número de personas puede ensartarse en prácticas administrativas y docentes cuestionables. Tristemente algunos lugares hacen eso, también los hospitales que enfocan mas la ganancia que el servicio, las editoriales que enfocan mas el dinero que el valor del conocimiento. Las empresa que piensan mas en la utilidad que en el servicio. En todos los lugares los dueños y directivos nos marcan la pauta, pero nosotros somos quienes elegimos danzar con ese son que nos tocan o definitivamente hacernos a un lado y marcar nuestras propias pautas fuera de dichas empresas. Lo mas triste es que muchos empleados por la sobrevivencia danzan con prácticas que van en contra de sus valores y su plan de vida debido a la subsistencia y al cabo de equis tiempo ya no son ellos mismos sino una apagada sombra de su verdadero ser.

La vida centrada en la supervivencia nos puede hacer aceptar trabajos muy bien pagados que no nos den mucha satisfacción, o peor aún llevar a cabo prácticas que van en contra de nuestro auténtico yo. Siendo aún menor de edad empecé a trabajar en un despacho como auxiliar contable. En ese entonces mi idea era estudiar contabilidad. La experiencia con los ingenieros de ese despacho me hizo cambiar el plan pensando que los empleadores me pedirían siempre hacer cosas ilícitas como ellos: me pedían cotizar material de primera y tercera. Metían proyectos a concurso con las cotizaciones de primera y al ganar compraban los materiales de tercera. Cuando dí de alta en el seguro a los albañiles me regañaron y me dijeron que un nuevo proyecto se abría sacando las hojas rosas(altas del seguro) de un folder viejo y se ponían en el nuevo sin importar si esos eran los empleados que estaban trabajando en la construcción, solo para fines de supervisiones. Pero sin efectivamente registrarlos y pagar las cuotas. Cuando hacía el cálculo de los impuestos que les correspondían siempre me decían que tenía que hacer lo que fuera necesario para que quedara en ceros. Su baño era un asco y tenía pornografía por todo el piso. Yo limpiaba y recogía la pornografía en las repisas. Ellos al regresar volvían a tirarla por todo el piso. Por su puesto no duré mas de un mes en este trabajo, sobre todo cuando uno de los ingenieros llegó a la oficina con una mujer y se va muy acaramelado con ella. Me llama la esposa y me pregunta donde está el ingeniero. Le contesté a su esposa que no sabía y ésta me dijo: “eres la secretaria y ¿no sabes donde está tu jefe?”.  De entrada; por su puesto lo sabía y elegí no decirle que había salido con otra mujer. En esa oficina yo era auxiliar contable, secretaria, sirvienta. Elegí contestarle: “usted es su esposa y no sabe donde está”. No creo que la secretaria deba saber mas que la esposa. Usted sabe que el no informa. Ese fue mi último día en ese trabajo donde lo que hacía no aportaba nada a mi vida o al mundo.

No se porqué razón nos enganchamos con la idea de que la sobrevivencia está por encima de la vida misma y renunciamos a la idea del trabajo perfecto; porque la actividad es apasionante y enriquecedora. El salario ideal y  prestaciones  inmejorables en un horario que nos permite tiempo de vida. Ser testigo de esas realidades, y vivir en experiencia propia parte de ello me colocó en la gestión de marca personal. Aún recuerdo la asignación con el Fondo de Cultura Económica y vuelvo a disfrutar el placer de ese trabajo, super bien pagado en mi casa con mi bebé a lado. Por su puesto he dicho antes, me alocaba y de-repente no me paraba ni a comer o jalaba unas salchichas del refrigerador para seguir del amanecer al ocaso. Tomaba Coca-Cola en la noche para continuar con las revisiones. El trabajo me pago el viaje y mas de un mes de estancia en Alemania con mis tres hijas. El trabajo ideal con horario flexible y bien pagado es posible, pero la sobrevivencia nos hace engancharnos con lo primero que cae. Es un hecho que hoy en día no son muchos los trabajos así pero existen y existen para quienes tienen apertura para ello.

Vuelvo a sonar hippie pero mucho o poco dinero no depende de los ceros tras el dígito tanto como nuestra administración. Ganar:

  • 5,000
  • 15,000
  • 25,000
  • 250,000

Al mes no nos hace una vida. Yo he estado en todos esos rangos de sueldos y visto a muchas personas en todos esos rangos de sueldos y la vida no se resuelve por el número de ceros que recibimos, tanto como por las decisiones financieras que tomamos. Por su puesto mientras mas ceros hay se siente  “en teoría” mas tranquilidad. Pero también se gasta mas y ciertamente no son los ceros sino las decisiones apropiadas lo que nos brinda una seguridad. Yo confieso que he menospreciado mucho el dinero a lo largo de mi vida profesional. Tuve siempre la idea que la gente vale mas por su interior, el conocimiento y sus valores. Creía que el dinero podía interferir en estas riquezas individuales. Hoy se que igual que nuestros talentos y valores. El dinero que recibimos viene de la generosidad de la vida y es consecuencia de lo que le ofrecemos a la misma. Hoy se que debe apreciarse y atesorarse con respeto, y cuidado igual que hacemos con el conocimiento. Hoy bendigo recibir un peso o mil pesos igualmente. Hoy curiosa y extrañamente la supervivencia no me preocupa, pues si mas valoro el dinero, mejor lo uso y mas me rinde. Hoy no renuncio al dinero en pos del desarrollo intelectual. Hoy se que la vida ideal es posible y está en nuestras manos. Para los que creemos en Dios después de tantos altos y bajos sabemos que nuestra vida no pende de un hilo sino del amor infinito y este nos protege en todas circunstancias. Nuestra habilidad de hacer, usar, y distribuir el dinero tiene un valor no solo para nuestra vida sino para la de todos los que amamos. Recibir todo lo que es posible sin límites y hacer todo lo que es posible sin límites es la verdadera abundancia que resulta de preguntar ¿De que manera puedo contribuir mejor?

Dineroymasdinero

 

Posted on: 20 Enero, 2016, by : gracielavaldezvera
A %d blogueros les gusta esto: