¿Necesito ser diferente para sobresalir con mi marca personal?

Como lingüista me interesa mucho el uso de la palabra y el significado detrás de ella. En la palabra “diferente” encontramos como significado lo que no se parece, marca criterios de “separación”, no debe necesariamente ser; pero tiene connotación de “desagradable o extraño, conflictivo o antagónico”.

En cambio si decimos que alguien o algo es “único” cambia el significado y la connotación. Nos referimos a algo singular, extraordinario y sin igual en su especie.

Por su puesto entendemos el sentido con el que los especialistas han usado el ser “diferente”. Sin embargo las connotaciones son parte del subconsciente que percibimos dentro de muchos conceptos. Ese subconsciente nos dice cuando algo tiene o no sentido o lógica para nosotros y un filtro afectivo nos dice: “si adelante” a ciertas ideas mientras otras son paradas en seco antes de entrar a nuestra mente consciente.

Ontológicamente buscamos “pertenecer”, ser parte de algo e identificarnos, buscamos semejanzas, agrupamos por similitudes o características identificadas. Así escogemos a los amigos(as), los grupos con los que trabajamos; identificando empatías, igualdades. No diferencias, no separación. La separación nos lleva a la soledad, la depresión, la desconfianza. Ésta surge del antagonismo de las diferencias.

El mundo puede tener muchos colores pero hay solo un mundo para ellos

pantone

El sistema Pantone fue creado para dar uniformidad a la infinita variedad de colores, tonos, luces. Tratándose de personas existen Herramientas de Auto conocimiento que nos clasifican. Pero ni si quiera estas herramientas pueden como el sistema Pantone homogeneizar a dos personas. Los tests nos hablan de nuestros componentes, preferencias, dominancias, pero las combinaciones son infinitas y no hay dos personas dentro de un mismo resultado que apliquen sus conocimientos, experiencia, sentidos y sentimientos de la misma forma en la vida. Por un lado la identificación de los niveles de introversión y extroversión , de intuición o lógica, de sentimiento  o pensamiento  de juicio o sensibilidad nos agrupan y nos hacen “pertenecer”. Pero entre dos intuitivos existen diferentes niveles de intuición que derivan de la historia personal de cada individuo.

Es un hecho somos únicos. No hay necesidad de esforzarse para diferenciarnos. Lo importante es descubrirnos y potenciar quien realmente somos en todas sus dimensiones. La naturaleza se regocija en la variedad y nuestra particular variedad es útil, necesaria, interesante, enriquecedora.

Nadie percibiría entre una variedad de naranja como “el naranja malo, extraño, que no encaja”. Hablamos de diversidad. Miles son las tonalidades del naranja y todas son percibidas como parte de un grupo o familia en la que encajan y a la que pertenecen sin ningún problema ni connotación negativa o extraña.

Luego entonces más que diferencias, buscamos diversidad igual que no todos los naranja nos van a todo el mundo no todas las personas,personalidades profesiones y profesionistas encajan con nosotros .

. Cuando los especialistas en marca personal nos dicen: busca tu diferencia en realidad no se trata de buscar el criterio separador que nos aleja del resto o de la competencia. En realidad es identificar lo extraordinario y singular en nosotros, pero sin dejar de pertenecer o sin “separarnos” del resto.

 y a través de las cuales vendemos.

Así como hay varias tonalidades de un solo color hay varios enfoques en una misma profesión

Cuando alguien piensa: ” Hay miles de blogs de lo mismo!!!, ¿cómo mostrar mi singularidad?. No hay dos personas dentro de un mismo proceso que lleven a cabo las tareas de igual forma y siempre hay alguien que nos acomoda mejor por la razón que sea. Entre tantos ginecólogos escogemos aquél que nos inspira confianza, entre tantos restaurantes vamos a aquel que nos resulta acogedor, bueno, barato, dependiendo de lo que busquemos. Hay suficiente variedad para todos los intereses y necesidades. Nuestro muy personal enfoque y manera de trabajo encaja con un grupo determinado lo creamos o no.

Gamas y luces
Gamas y luces

Las minucias del lenguaje construyen la fortaleza de los conceptos

La simple búsqueda de la diferencia es un criterio separador, un cierto juicio de algo que no encaja por la razón que sea. Quien construye su vida o estándares buscando diferencias puede ensartarse en “juicios” de lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo no tan bueno. Lo mejor y lo peor. Sin duda revisando una variedad de marcas personales emitimos juicios y decimos: ” le falta en esto”, “le sobra en aquello”, ” no tiene suficiente de…”. He encontrado a lo largo de los años, en diferentes profesiones, puestos y compañías “diferentes maneras de hacer las cosas“. Un mismo objetivo con diferentes vías.

Semejante no es igual. Pertenecemos y nos identificamos por las semejanzas, a través de ellas nos agrupamos en redes sociales, en círculos de trabajo, con amigos y familiares. Semejante no está mal. Diverso es apropiado y lo que ha de ser.

 Ser único es ser singular, pero sin dejar de pertenecer al todo.

Ser únicos es ser más nosotros mismos sin caretas ni prejuicios

Cierto es que funciona buscar modelos que se encuentran donde nos gustaría estar. Pero esos modelos son para motivarnos y de alguna manera demostrarnos que es posible aquello que deseamos o esperamos. Hay mil caminos para llegar a Roma y nuestro camino es tan válido como el del modelo que hayamos elegido. Dentro de las circunstancias de vida de cada quien se gestan nuestras creencias y con ellas nuestro enfoque y forma de operar.

Nuestro interior nos marcan el camino

Ya sea que seamos más intuitivos o más lógicos, los criterios que aplicamos para toma de decisiones, para llevar a cabo tareas, emitir juicios, alcanzar objetivos; son confiables. Esa: lógica o instinto nos dice hacia a dónde ir. El caso es buscar en nuestro interior y conocer nuestros propios componentes, que por simple que parezca no lo es.

No se trata de buscar una singularidad y usarla como estandarte de diferencia. El caso es encuadrar la unidad de nuestro ser con la unidad a la que pertenecemos y sus necesidades a las cuales podemos dar respuesta.

El punto en que comparamos lo que hacemos o decimos con lo que otros hacen o dicen perdemos personalidad, sello y oportunidades de logro. A cualquier práctica se le puede dar un matiz o un sello propio de ironía, sarcasmo, seducción, instinto y habrá quien conecte con cada una de estas características. Luego en la presentación va la personalidad desde los colores que elegimos, las fotografías, el tipo de letra. Lo artístico, lo práctico, lo dogmático. Tenemos en mente una idea o visión de lo que queremos mostrar y si bien no tenemos destreza para hacerlo ver como pensamos. Poco a poco a lo largo del camino va tomando forma.

El caso es confiar en esa voz interior que nos marca un camino, una ruta, un sentido. El corazón nos llama en una dirección y es confiable. Podemos a lo largo del camino requerir o usar ayudas de profesionales para que el proceso de cristalización de nuestra visión se acelere. Pero hay quienes necesitan su propio y lento paso para madurar ideas. C’est la vie! es como es y es válido. Siempre y cuando tengamos en radar el desarrollo, la maduración, el cambio en función de los cambios que la vida misma va demandando. ¿porqué menciono esto?. Porque no se trata de ir con el instinto y decir: “así es, así lo manejo yo y se jode el mundo o se adaptan y me vale”.

En nuestra vida la única constante es el cambio. Cada minuto que pasa cambiamos en función de las experiencias de vida que vamos teniendo. Con suerte para bien. Con suerte somos más fuertes, más libre, más sabios. A los 17 llevaba el cabello rosa, a los 20 semi-rapado y bicolor. Hoy ni uno, ni otro; tengo otro tipo de prioridades. Hoy no soy la que fui hace un año. Con suerte amamos esto en lo que nos hemos convertido, y seguimos evolucionando continuamente.

El compromiso con la misión nos unifica, nuestro enfoque particular hacia la misma nos diferencia

Es fútil pensar en el cómo de las cosas, centrarnos más en la forma y la entrega es la parte operacional que se maneja a nivel administrativo práctico para concretar resultados. Pero no es el corazón de las cosas. ¿porqué la mayoría de las marcas personales empiezan de ceros y en pequeño?. Porque lo importante no es la forma sino el corazón, la razón de ser de la actividad. El comprometerse con un valor, un servicio, una misión nos hace buscar caminos, materializar productos. No tenemos ni que creer en nosotros mismos y nuestra gran capacidad y talento. Nosotros no importamos junto a una gran misión.

Pero una gran misión abrazada, acogida con compromiso y profesionalismo toma cara, le damos voz, y la voz tiene eco por la misión misma no por la voz que la emana. Así surgen grupos de apoyo grandes, medianos, pequeños que creen con la misma intensidad y unen esfuerzos. Individuos que trabajan por cuenta propia en favor de una misma misión van poco a poco cristalizando resultados en forma de procesos, vías, productos, sistemas, operaciones.

Todos aquellos que creemos en algo y con firmeza lo trabajamos, lo voceamos estamos unidos en la distancia por la misma misión y sin embargo no operamos igual ni aportamos lo mismo. Cada uno tiene su particular aportación en un sentido según nuestras circunstancias y necesidades de vida.

BESOS