Mi yo a través del otro ¿Me sirve de algo?

¿Como crear la vida que quiero?
Yo a través del “Otro”.

Perpcepción del Yo y del Otro.

La sociedad humana existe a través de los conceptos del yo y del “otro”.

La vida nos obliga a construir significado de nuestra propia situación. No podemos vivir a través de nosotros mismos, ni podemos alienarnos al otro al cien por ciento.

Ante la diversidad de seres humanos nuestra percepción del otro se hace con base en dos tendencias: Unificadora y aglutinadora; estableciendo semejanzas, o Separadora; estableciendo diferencias.

Ante las diferencias la generosidad, la justicia y la prudencia, nos permiten convivir en la diversidad, el coraje nos permite enfrentar la adversidad.

Ante las semejanzas. Siempre que vemos y/o juzgamos al otro lo hacemos a través del conocimiento de nosotros mismos o de un tipo de relación o conexión con ellos y el fin de bien común.

A través de las Diferencias Aprendemos y Crecemos

No es sencillo enfrentar las diferencias con prudencia, y justicia. Tampoco es sencillo tener suficiente coraje para ser diferente. Ser tu a pesar de los juicios y percepciones del “otro”.

Pero curiosamente nosotros haciendo significado de nuestra situación somos mucho más severos que el “otro” haciendo significado de nuestra situación.  Invariablemente el “otro” percibe bondades de las que no nos percatamos. En cualquier dinámica de sociograma los antagónicos: solteros- casados, jefes-subordinados. Observan con mucho detalle e identifican en el “otro” aquello de lo que ellos carecen y el “otro” desconoce en sí. Puede ser que les parece tan ordinario lo que hacen que no perciben lo especial que puede ser para otros. Al entrar en contacto y compartir se hacen evidentes los talentos y capacidades de ambos. Queda claro lo que para unos puede ser tan difícil mientras para otros es cosa simple.  Ambas partes crecen con esta interacción.

A través de las Similitudes Conectamos

Al ver nuestras propias dificultades, debilidades, carencias, problemas, conectamos con las del otro. Entendemos, valoramos, apreciamos. Nos hacemos uno y nos aglutinamos por intereses, por metas y objetivos. También en esta interacción la riqueza o crecimiento de cualquier miembro es la riqueza de todos. Fácilmente visualizamos el camino, el método, la idea del “otro”. El lenguaje se simplifica pues se utilizan los mismos códigos. Se perciben las mismas necesidades.

En ambos casos veo al otro a través de mí.

¿Cómo puedo aprovechar este conocimiento?

En más de una ocasión hemos mencionado que el conocimiento de sí y del otro es ventaja competitiva. Mientras más descubra de mí. Mejor puedo posicionarme y potenciar mis talentos. Mientras más descubra del otro mejor puedo conectar con él para beneficio mutuo. Pues el fin de toda sociedad es el bien común.

Mirando a mis iguales me convierto más en mí mismo.

Observar con objetividad a mis iguales me ayuda a identificar áreas de oportunidad, también a potenciar fortalezas.

Mirando a mis antagónicos entiendo más de mí mismo.

Me deja claro lo que no soy, lo que no acepto, lo que no quiero o puedo. Lo que necesito complementar.

 

 

 

 

 

TOURAINE, Alain. ¿Podremos vivir juntos? Bs. As., FCE, 1999, p. 286. Se suele usar en la literatura reciente, filosófica y social, escribir el Otro con mayúscula, para indicar su dignidad y la prioridad moral que se le debería otorgar.

CORTÉS RODAS, F. Justicia global, derechos humanos y responsabilidad. Barcelona, Anthropos, 2007.

SAVATER, F. Ética como amor propio. México, Mondadori, 1988, pp. 77, 81.

ROSMINI, A,. Filosofia del diritto. Padova, CEDAM, 1967, II, nº 1643.

Querol Sanz, José Manuel. La Mirada Del Otro. 1st ed. Madrid: Editorial La Muralla, 2008. 400. Print.