Mi riqueza es interna. Lo que termina afuera no altera mi fuente de riqueza

Riqueza Interior
Riqueza Interior

Independientemente de Teorías Financieras, conceptos y gurús. La cantidad de dinero que generemos puede reducir o aumentar ceros: 10, 100, 1000, 10000, 100000 etc. Y los dígitos también pueden ir de 20, 300, 4000, 50000, 600000. Nuestros rituales, creencias y prácticas dan uno u otro resultado.

El número que nosotros generemos puede tener los dígitos que sean y los ceros que sean. Dicho número no determina nuestro auténtico potencial. Ni limita el alcance del mismo. Cualquier número y cualquier cantidad de ceros no nos da la libertad financiera. Hay personas con suficientes ingresos, en teoría éxito, posición que terminan en suicidio. La mayoría de las personas tienen problemas financieros. Tener mucho y no  saber como utilizarlo con provecho puede ser mucho más dañino de lo que se pueda imaginar.

El estado de bienestar y sentido de vida no viene de la cantidad de dinero que generemos. Nuestro interior es el ADN del dinero que elegimos manejar.

Es un hecho que la cantidad que generamos depende solo de nosotros

No importa cuanto ganemos hoy. Juramos que si tuviéramos equis cantidad lograríamos esto o aquello. Estaríamos más tranquilos. Seríamos más felices. Lo cierto es que podemos duplicar, triplicar, cuadruplicar nuestros ingresos o  reducirlos y seguiremos sin poder hacer ciertas cosas que deseamos. Seguiremos sin concretar lo que no hemos hoy concretado. Seguiremos conflictuándonos  por los problemas que hoy nos aquejan. Cuando nuestros ingresos incrementan los proyectos y las expectativas en nuestra vida también incrementan. Todos queremos bienestar inmediato y al adquirirlo buscamos lo siguiente y es una carrera sin fin.

Lo creamos o no somos responsables de nuestra escasez en el siguiente sentido:

Cuando hay bonanza somos responsables de administrarla y hacer un colchón para los malos tiempos. Pero en bonanza nadie piensa que algo puede pasar y ponernos en dificultades. Más de un millonario se ha ido a la quiebra.

Cuando hay escasez somos responsables de la actitud que nos permite generar oportunidades y medios para salir de ella. Muchos hoy millonarios iniciaron su fortuna como resultado de una crisis.

Todo mundo; ricos y pobres tenemos altos y bajos. El interior determina de qué manera lo manejamos. La riqueza con prudencia, la escasez con fortaleza.

Para incrementar nuestros ingresos requerimos 3 cosas

Necesitamos creer que está en nuestras manos

Mientras estemos convencidos de que la riqueza es de unos cuantos: Los suertudos, los inteligentes, los  políticos, los corruptos, los truculentos. Será siempre una realidad lejana a nosotros y nuestro mundo. No tiene caso intentar algo que no está en nuestras manos.

Entender que tenemos lo necesario para cualquier meta financiera

Entre los millonarios hay todos los perfiles, edades y nacionalidades. No es privilegio de los graduados, de los hombres con experiencia. La mayoría han aprendido sus habilidades de alguien cercano a ellos. De algún role model. Lo que no tenemos o sabemos es adquirible. Los caminos son variados. No hay 2 millonarios con una misma trayectoria. Puede haber factores comunes pero las habilidades, conocimientos y destrezas aplicadas para su resultado financiero son diferentes. Son muy personales.

Estar dispuestos a esforzarnos suficiente por alcanzarla

El dinero como todo en la vida requiere constancia, disciplina por tiempo suficiente hasta tener resultados. Las primeras etapas son siempre las más difíciles. Después las cosas empiezan a moverse con mayor facilidad. Los resultados empiezan a hacerse visibles. Es común tirar la toalla antes de ver los primeros resultados. Como sucede en el gimnasio, como sucede con una dieta, como sucede con el aprendizaje de idiomas. Para resultados contundentes necesitamos cambiar de hábitos y esto es un proceso complejo que puede tomarnos mucho tiempo, pero es posible.

En la historia de algunos millonarios podemos claramente ver el esfuerzo.  Andrew Carnegie; millonario filántropo fue obrero y compró sus primeros negocios con ahorros. Aquí otros ejemplos. No se necesita tener dinero o buena familia para hacer dinero.

Lo que ha llevado a los millonarios a la cima está en su interior

Zhan Xin cofundador de (WhatsApp) , Jan Kum (Desarrolladora de Bienes Raíces), Howard Schultz (presidente ejecutivo general de Starbucks) , George Soros (millonario apostando contra la libra esterlina), Oprah Winfrey (magnate de los medios), Larry  Ellison (fundador de Oracle)  con muy diferentes historias y talentos utilizaron sus capacidades y las pusieron al servicio de una causa productiva.

No menospreciar el valor de lo pequeño

Es fácil ningunear cantidades pequeñas de dinero. Es fácil creer que para poder ahorrar necesitamos mejores ingresos. La mayoría de las grandes fortunas iniciaron modestamente. Una pequeña cantidad constante incrementando con interés compuesto a lo largo del tiempo puede crecer considerablemente. Aunado a ello decisiones de inversión inteligentes, análisis de los proyectos que se nos presenten  puede acelerar cualquier proceso de crecimiento financiero.

La gratitud y la generosidad siempre reditúan

La mayoría de los más ricos del mundo son filántropos a quienes debemos  investigación, cultura, educación. Ellos conocen el valor de dar. Lo que nosotros impulsamos en nuestro interior se fortalece y nos hace mejores. El sentido de vida no se da por lo que hacemos o tenemos sino por las personas en que nos convertimos y lo que podemos aportar al mundo con ello. La gratitud se demuestra con generosidad hacia nosotros mismos primero y después hacia la vida y el prójimo.

Aún en la modestia y el esfuerzo se puede uno complacer, consentir y agradecer a Dios y a la vida por ello. Dar por hecho nuestras bendiciones es el principio para perderlas. Agradecer y valorar el plato de comida en la mesa, el techo, el vestido sin duda nos hace mejores personas y nos da actitud suficiente para mejorar cualesquiera que sea nuestra condición. Compartir la cobija, el techo, el pan por modestos que sean con quien esté a nuestro alcance nos permite tener la actitud y la habilidad para hacerlo siempre. De esta manera nunca faltarán pan, techo y vestido.

El mundo puede caerse a pedazos y nuestro interior quedar intacto

Karl Rabeder  austriaco que trabajó toda la vida para amasar una fortuna de 4 mil 724 millones dólares, además de varios bienes de lujo. A sus 47 años, Rabeder sintió que su patrimonio lo hacía infeliz y comenzó a vender todas sus propiedades. De cuantas más cosas se deshacía, más feliz se sentía. Escribió el libro: Wer nichts hat, kann alles geben. (Quien nada tiene puede dar todo).

No estoy escribiendo estos artículos sobre el dinero para que se hagan millonarios y luego regalen todo, pero me parece relevante comentar que cuando se tiene todo o mucho se vuelve a los orígenes, a lo simple a lo sencillo. Como Karl hay otros millonarios que eligen vidas modestas porque así les apetece. Les llaman “raros”.  Debemos estar conscientes de la fortaleza y  grandeza del interior que es nuestra más grande riqueza. La fuente de todo lo que creamos, pensamos, generamos, vivimos. El verdadero sentido de vida. Estos “raros” demuestran que una vez que se tiene todo se puede prescindir de ello por elección sabiendo que lo mejor está en nuestro interior.