Los calzones están bien para el Año Nuevo pero las manitas tienen que hacer algo

 ¿Pondremos el destino en los calzones?

Dinero y Amor para Año Nuevo
Dinero y Amor para Año Nuevo

Honestamente ¿quien no los ha usado?. En el Año nuevo y los primeros días del año hay mucha energía en el ambiente. Hay entusiasmo y voluntad por conseguir dos cosas consideradas vitales: amor y dinero. Unos solo amor, otros solo dinero y con eso se arregla todo lo demás. Año Nuevo Vida Nueva. Ahora si….me caso, ahora si  me hago millonario(a). ¿Creemos que encontrar el amor es lo mas difícil? hmm!!! hay que preguntar a los divorciados. ¿Creemos que con dinero se resuelve todo en nuestra vida ? . Hay que hablar con los enfermos terminales.

Pero la interioridad y la profundidad no son cosas que asientan en nosotros con facilidad. Mientras la vida se encarga de martillarnos las cosas que realmente valen la pena y el auténtico sentido de vivir hay que agarrarse de lo que se pueda para hacerse una vida y seguir el camino mientras encontramos el norte. Lo que sea que ponga nuestra mente en el switch correcto para ir adelante “vale”. Si ponerse unos calzones da el empuje y la actitud necesaria para arrancar una meta. Adelante ¿porque no?. Para empezar no está mal. Los rojos seguro nos ponen sexys y en actitud para proyectarlo.  El primer empujón es importante. Lo que sea que lo valide es bueno.

Pero también sabemos ¿verdad? que no es mágico. Nada lo es. Por fortuna o por desgracia siempre queda algo en nuestras manos. Las manos tienen que hacer algo.

Cambio Auténtico

Una transformación es casi relativamente fácil. Digo casi porque implica dinero, tiempo, especialistas para transofrmar a una persona. El análisis de imagen tiene ese magia, el maquillaje, el cambio de look, la cirugía plástica. Sacarse la lotería, sí sacarse la lotería sería relativamente fácil comparado con un cambio auténtico. He presenciado hechos de transformaciones esperadas que dejan a quienes las experimentan con sensación de: pero no pasa nada!…

Una persona con las llaves del super-auto nuevo con rostro de. “No se siente nada, no soy especial, no me mira la gente diferente!”. Alguien saliendo del salón de belleza con nuevo corte, nuevo color de cabello, maquillaje, manicure, pedicure, corporal. Seguro si recibirá algunos comentarios; no necesariamente a favor todos, pero al cabo de unos días, igual. Nada cambió en su vida. En verdad auténticamente esperan que la gente les trate diferente por cambiar el look y “nada”. No pasa. Saliendo de la cirugía plástica con nuevas bubbis, o nariz, o pompis. A veces todo junto de jalón.  El cuerpo inflamado y doloroso. Al cabo de unos meses su vida es lo mismo de siempre. Indigentes a quienes se les regala dinero y una transformación física. Al cabo de unos meses o años vuelven a estado de indigencia.

El cambio auténtico requiere: consistencia – hábitos diferentes – trabajo duro

Con una dieta y un tratamiento cosmiátrico puedo cambiar el cuerpo de alguien. Pero no garantizo que quedará así permanentemente. Un cambio de imagen, unas fotos profesionales en redes sociales consiguen sin duda seguidores. Pero no te gestionan una reputación en línea ni te generan una marca personal. Toda transformación inicial requiere acompañarse de nuevos hábitos por tiempo suficiente para generar cambios permanentes. Hablamos de años, no de meses, no de días, no de horas. Los resultados inmediatos  pueden existir y generarse con estrategia o mucha inversión, pero ningún resultado inmediato genera un auténtico cambio. Quienes pagan coaching millonario sin implementar, no tendrán ningún resultado, quienes se hacen un cambio de imagen al día siguiente por innercia, comodidad, flojera se enfundan en sus fachitas preferidas como siempre lo han hecho; se verán igual o peor porque el cabello ya no encaja con las fachas. Además de cambiar hábitos hay que trabajar duro permanentemente para garantizar cambios en la dirección que esperamos. 

La única constante en la vida es el cambio pero no a nuestro antojo

Los cambios en la vida se dan lo queramos o no. No soy la veinteañera con la piel firme, cabello abundante y ojos brillantes que se comían el mundo. No importa todos los antioxidantes, mascarillas, tratamientos, cirugías que use. No volveré a ser esa nunca más. Mis bebés regordetas, vitales, inocentes y tiernas han dejado de gatear, de usar pañal, de depender de mis brazos para moverse y nunca mas serán esas cositas lindas y tiernas que fueron. Mi novio, galante, guapo y atento que cruzaba el mar para verme es un padre sobrio y responsable.

Y sin embargo hoy soy dueña de mi mente y cuerpo como nunca antes lo había sido. Hoy dialogo con mis pequeñas que proyectan un futuro emulando a papá y mamá. Veo con orgullo lo que hemos sembrado en ellas. Hoy  ese hombre aventurero es mi compañero que conoce lo peor de mi y me sigue abrazando con intensidad.

Hoy nada es como ayer ni volverá jamas a serlo. La vida cambia y no precisamente en la dirección que esperamos. Pero hoy podemos siempre impulsar el cambio del mañana con nuestro toque. Hoy siempre podemos interferir en el matiz que queremos darle al mañana con acciones continuas, cambio de hábitos constante y mucho trabajo permanente. De otro modo el mañana siempre llegará diferente y no como lo habíamos soñado.

El cambio real es un intangible que se alimenta de sueños

La vida, el entorno y las personas nunca cambian con cualquier transformación que vivamos o generemos. La vida cambia auténticamente en el momento en que encendemos el switch interior. ¿Quién no a experimentado el enamoramiento?. Ver, pensar, dialogar con el enamorado(a) nos cambia la vida: todo brilla, el mundo sonríe, nosotros brillamos con el!. Un bebé cambia el mundo a su alrededor, porque de entrada los padres ven  el mundo diferente. Los abuelos, tíos, tías encuentran algo en que proyectar sus sueños y energías. La vida les ha cambiado. Pensamos y vemos las cosas de manera diferente, por consiguiente reaccionamos diferente y la gente nos trata diferente. Entonces si que la vida nos cambia.

Es una luz  o filtro con el que pasamos todo lo que vemos, vivimos, oímos. Se llama: amor, esperanza, ilusión. El sueño es tocar lo intocable, sentir lo imperceptible, experimentar lo inimaginable.

¿Y cómo chingaos se hace eso?

Cuando a pesar de todo nuestro hacer la vida se desenvuelve como no queríamos

Muchos tenemos esos momentos en que hay mucho esfuerzo, mucha voluntad, mucho trabajo y sentimos que la vida nos jode con lo que no queremos, ni esperamos, ni deseamos. En estos momentos lo que tenemos es que vivir eso que no queremos, esperamos ni deseamos. Ser expectadores atentos de lo que eso que tanto rechazamos nos trae. De entrada descubrimos que lo que creíamos tan  terrible no nos destruye y eso nos hace fuertes. Experimentamos fuerza y hasta regocijo en la dificultad

Cuando hay olas de si y no y sentimos que la vida nos harta

Con frecuencia tenemos también momentos donde la vida parece sonreír y darnos a manos llenas y de pronto cambia 360°. Conocemos la fórmula así que la aplicamos y tarde o temprano da su resultado y después de otros meses nuevamente un revuelco.  La vida nos permite tocar los sueños y hasta vivir un poco de ellos para saber que existe, que es real. Cuando miramos alrededor y decimos: el, ella tiene eso. Es prueba contundente de lo que existe en el mundo y es posible. Que yo no lo tenga en el momento por la razón que sea, no quiere decir que no exista, que no pueda lograrlo, que no sea para mi. Significa que existe, que hay un modo y que puede estar a mi alcance.  Con suficiente consistencia, cambio de hábitos y trabajo duro.

Cuando usamos la vida manipulando a favor las experiencias

Nada es totalmente negro, ni totalmente rosa. Podemos creer que alguien tiene todo y una vida resuelta. Pero basta acercarse un poco para darse cuenta de las dificultades que esa persona tiene en su vida. Quienes emprenden y asumen responsabilidades por otros. Saben lo difícil que es manejar a personas que desconfían de lo que se quiere hacer por ellos y cuestionan las intenciones de los empresarios. Quienes están casados y tienen hijos saben las dificultades que implica el matrimonio y educar a los hijos. El cansansio interminable, las preocupaciones constantes, las renuncias personales en pos de una familia. Quienes están solteros, viajan, se echan el sueldo encima, tienen independencia para hacer y deshacer, saben lo difícil que es encontrar un balance en la vida y motivaciones mas allá del trabajo y el dinero. Saben lo que es ir contra los estereotipos y las presiones sociales de: ¿para cuando te casas? ¿ y que no piensas tener hijos(as)?. ¿y que no harás algo de provecho en tu vida?. Como si casarse y tener hijos fuera la única opción existente.

Lo que sea que la vida nos da en su momento hay que saber usarlo para impulsar aquello que puede no estar tan bien. Si viajar te ayuda, viaja, si ir a un Spa, si comprar ropa de diseñador en su momento, si deshacerte de todo y regalarlo en los semáforos. Un día hice eso; me ayudó un compañero de la universidad y yo disfrutaba ver como él brillaba deshaciéndose de mis cosas regalándolas en el semáforo a quien pasaba. Sin su ayuda no habría podido hacerlo porque siempre quieres arrepentirte. Cuando regresó con la caja vacía y una sonrisa de “me gusta tu pinche locura”. Me sentí liberada. Descubre lo que impulsa tu vida y compénsate con ello. Una cena íntima, un paseo por el parque, una llamada a un viejo(a) amigo para un café. Sentarte en tu rincón preferido a oir la música que te hizo vibrar hasta las entrañas. Ir solo(a) al cine. Abrazar a tu bebe mientras es bebé. 

La vida tiene un contínuo devenir. Tuve el cabello rosa, use minifaldas y hombligueras mientas la edad, la moda y la rutina diaria lo permitieron, usé colitas, zapatos fluorescentes, viajé sola y acompañada a donde deseaba y el bolsillo podía pagar.

Hoy se vive con lo que se tiene y dentro de los parámetros que la vida nos marca. Hoy se hace lo que nos llena. Hoy se disfruta lo que la vida nos da. Hoy se trabaja por lo que el corazón anhela. Hoy se abraza, se sonríe, se llora, se ama, se dice lo que el corazón siente.

La vida mañana tal vez no nos de oportunidad de muchas cosas, pero podremos mirar hacia atrás sabiendo que cada etapa la vivimos con todo lo que trajo, haciendo todo lo que estuvo en nuestras manos, con intensidad con plenitud.

Entonces si hoy tocan los calzones amarillos o rojos o los dos juntos “pa que amarren”. Pues a ponérselos que en la tercera edad cuando les pidamos a los hijos(as) que nos los traigan nos dirán:”tas bien loca, para que quieres eso”?. Para impulsar la acción m’ija!. Para impulsar la acción.

 

BESOS

Posted on: 2 Enero, 2015, by : gracielavaldezvera
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