Lo que sale de nosotros dice lo que llevamos dentro

homeostasis

Nos detenemos a pensar ¿de qué alimentamos nuestro interior? ¿De que nutrimos el alma? ¿Qué le damos a la mente? ¿A qué exponemos nuestra naturaleza humana?

Lo que vemos depende de lo que entendemos

Como docente y estudiante de lingüística aprendí la complejidad del proceso de conceptualización en el cerebro. La Teoría Gestalt con su figura y fondo dejan claro que dos personas presenciando el mismo hecho pueden conceptualizar cosas totalmente diferentes. En parte debido al conocimiento previo , en parte debido a la diversidad cultural que pre-registra conceptos con los que filtramos la información recibida.

Nuestros conceptos y cultura nos hacen ver y enfocar realidades tal vez estereotipadas. Las primeras visitas de mi marido a México era abordado en centros comerciales. Él me contaba: “Una chica me preguntó si era extranjero”. Yo  le decía: “ Tu le dijiste que sí, ella te pregunto…., tu le contestaste…..and on and on. El sorprendido me decía: “¿Cómo sabes?”. Yo le decía en slang puro: “ Te estaba echando el calzón.” Él me decía: “No!, solo quería practicar su alemán. Jamás se enteró de las intenciones detrás de la interacción y no enganchó con ellas.

Lo mismo me sucedía con los Coreanos en Canadá en otro sentido. Uno me explicaba: acabas de aceptar ser su novia. “No!, no me pidió nada, yo no respondí nada. Solo platicamos y me ayudó a cargar mis cosas. Mi estilo latino cercano, sonriente y accesible le mandaba mensajes sin decir palabras. En algunas culturas mostrar el cabello o mostrar el talón  es una provocación sexual, mientras en otras culturas no tiene ninguna implicación en ese sentido. La proximidad, la sonrisa, mirar a los ojos en cada cultura tienen significados diferentes que desconocemos. Podemos mal interpretar o ser mal interpretados. Podemos ofender terriblemente sin la menor intención de hacerlo o podemos ser ofendidos.

El caso es que entendemos en función de la información que manejamos y podemos tener información incompleta y no percibir ciertas realidades. Esto sucede a todos los niveles mentales. El conocimiento abre nuestra mente y las malas interpretaciones y malos entendidos pueden en muchos casos ser el resultado de conceptos erróneos o falta de información.

Lo que encontramos depende de lo que buscamos

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Es un hecho que el cerebro sabe más de lo que la mente consciente revela. De toda esa cantidad de información que contiene y que manejamos se enfoca solo la parte que nosotros elegimos enfocar como interrogantes básicas en nuestra vida. Hay ideas, problemas, conceptos que martillan nuestra consciencia. Ocupan toda nuestra atención en un momento dado. El cerebro llama todos los recursos a la mano para ese efecto. Ya comenté en mi artículo ¿Porqué buscamos respuestas cuando lo que necesitamos son preguntas creativas? comento  que el cerebro se da a la tarea de resolver nuestras interrogantes. El caso es que el cerebro no define bueno o malo, positivo o negativo. La idea que circula el cerebro es el problema o enfoque. Por lo que un gran miedo puede convertirse en el objetivo de la vida si no canalizamos la atención. La mayoría de las enfermedades terminales envían el mensaje “me voy a morir”. Las personas que lo padecen tienen evidentemente esto en la mente todo el tiempo. Sin embargo he visto personas con resolución decirme: “yo quiero y necesito vivir”. Vi a una chica vencer el cáncer con esta afirmación continua. No es lo mismo decir: “no quiero morir”, que “quiero vivir”. Puede en teoría parecer lo mismo pero conceptualmente es completamente diferente. El cerebro no registra el no y el si se basa en las afirmaciones factuales de los mensajes anteriores toma “quiero morir” o “quiero vivir”. Lo mismo aplica para “no quiero estar solo(a)” o “quiero compañía”.

El caso concreto es que muchas veces nosotros mismos desconocemos lo que buscamos. Queremos algo pero no imaginamos la forma que ese algo puede o debe tener. Llámese felicidad, éxito, libertad, paz interior. Realmente desconocemos lo que buscamos. También en mi artículo ¿Porqué a mi? ¿Porqué siempre me pasa esto?  Comenté que la vida de alguna manera nos va guiando y poco a poco vamos integrando elementos a esos conceptos complejos para poner a prueba la nueva información hasta llegado el punto en que tenemos claro lo que buscamos y lo que no queremos y/o aceptamos en nuestra vida.

Justo el amor, la felicidad, el bienestar requieren experimentar, y crecer interiormente hasta tener lo necesario para identificar sin falla lo que buscamos.

Lo que pensamos depende de lo que permitimos entrar a nuestra mente

Está en nosotros lo que leemos, lo que vemos, lo que experimentamos. Si bien hay eventos que  no elegimos vivir como el ataque a las Torres Gemelas. Quienes vivieron eso tienen en sus manos la opción de enfocar el terrorismo o la solidaridad de las personas y la gente que se unió para ayudar. Nuestros conceptos se crean a partir de las experiencias y lo que enfocamos de las mismas. Este es el principio de la Figura y Fondo. Podemos elegir que enfocar en cada situación. En cuanto a las experiencias que están en nuestras manos; todo lo que leemos se integra a nuestros conceptos. Podemos elegir leer literatura, filosofía, psicología, sociología, arte, ciencia. Siempre que es posible crear experiencias de vida gratificantes con quienes amamos que también serán parte de nuestros conceptos. Lo que vemos : los programas, los videos, las canciones, las películas. Decir no a cualquier experiencia que de-merite nuestros conceptos y valores medulares; cuando esto es posible.

¿Qué es la vida para nosotros? ¿Una experiencia que atesorar? ¿Una oportunidad de crecer y hacer algo valiosos? ¿solo la oportunidad de experimentar sin importar lo que elegimos vivir?. La vida es una carta abierta con un menú amplio donde veremos lo que elegimos ver, tomamos lo que consideramos necesario, acumulamos lo que la mente considera puede utilizar para las tareas que le damos.

Finalmente lo que producimos depende del estado de nuestro interior

Balance

Nuestro cuerpo está dotado de lo necesario para encontrar el balance. El ser debe dominar la amplitud de los cambios, mantener a raya el interior pese a los accidentes externos. La estabilidad del medio interno es fundamental en la prosecución de la vida  independiente.

El balance es muy frágil y continuamente se rompe, pero es un hecho que la homeostasis surge desde el nivel más elemental de vida. Cada célula de manera independiente busca su balance y lo mantiene independientemente de las condiciones externas. En este sentido es que somos creadores de nuestra realidad. La mayoría del input que recibimos está en nuestras manos. El que no está en nuestras manos puede ser procesado y filtrado según nuestras elecciones.

La inteligencia, la actividad y la sensibilidad son facultades del alma que tienen sede en el cuerpo. La inteligencia tiene su centro en la cabeza, la sensibilidad en el pecho y la actividad en el vientre. Cultivemos la inteligencia, la sensibilidad y la actividad con salud, cuidando todo lo que entra en todo momento.

BESOS

 

Posted on: 22 Junio, 2015, by : gracielavaldezvera
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