La marca personal no es sueño falaz. Es una certeza clara

alcances

El desempleo suele asociarse con incapacidad para ganar dinero, sentimientos de fracaso, vergüenza, culpa, depresión, problemas familiares y sociales de todo tipo por tanto infelicidad. Por otro lado los diferentes puestos se asocian según el sueldo y el nivel con éxito, estatus, estilo de vida y por ende felicidad.

Éxito, Fracaso, Felicidad e Infelicidad son conceptos filosóficos de los cuales verdaderos especialistas han escrito mucho. No soy filósofa, socióloga y mis áreas de investigación no giran alrededor de estos conceptos. Pero tengo suficiente información para asegurar que el éxito y la felicidad no dependen del trabajo, ni de la marca personal. Entiendo los sentimientos asociados al desempleo pero igualmente puedo asegurar que ni el fracaso ni la infelicidad deben asociarse al mismo.

En mi historial he tenido una amplia variedad de condiciones laborales que sin duda han repercutido en mi vida, relaciones, planes. Sé que la manera en que los demás me perciben cambia casi automáticamente con un cargo. Sé que la manera en que uno se siente consigo mismo también invariablemente recibe la influencia de los juicios en nuestro entorno.

He trabajado sin contrato ni prestaciones y sueldo por debajo del mínimo, por honorarios, por obra determinada y con sueldo, por proyecto, “home office”, outsource, dos contratos; uno con sueldo mínimo y las prestaciones sociales más otro por bono, con sueldo y todas las prestaciones de ley más paquete de prestaciones por encima de la ley, por honorarios asimilados a sueldo, independiente dando facturas, independiente dando recibos, independiente sin comprobante fiscal. Algunas de estas opciones son ilegales. Pero invariablemente se han acomodado a mi plan de vida en curso en cuanto a horario y condiciones. Económicamente yo siempre me he ajustado al ingreso como lo hace todo el mundo.

Me queda claro que siempre he sido yo. Y si bien hoy no soy la misma de ayer. Tampoco es cierto que por un cargo o percepciones externas de mi cambie mi esencia y no debería cambiar mi auto-concepto. Esta certeza la afirma y proyecta mi marca personal.

La gente te percibe según tu proyección de ti mismo(a)

Empecé en el área contable como auxiliar siendo menor de edad. Quería demostrar responsabilidad y madurez para tener una oportunidad y me la dieron. Al cabo de un tiempo cuando en el segundo trabajo me pedían falsear información para pagar menos impuesto, para evadir responsabilidades de seguridad social con el personal. Dejé el área contable pensando que eso era el trabajo. Mentir y hacer fraudes. Tuve un periodo hippie y bohemio donde quería demostrarle al mundo que la apariencia no importaba, ni los estudios sino la esencia interior del ser humano. Estudié música clásica. Fueron 5 años de ir contra corriente y lo que aprendí con ello es que si bien el interior es ciertamente lo que importa. Este debe verse claramente reflejado en el exterior. Si somos belleza, paz y armonía interiores; debe reflejarse en el exterior y yo reflejaba rebeldía y rechazo a los estándares sociales. Mi esencia era la misma pero no me percibían igual. Con mi look rockero y entre músicos sentados en la acera cascareando, pensaban que andaba en drogas totalmente perdida en el camino de la vida. Me ganaba la vida trabajando en un salón de belleza, tejiendo crochet para vender y estudiaba Inglés ya no por ñoñería sino por mero amor a aprender. Entré a la docencia inspirada por un par de jóvenes maestros(as); mi maestro de Inglés que me coacheo y una chica que paso frente a mi destellando. Solo la vi caminar con la grabadora a su salón. Aún la recuerdo. Por ella pensé lo genial que sería la docencia y lo fue por varios años. Quería yo seguramente como esa chica inspirar y tal vez lo logré cuando varios alumnos míos; ingenieros, químicos, biólogos terminaron siendo docentes de enseñanza de Inglés y me han afirmado es por mi. Me moví a los negocios, los sistemas, la edición por una variedad de causas personales y económicas desde luego. Cada ámbito demandaba diferentes habilidades que yo debía proyectar para generar confianza y poder subsistir en dicho ambiente. He sido muy mal y muy bien percibida en los diferentes momentos por diferentes personas. Por su puesto con mas o menos aprendizajes, una licenciatura, una maestría, varios diplomados a los que a veces hacía referencia. Otras ni los mencionaba por no ser considerada. No enfocada. Si formas parte de un equipo directivo la gente automáticamente te habla diferente. También si pierdes ese puesto automáticamente pueden mirarte con lástima. Pero somos lo que somos y nuestros talentos vienen de una trayectoria y un crecimiento personal más que un puesto ganado o perdido. Se y entiendo lo deprimente que puede ser para muchos tratar de validarse ante los demás sin esas ayudas de cargo o sueldo. Pero es justamente una de las gracias de la marca personal. Ésta hace evidente la trayectoria, los saberes, las habilidades inherentes a tu persona más allá de sueldo y rangos. Si yo hubiera contado con la ayuda de una marca personal en todos mis altos y bajos ires y venires laborales. Las transiciones habrían sido mucho más suaves y menos desgastantes socialmente hablando. La vida de los mas exitosos ha tenido fuertes quiebres y cambios drásticos que rápidamente re-construyen gracias a su trayectoria y reputación. Ese es el respaldo que contundentemente nos da en todo momento el tener una marca personal. La marca personal te proyecta en muchas de tus dimensiones de tal manera que un cambio por brusco que sea deja evidente ante todos y ante ti mismo(a). Tu verdadera esencia vital que es lo que te hace surgir en todos los ámbitos.

 

La gente te paga según tu trayectoria, valoración de ti mismo(a) y valor agregado ofrecido.

Mi empresa soy yo independientemente de quien me contrate. Y esto es una realidad indiscutible para cualquier persona en cualquier área de trabajo. No estamos hablando de una sociedad económica. Una empresa desde el punto de vista meramente administrativo es un proyecto y cada persona, cada individuo es un proyecto en curso. Emprendemos una carrera, una familia, un proyecto de vida equis. Somos un proyecto en proceso y todo el historial que recorremos se acumula al mismo dando como resultado mas habilidades. Mas saberes. Sin duda quienes han enfrentado desempleo desarrollan inteligencia emocional para lidiar con la situación. Con certeza desarrollan competencias financieras para sobrevivir con menos recursos. Indudablemente desarrollan habilidades de emprendimiento para generar recursos que den continuidad a su vida. Todas las aplicaciones que se venden de manera masiva son el resultado de la resolución de un problema y nadie que no ha tenido problemas puede entender dichas soluciones. Son los que tienen el mismo problema quienes los compran. De aquí establecemos relaciones de confianza a través de la resolución inteligente de problemas que hemos enfrentado a lo largo del camino; cuando mostramos evidencia de esa trayectoria y resultados efectivos y visiblemente incuestionables del éxito. No es la imagen de perfección y cero error la que inspira y genera confianza. Es la del ser humano común y corriente con todos los pros y contras de cualquier ser humano que muestra evidencia contundente de ser “sobreviviente” de los ires y venires de la vida. Las mujeres batallamos con la discriminación por género. Otros grupos tienen su propias batallas como:  los extranjeros, las madres, los jóvenes sin experiencia, los adultos mayores. Todos en algún momento podemos ser mal percibidos por cuestiones externas y puede llegar el punto en que nos cuestionemos la validez de esas percepciones. Pero tener claro ante nuestros ojos y los de los demás la trayectoria y los frutos de la misma ponen en mejor perspectiva el plus de cada individuo. Esto es un valor agregado de la marca personal en el que 2 coaches muy renombrados pueden claramente mostrar diferentes ventajas, saberes y metodologías. Yo se y entiendo perfectamente que no hay un solo coach del que no pueda aprender algo valioso. Porque por muchos caminos que he andado. No los he andando todos y las experiencias de otros siempre enriquecen las mías. Si soy suficientemente inteligente me acercaré para crecer y aprender de aquellos que complementan mis saberes y trayectoria. Cuando trabajaba con empresas de manera independiente pagaba a mi gente una tercera parte de lo que cobraba y se los decía. Pero lo que yo les pagaba aún siendo la tercera parte de lo que yo cobraba, para ellos era el doble de lo que ganaban en una institución con su currículum. Era mi currículum lo que respaldaba y mi firma en las facturas y recibos lo que me permitía cobrar mas que ellos. También era mi responsabilidad respaldar cuando la empresa retrasaba el pago hasta uno o tres meses. Yo pagaba puntualmente a mi gente y solventaba la no liquidez hasta que la empresa pagara. Algunas empresas intentaban negociar con mi gente quitándome de en medio. Les ofrecían mas que yo y menos de lo que me daban a mi. Siempre mi gente me lo informaba y yo siempre los apoyaba diciéndoles: Es tu oportunidad si quieres ser independiente. Pero cobra mas, si menos que yo pero mas de lo que te ofrecen porque no siempre te pagarán puntualmente y eso es un costo que tendrás que solventar. También deberás invertir en material que yo ahora te estoy proporcionando. Deberás generar tus propias herramientas logísticas que ahora yo te doy. Todos decidían no negociar con la empresa y seguir conmigo. La marca personal hace patente tus credenciales, trayectoria, contactos, grupos que respaldan lo que puedes cobrar por haber invertido tiempo, dinero y estudios en ti.

El trabajo determina tus relaciones y estilo de vida

Los músicos, los analistas de sistemas, los escritores, los docentes, los maquillistas, estilistas, cosmiatras, analistas de estilo. Todos tienen lenguaje completamente diferente. Estilos de vida diferente, su forma de relacionarse, de divertirse, hasta de pelearse es diferente. No es poca cosa cambiar o perder un trabajo y cambiar radicalmente un estilo de vida. La rutina diaria también cambia según el horario y ubicación del trabajo. Los ajustes con familia y escuelas cambian dependiendo del trabajo. Todo tu día gira alrededor de la rutina de trabajo y es ciertamente drástico para muchas personas perder todo esto cuando pierden un trabajo. Curiosamente en la marca personal generas círculos de personas que te mantienen al día en tu área laboral o área de desarrollo. Son gente con los mismos intereses que por mucho supera incluso las relaciones laborales por estar mucho mas involucrados que muchos colegas de trabajo que se encuentran en un puesto por costumbre mas que por vocación. Por otro lado el aprendizaje para mi es tener una vida íntegra y plena mas allá del trabajo y las redes sociales. Si tu casa, tu familia, tu círculo de amistades fuera del trabajo siguen en pie. Tu sigues en pie con ellos. Si sientes que el mudo te ha desaparecido. Tal vez sea momento de cuestionar y empezar por re-estructurar tu vida antes que tu situación laboral. El tiempo que pasamos fuera del trabajo, las relaciones que mantenemos con vecinos, amigos y familiares deben ser suficientemente ricas para llenarnos interiormente mas allá del ámbito laboral. Lo que construyes en las redes sociales, siempre evoluciona, siempre crece y siempre está ahí. Es esa parte de profesionales que te soporta estés o no en una empresa. Ese grupo en el que puedes seguirte desarrollando mas allá de la rutina laboral. Siempre y cuando esté en balance con tu vida; las redes sociales son realmente un apoyo de crecimiento e interacción para desarrollo profesional y personal.

El sentido de vida no viene del trabajo, ni del sueldo. Viene de poner nuestros talentos al servicio de una causa.

Es muy importante sentirse útil, valioso, productivo independientemente del puesto, ocupación y sueldo. También independientemente del estatus; madre, esposa. Mas allá de esto como seres humanos tenemos una esencia que deja huella y aporta algo a alguien. Yo escribo desde hace mucho tiempo y aún fuera de la marca personal he compartido diferentes puntos de vista o experiencias personales que en su momento me sorprendió tuvieran eco. Pero que ahora se son parte importante de mi y el sentido de vida. Si al otro lado de este blog hay alguien que encuentra algo valioso que le inspire, le resuelva, le de sentido en su aquí y ahora. Yo estoy bien servida. Si bien aquí hablo de marca personal he hablado de manejo del dolor, selección de pareja, educación de los hijos, alimentación y salud. ¿Con que autoridad?. La que me da la vida, ser madre de tres hijas, haberme casado cerca de los cuarenta, ser profesionista, ama de casa, madre, esposa ahora bloggera principiante, escritora. No es fácil vivir sola y que todas tus amigas te consideren posible “roba marido”. Que muchos hombres piensen que por tener mas de treinta y estar soltera te urge marido. No es fácil ser madre de tres pequeñas y trabajar, y tener buena relación con el marido, cocinar, educar, socializar y desarrollarte profesionalmente con todo eso. No es fácil ser profesionista con una vida personal que te demanda tiempo y por la que no puedes venderte a la empresa como los solteros hacen. Pero mereces desarrollo y reconocimiento con lo que aportas y no discriminación por ser madre. No es fácil entrar a las redes sociales sin saber nada de lo que tratan. Sin saber SEO ni marketing de contenidos, ni cómo conseguir que te sigan o que te lean o que alguien te pele. Es como entrar a una fiesta y decir aquí estoy con voz tímida y que nadie te pele ni responda a esa afirmación. Debes volver a entrar e intentar nueva presentación. En fin. Lo que somos y tenemos tiene un sentido de ser y solo podemos descubrirlo al sacarlo a flote en el ruedo. Es cuando alguien dice: oye! Tu haces eso! Y “¿cómo le haces?. Es muy rico platicar con tus pares y darte cuenta que tienes las mismas batallas de muchos. Pensamos que nuestra vida es la mas difícil y o tenemos idea de las batallas que libra el de junto. Yo creí que me había aplastado el primer truene con el novio de universidad. Casi muero de depresión y oyendo a una reciente amiga. Le fue poco peor. Se fue al hospital con anorexia aislada seis meses y con grupo de especialistas para regresar a la vida. Yo tuve con una dieta de desintoxicación. Hm ¡ me intoxiqué del hombre!. Ahora lo veo con humor. En ese entonces fue realmente difícil. La comunidad nos da el sentido de vida el integrarnos armónicamente con todo lo que somos tal cual. Sin máscaras con todos nuestros quiebres y los talentos. Esa es la riqueza de la vida. Ese es el sentido de vida. El seguir a pesar de los pesares. El surgir, como el fénix. Mi blog es la Gracia de Grace porque se que hay algo de mi que aporta y es solo parte de mi esencia y al hablar de marca personal se que todos tienen su propia gracia. Su propio aporte. Es parte de mi tarea ayudarles a rascar y descubrir su gracia. Para quienes lo tienen claro hacer su gracia evidente. Poner su gracia a la vista y al servicio de la comunidad con fines de desarrollo y productividad.

La felicidad no es un estado permanente, ni la ausencia total de infelicidad. No es directamente proporcional al dinero que se gana.

Mi libro es una historia de amor y muchas de mis fotos reflejan una familia, sonrisas que la gente percibe como bello, alegre, feliz. Sin duda son bendiciones que la vida me ha dado a cambio de mis buenas friegas. Porque nada es gratis en la vida. Pero mentiría si trato de vender la historia de cuento de hadas del príncipe encantado y la dama que viven felices por siempre y para siempre. Hubo mucho dolor y duda en la distancia, ha habido mucho choque y conflicto en la cercanía. Hemos tenido quiebres y roces familiares en todo momento. Aquí si podría asegurar que la felicidad y el dolor son directamente proporcionales a la pasión con que se vive. Quien tiene miedo a sufrir, difícilmente encontrará el amor. Quien tiene miedo a fracasar difícilmente emprenderá y creará algo valioso. Lo que tienes cuesta tiempo, dinero, esfuerzo, energía interior, lágrimas. Eso es la vida. Si no quieres llorar tendrás que vegetar por el mundo. Así como para encontrar al príncipe hay que besar a los sapos; para encontrar el éxito, hay que enfrentar muchas veces el fracaso. Para ganar dinero no necesitas dinero. El punto es endeudarte, arriesgar con previas buenas observaciones y acercándote a la gente apropiada pero siempre arriesgando y estar listo(a) para perderlo todo y volver a empezar. El mirar atrás y ver lo que haz logrado son verdaderas satisfacciones que te hacen feliz. Mi madre murió en febrero del año pasado estuvo un mes en terapia intensiva. Cuando no me desvelaba por mi tercera hija que entonces era bebé de brazos, me develaba por estar en el hospital, en medio de una mudanza un poco súbita que no dio oportunidad a clasificar cosas por lo que me movía entre bolsas y cajas que debía ordenar, 2 hijas mas sin escuela porque nos tuvimos que mudar a medio ciclo escolar. Emocionalmente desgastada, físicamente cansada, con un libro en puerta, un buen trabajo pero agotador pues era a destajo. Me pagaban por cuartilla y debía revisar todo el haber del Fondo de Cultura Económica como pudiera y cuando pudiera. Sin más ayuda doméstica que la lavadora y la lava trastes. Mamá y ama de casa de tiempo completo. Iniciándome en las redes sociales sin real tiempo para conectarme. Todo era desde el celular entre hacer la comida, atender a mis hijas, buscar escuela para ellas, mover muebles, desempacar. ¿Me sentía feliz?. En medio de los desvelos con mi bebé. Recuerdo sus balbuceos de madrugada y su carita rozagante. Mi cansancio y dolores de espalda. Pensaba en mi madre que pasó por eso diez veces y no podía mas que bendecir mi vida y agradecer la salud de mi hija que en teoría venía con síndrome de down según todos los estudios durante el embarazo. Las noches de hospital con mi madre sentía que era un privilegio poder compartir con ella esos momentos después de toda una vida juntas. Ahí estábamos las dos de nuevo en un momento importante de nuestras vidas compartiendo el dolor y su fortaleza me hacía fuerte con lo mío. Ella no tuvo el privilegio de crecer junto a su madre. Fue huérfana de padre y madre desde muy pequeña. Yo podría estar considerada desempleada o semi-desempleada pero esta asignación con el Fondo de Cultura desde casa con todos los retos que me implicaba el poder cumplirla me hacía ganar en una semana lo que en otros trabajos ganaba en uno o dos meses. Por su puesto era un proyecto finito que en cuanto terminara terminaría el flujo de dinero. Y era un trabajo privilegiado. Tenía muchas dificultades y muchas bendiciones. Así se presenta la vida siempre. Nosotros elegimos que ver. El lado gris, el lado blanco o ambos lados. El dinero no tiene nada que ver con la felicidad que nos proporciona la vida y lo que hacemos con ella. En estos momentos descubrí algo que en marca personal define un carácter, define intereses, define posibles pautas de desarrollo. Tenía un proyecto en mente que cuando lo pensaba; no importa lo triste, cansada o deprimida que estuviera. Quería buscar tiempo para ello. Sigo poco a poco avanzando ese proyecto personal. Estoy juntando recursos, técnicas, materiales y si lo pienso me entusiasma, me alegra solo pensarlo, me da energía. No tiene nada que ver con la profesión, ni con lo que escribo, ni con lo que hago para vivir. Es algo que hacía cuando era niña de cuatro años y que hice siempre que tenía algo de tiempo o dinero para los materiales. Creo que en toda marca personal debe haber esas cosas de la infancia que permanecen a lo largo de tu vida. Para las que siempre te haces tiempo porque te hacen feliz pero que nunca has vivido de ellas por no considerarlo productivo o tu fuente laboral. Pero pueden convertirse en cualquier momento en otra forma de vida. Investigando marcas personales he encontrado esta constante de revivir pasiones de infancia porque son talentos natos y auténticos dones que te hacen feliz. Están en ti y lo haces porque es tu naturaleza hacerlo.

El éxito no es una medida de felicidad, ni de sentido del ser, ni de calidad humana o valor del ser.

Habría por su puesto que definir el éxito. Cosa nada fácil. Pero podemos por lo menos entender lo que no lo es. Éxito no es una medida de felicidad. Hay un número importante de gente famosa; aparentemente exitosa cuya vida termina en suicidio o soledad. Hay incluso quienes aseguran que el camino al éxito es solitario. Hay gente exitosa; por sus logros profesionales, cuya calidad humana puede ser muy cuestionable y con una vida familiar y personal hecha pedacitos por todos lados. Gabrielle Chanel es una persona que me inspira y a quien admiro. Nadie puede cuestionar su éxito. Pero tal vez conocer su vida me obligó de alguna manera a planear en la mia primero lograr lo que ella nunca tuvo antes que buscar lo que ella logró. Nunca se casó a pesar de amar mucho y no tuvo una familia. Murió sola en un día de descanso laboral. Su empresa está en manos de alguien que no tiene nada que ver con ella, ni con su sangre, ni con su familia. No quiero con esto decir que no hay éxito y felicidad sin matrimonio y familia. Lo que quiero es enfatizar los estereotipos que se tienen tanto del éxito como de la felicidad y de cómo ambos son elecciones personales. Para cada quien el éxito es una medida diferente a nivel personal social, económico. Elegimos apostarle a la familia o al negocio, al dinero o a la armonía del hogar. Mi trabajo en Planeación Estrategia para amas de casa, estudiantes y empresarios es justo buscar un balance entre los aspectos de la vida. Pero es un hecho que siempre hay prioridades en uno u otro rubro que el mismo individuo va planteando. Quien hace de la maternidad su prioridad, vive a través de eso y su medida de éxito está en ello. Todos sus proyectos giran alrededor de la familia. Quien hace del desarrollo profesional su prioridad tiene un panorama y prioridades completamente diferentes. Nadie puede decir que vale mas una mujer madre que una mujer soltera. Ni pueden decir que vale más un hombre de negocios que un campesino o un obrero con buen tiempo y dedicación para sus hijos. En todos mis años como educadora. Ví incoherencias como: Un cardiólogo que murió de un paro cardiaco mientras su hijo jugaba en la selección de la cara escuela de paga que él le había elegido. El hijo no fue avisado de los últimos momentos de vida de su padre para que no perdiera el juego. El chico llorando me dijo que habría valorado más estar con su padre en sus últimos momentos que ganar el juego y por su puesto estudiar en escuela  pública y tener a su padre, que el título de la cara escuela y su padre muerto. Muchos padres y madres que no veían a sus hijos por estar trabajando para darles lo mejor. Cuando esos hijos creían que lo mejor era solo su presencia. Sin duda todos equivocamos los caminos alguna vez. Pero al gestionar la marca personal se hace evidente una línea de acción y un fruto en un sentido de vida, en una maduración y crecimiento interior y profesional.

Tener una marca personal no te garantiza el éxito, la felicidad, el dinero. No te evita el fracaso, si decides arriesgar todo en una empresa. Pero con toda certeza te da perspectiva. Hace patente ante cualquiera tu trayectoria, tu esencia y esa parte vital inamovible que a pesar de altos y bajos en la vida se mantiene constante y siempre te saca a flote. Pero sobre todo deja claro al mundo de que material estas hecho. Mas allá de puestos, sueldo, estado civil. El éxito, la felicidad y el dinero están en tus manos. La marca personal te ayuda siempre que sepas usar la herramienta.