La influencia no se mide por los seguidores sino por las vidas que podemos impactar

El historial del Klout existe; los números de seguidores son métricas valiosas. Herramientas de control. Pero más allá de los números existen los niveles de influencia que todos como individuos tenemos en nuestro entorno. No solamente los referentes pueden influir en la vida de los demás. En el estricto sentido del ser. Todos somos referentes. Nunca voy a olvidar a la chica que me inspiró a entrar a la docencia. Yo era estudiante y ví en un pasillo caminar a una joven con su grabadora y materiales de clase. No sé como se llamaba pero verla simplemente me inspiró a desear desde dentro de mí ser como ella. Debido a esta experiencia, la docencia para mi fue una gran responsabilidad que asumí con eso en mente. Siempre tuve la certeza de que podía cambiar e influir vidas.  Años después encontrar ex-alumnos(as) que me detenían y me decían: “Por ti soy maestro(a),”, “te debo todo”, “por ti estoy en Canadá”, “por ti estoy en Estados Unidos”. Recuerdo también a quien me motivó a dar conferencias y muchos años después al ver a quien mucho admiré y no sentir que debía o podía ir por más en ese camino. Me hizo ver claramente que era momento de cambiar el rumbo.

influencersklout

Las redes sociales nos dan un escaparate de acción y hacen expansivo nuestro interior. Potencían el alcance; cuando nos interesa ir más allá de las fronteras. Pero no necesitamos un número de seguidores, o un klout number para influir. Influir es ejercer un cambio, mover a la acción, abrir los ojos a nuevos horizontes, cambiar comportamientos. La influencia puede darse por liderazgo, por coerción, por argumentación persuasiva. Los padres, maestros, familiares y amigos influyen sin duda en nuestras vidas y nosotros en la de ellos.

Debemos ser conscientes de la influencia que ejercemos en nuestro entorno

Los números hablan de algo, pero la calidad humana tiene su propio lenguaje. No estar conscientes del nivel de influencia que podemos ejercer en nuestro entorno es caminar dormidos. Es no abrir los ojos a una realidad innegable. En una ocasión camino a la Universidad en el auto con una amiga sentí algo extraño en ella. Al llegar a la Universidad mi amiga se despidió de una manera “diferente”; le pedí que se bajara del auto y me acompañara a caminar. No entramos a clase. Platicamos largamente de cuestiones muy personales. Ella estaba al límite, en profunda depresión. Después de varias horas volvimos al estacionamiento. Al despedirse nuevamente me dijo: “comadre, me salvaste el día”. Ella había intentado suicidarse hace algunos años. Después de ese día, cada vez que entraba en depresión, salía a caminar entre los árboles para aclarar su mente. Nuestra dinámica de esa tarde no solo le dejó algo para ese día, sino herramientas que volvió a utilizar en varias ocasiones.

Como docente por tantos años en varias ocasiones supe de jóvenes y compañeros(as) de trabajo que se suicidaron. Una colega; no era amiga cercana. Pero era una persona con la que conversaba continuamente. El Viernes anterior al fin de semana que se suicidó hablamos y no percibí ninguna señal de “algo” que pudiera pasar. Me impresionó enormemente la noticia y me pregunté si tal vez pudo estar en mis manos impedirlo como sucedió con mi amiga. Nunca lo sabré. Pero conozco el poder de las palabras, sé de los límites de la soledad y la desesperación. Sé lo oscura que puede ser a ratos la vida y sé también de lo esperanzador que puede ser escuchar o leer a alguien abriendo puertas, dando luz, mostrando caminos. Todos podemos hacer algo así.

Encontrar respuestas a preguntas desde la comodidad de tu casa no tiene precio. Antes teníamos que llamar a alguien, esperar que quien sabe llegara. Hoy en día casi todo el conocimiento posible está al alcance de un click. Hay personas, vidas, realidades tan inspiradoras y contundentes que pueden mover el mundo. No necesitamos ser referentes, ni ser super dotados. Muchas veces simplemente vocear causas, simplemente pasar la voz de una idea brillante. Al cabo de pasar la voz de un par de ideas brillantes alguna idea brillante propia surge en nuestra mente.

 

Pasar la voz de una buena causa
Pasar la voz de una buena causa

Vida plena y logros constantes son más valiosos que un klout number

Quienes sobresalen, concretan, hacen, crean; nos mueven, nos impulsan. Quien se atreve a andar un camino no andado y marca guías deja a su paso luces para los que venimos atrás. No importa si es solo un paso adelante. La aportación es igual de valiosa. Más que número de seguidores y métricas, los resultados, las acciones, los hechos alrededor de una vida generan cambios en todo el entrono. No se necesita ser famoso ni estar en redes sociales para tener una vida inspiradora. El caso es que solo vecinos y familiares  serán testigo de esos logros. Las redes sociales vocean vidas interesantes de personajes distantes. No importa la edad, la religión, la nacionalidad, el género. Lo que importa son los valores, los hechos, los resultados. No importa que las acciones sean perfectas, que los logros sean millonarios. Hay mil variedad de logros, hay mil tipos de resultados. Ser testigos del crecimiento y maduración de “ideas” es inspirador para cualquiera.

Actitud más que palabras

No hace falta hablar de la pasión, hay que vivir con ella. Y no tiene que ser un estado hiper el cien por ciento del tiempo. Eso es agotador y poco creíble. No se trata de pensar y ver las cosas de manera positiva. Hay momentos  y situaciones de vida que no nos permiten ver lo bueno. Se trata de actuar con una mente libre de dudas a pesar del miedo. Una especie de testarudez positiva. No importa como se vean las cosas, no importa que los resultados no den todo lo que deseamos. La acción constante en una línea al cabo de un tiempo da un fruto. La inercia, la pasividad, el miedo, la desesperanza inundan y paralizan. Tristemente se dispersan de manera masiva contagiando. Por el contrario la otra parte, la de tenacidad, la de esfuerzo constante, picar piedra, abrir caminos es un proceso de avance lento que no se dispersa en la misma dimensión. Pero una vez que abre camino y encuentra su cauce es como un torrente imparable. A veces hay que cerrar los ojos a todo lo que parece contrario y seguir con la idea fija del objetivo final, el logro esperado en mente hasta que éste llegue y en un momento u otro se da.

Si observamos nuestra vida veremos las influencias ejercidas

Todos hemos dicho o hecho algo que tuvo eco en casa, entre los amigos y/o conocidos. Recuerdo en un hotel donde dí un taller de maquillaje. Estaban decorando una casa de Gengibre. Había muchos niños. Yo era el único adulto como niña disfrutando colocar la galleta y los dulces. Cuando dieron el dulce para el techo muchos niños brincaban y no alcanzaban. Yo tomé unos bastoncitos y los aventé al techo y se pegaron con el merengue. Los niños me vieron y rápidamente repitieron la acción. pronto el techo estuvo cubierto de bastocitos.

  • Amigos que siguieron nuestras recomendaciones o viceversa.
  • Procesos que establecimos en casa, o en el trabajo para hacer algo
  • Moda o estilo que alguien retomó de nosotros
  • Acciones profesionales o personales que  amigos, familiares y/o subordinados emularon
  • Si inspiramos a alguien a llevar una dieta o iniciar un programa de acondicionamiento
  • Si alguien decidió tomar un curso o una especilización porque nosotros lo hicimos
  • Si alguien tuvo hijos al ver a nuestros hijos y nuestra familia
  • Si alguien emprendió al ver nuestros resultados en emprendimiento
  • Si alguien sintió presión por nuestros logros y se planteó algún crecimiento.

Si vez las barbas de tu vecino rasurar. Pon las tuyas a remojar. Todo influye, todo mueve mucho más de lo que podemos imaginar. Algunas personas que conocemos se acercan y nos dicen claramente la influencia que hemos ejercido en ellos. Otros nunca lo vocean. Yo tuve una sorpresa muy grata y realmente inesperada cuando el Director de la EBC me dijo que en sus primeros años de docente cuando veía mis conferencias en los congresos revisaba mi currículum y lo usaba como inspiración para sus siguientes pasos profesionales. Hoy su currículum rebasa por mucho el mío, pero es increíblemente motivador y conmovedor saber que en algún momento fui inspiración para alguien como él. Ese solo comentario; para mi impresionante ha influido en mí a buscar crecimiento y calidad contínuos.

Ricardo Gonzalez Escobar, Nick Vujicic, Nicolás H Cuellar
Ricardo Gonzalez Escobar, Nick Vujicic, Nicolás H Cuellar

La influencia siempre va en ambas direcciones

Como en el caso del C.P. Ricardo González Escobar en todos los casos la influencia siempre es en ambos sentidos. Evidentemente los influyentes impactan nuestras vidas de manera contundente, pero los que somos influídos aportamos un grano a los influyentes en su haber de influencia. Son satisfacciones que sin duda les hace crecer y esforzarse  cada día. Nuestro seguimiento y admiración es motivación. Nuestro atención les proyecta energía y fuerza para actuar, lograr y concretar. Por su puesto no es que dependan de nosotros, por algo son influyentes. Pero sí que les alimenta e impulsa su crecimiento. El klout number de un influyente no determina el nivel de impacto en nuestras vidas. Independientemente de ese número puede ser solo una frase, un mensaje directo, un seguimiento que genere impacto en nosotros haciéndonos sentir que vamos por buen camino. No debemos menospreciar el valor de un comentario o una respuesta sencilla.