La ayuda que se siembra con cariño florece con generosidad

Una parte importante de la gestión de marca es sembrar. Cada artículo en la red es una semilla que busca crecimiento continuo de felicidad y realización progresiva de metas dignas. Flujo abundante de cosas buenas. Relación con los demás, libertad creativa, estabilidad emocional psicológica, sensación de bienestar y paz. Por su puesto no cada artículo busca todo eso. Cada artículo tiene la semilla de algo de eso; ya sea en la vida de los lectores, o de nosotros los varios autores.

A fin de que esas semillas broten con generosidad es importante al sembrarlas tener en mente lo siguiente

Del cariño depende la cosecha
Del cariño depende la cosecha

Agradecimiento, Orden, Conexión y Distribución

Estas reglas de abundancia aplican perfectamente a las redes sociales. El agradecimiento es indispensable, y muy valorado. Quien quiera que comparta información valiosa de alguna manera lo hace con agradecimiento de haberla recibido. Por otro lado el conseguir la distribución de nuestra información es algo que se debe agradecer.

El orden y el principio del vacío obedecen a vaciarnos de nuestras ideas para tener apertura a las nuevas. Dejar un poco nuestras pre-concepciones y abrir la mente a lo que se distribuye. En la abundancia implica no gastar si hay deuda. Es indispensable primero salir de la deuda. En comunicación e interacción, tiene que ver con jerarquización de ideas objetivos. La información que recibimos es mucha; en ocasiones mas de lo que podemos procesar o asimilar. El orden nos permite establecer prioridades e ir atendiéndolas sistemáticamente. Muchos quieren brincarse pasos, etapas en el proceso. No siempre da resultado este enfoque. Sin embargo la consciencia clara de los objetivos a la larga nos da resultados más efectivos en menor tiempo que tratar de acelerar y tener que retroceder o re-procesar.

La conexión es la identificación clara del otro yo. Todos tienen algo grandioso por compartir. El auténtico éxito es el desenvolvimiento de la divinidad interior de cada individuo.

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. El yo tiene apoyo en la divinidad y un estado de gracia. Se disfruta el vínculo con la gente y con nosotros. Nos da el poder de establecer lazos que emanan de auténtico amor. Para acceder a ese “yo” del otro. Es necesario el silencio, la observación, el no juicio.

La recompensa de la perseverancia

Recompensa de la Perseverancia
Recompensa de la Perseverancia

No importa cuan difícil se presente la vida. Nuestras semillas tienen el poder de transformarla y hacernos mas fuertes. En todo andar hay pasos en falso. Los grandes éxitos siempre involucran buena dosis de fracaso. No podemos controlar las situaciones de nuestra vida, pero siempre podemos elegir la actitud ante ellas. El cambio de  un solo pensamiento genera cambios radicales en nuestra vida. El auténtico éxito es mas que ganar, no darse por vencidoDe esta manera somos capaces de crear la vida que queremos al hacer que nuestras reacciones reviertan cualquier situación. Lo que ha de ser será, pero en medio de cualquier circunstancia podemos esforzarnos por lo que realmente llene nuestra alma. Saber esperar es una virtud de valientes, podemos ser mas fuerte que nuestros miedos y mas grandes que nuestras dudas. Aún que la mente se confunda, el alma siempre tiene una respuesta viable.

Así podremos algún día ver que lo que hoy nos cuesta mucho trabajo, mañana será un logro natural.

El todo al que afectamos nos devuelve el mil por uno

Lo que sea que aportemos se vuelve a nosotros
Lo que sea que aportemos se vuelve a nosotros

La conexión con el todo al que pertenecemos hace que seamos los primeros en recibir el beneficio de lo sembrado. Esto es sencillo, si voy a dar un masaje de relajación, no puedo en principio estar estresada. En el intercambio siempre hay un equilibrio o balance de energías. Cuando hago un facial; la consciencia del tratamiento en el cliente reduce la tensión en mi propio rostro. Cada vez que explicaba un tema gramatical a los alumnos de Inglés dicho tema quedaba claro y firme en mis propios conceptos. Cuando trabajaba con bebés y pre-escolares la energía y el cariño de los pequeños me inundaba. En el área de sistemas de tarjetas de crédito me visualizaba como cliente y usuario que efectivamente soy de las mismas. En la edición de libros trabajaba textos con los que mis hijas aprenderían en la escuela y podía diseñar la manera ideal en que me gustaría que aprendieran conceptos matemáticos, consciencia ecológica, investigación y creatividad. En todas las profesiones recibimos una buena parte de lo que sembramos. A veces de manera casi inmediata, a veces a través del tiempo. Pero siempre recibimos todo lo que damos potenciado al mil por uno.

Nosotros elegimos el enfoque en nuestra vida

No decidimos lo que pasa, pero elegimos como actuar ante lo que pasa.
No decidimos lo que pasa, pero elegimos como actuar ante lo que pasa.

Inicia un año y cualesquiera que sean los planes y/o metas el enfoque hace una diferencia en los resultados. Creo que todos de alguna manera buscamos y esperamos una vida mejor para nosotros y los que amamos. Considero que todos hacemos lo que hacemos con la verdadera consciencia de estar haciendo lo mejor y aportar algo al prójimo y a la vida. Vemos y sentimos sin embargo que algunas personas nos afectan:  el gobierno con sus políticas no nos permite crecer económicamente, los empleadores no nos reditúan en lo que desearíamos, los familiares y amigos no valoran en lo que quisiéramos lo que hacemos. Esto es solo algo de lo que escucho vocear a mi alrededor. Yo pienso y creo firmemente que cada uno de nosotros somos responsables y creadores de nuestra realidad presente. Es cierto que mucho de lo que sucede no está en nuestras manos, pero no puede ni debe ser que nuestra vida dependa del gobierno, de los empleadores o de la familia. Podemos y debemos ser dueños de ella y sus consecuencias al poder asumir lo que hacemos ante lo que nos toca vivir. El enfoque es nuestra elección. Yo puedo elegir buscar y encontrar lo que está mal para corregirlo, o puedo elegir buscar y encontrar lo que está bien para potenciarlo y hacerlo crecer.

Es mas común en automático el primer enfoque y lo consideramos natural, además creemos que es lo que debe ser. Lo aplicamos a nuestra vida y a la vida de quienes amamos o nos preocupan. Es bien común chingarle la vida al prójimo (por su bien). “Por tu bien te digo lo que está mal para que lo cambies.” Creemos que no tenemos porque decir o vocear lo que está bien porque eso está bien y no hay nada que cambiar. La experiencia que yo tengo a diferentes niveles es que identificando, voceando y potenciando lo que está bien. Lo que está mal poco a poco pierde fuerza, hasta desaparecer por completo.

Políticamente si yo  identifico iniciativas particulares que generen salud, bienestar, educación empleo a nivel modesto. Promuevo dicha iniciativa, la voceo, me involucro en ella, la ayudo a crecer y una vez que crezca llega a quien tenga que llegar y tarde o temprano ejerce presión en los gobiernos para que se implemente a nivel nacional y entonces se genera el cambio. Sin embargo la mayoría de las veces se identifica lo que está mal en salud, bienestar, educación y empleo. Se critica, se reclama, se manifiesta. No es que no tengamos derecho a hacerlo, no es que no esté bien. Pero es tiempo de vida empleado en lo negativo y en tratar de revertirlo. Mientras en el otro enfoque ese mismo tiempo se utiliza haciendo crecer lo bueno para que su alcance logre mayor beneficio. Posiblemente ambos líderes tienen el mismo objetivo final: el bienestar general, mayor salud, mejor educación, mayor empleo. Es un hecho los resultados y el tiempo en que se obtienen son diferentes.

Personalmente si yo identifico que alguien que amo o me importa está haciendo algo nocivo para sí. Hablarle y decirle que está mal es en teoría la forma directa de “corregir” el camino. Lo cierto es que ninguno aceptamos ese tipo de “retro-alimentación”. Sin embargo si debido a lo que veo me involucro en un proyecto que le sirva de ejemplo porque se que es buena opción para esa persona. Lo hago yo mismo y le muestro los efectos en mi propia vida. Es justo lo que hago con la marca personal por mi familia, hijas, amigos, lectores. Es mas probable que traten de “imitarme”. Como hacemos con los referentes, vemos lo que hacen, lo que les funciona y decidimos seguir sus pasos porque queremos esos resultados. Una vez iniciados y/o enrolados en el proceso deberán forzosamente analizar, asumir, cambiar mucho para llevar a cabo el todo con los efectos esperados.

En salud he comentado antes el enfoque terapéutico de fortalecer tu parte sana para compensar y enviar mensajes al cuerpo de salud y vitalidad. Con este enfoque he visto personas clínicamente diagnosticadas para una silla de ruedas de por vida; dejar la silla y recuperar de alguna manera algún nivel de independencia y movimiento. Un ciego agudiza el sentido del oído y el olfato ara compensar  la ceguera. Así funciona el cuerpo.

Enfocar el bien, potenciarlo, darle atención, energía, ayudarle a crecer es una manera de hacer los cambios que queremos y necesitamos en nuestra vida y la vida de quienes amamos. El otro enfoque existe y existirá, la vida requiere balance. Nosotros mismos en algún momento podremos o deberemos elegir el enfoque de enfatizar lo malo para cambiarlo. Pero vale siempre la pena considerar las dos opciones, tal vez probar ambas si ya intentamos la primera y no nos dio el resultado esperado.

BESOS