Inversión, ahorro, gasto o dinero tirado a la basura

Ahorro
Ahorro

Toda marca personal bien gestionada debe poder ser monetizable. Todo flujo de efectivo que generamos tiene un destino que depende de nuestros objetivos de planeación estratégica personal. Dicha planeación debe considerar el aspecto profesional, personal, desarrollo, ahorro, crecimiento. Por su puesto existe un universo de profesionistas que aseguran que usar nuestros recursos con ellos es invertir o ahorrar.  Después de llevar a cabo nuestras “inversiones”, podemos con frecuencia sentir que tiramos el dinero a la basura.

De cada 10 servicios que se ofrecen 4 cumplen las expectativas. El neuromárketing sabe que el 85% de las compras son emocionales y que el 95% de la actividad del cerebro es inconsciente por lo que usan eso para manipular nuestras decisiones de compra. Nosotros como consumidores lo sabemos de alguna manera y creemos que estamos bien conscientes de nuestras elecciones de compra. Lo cierto es que justo los conceptos de inversión, ahorro, gasto muchas veces terminan siendo solo dinero tirado a la basura.  Puntualicemos los diferentes conceptos.

Gasto

Entenderemos un gasto como la asignación de nuestro flujo de efectivo a la adquisición o pago de recursos. Son consumibles ineludibles; para nosotros el pago de la renta,  la gasolina o forma de transporte, los alimentos, el vestido o mantenimiento del mismo. Quienes tenemos hijos, las colegiaturas y los útiles.

Por estilo de vida hay quienes “requieren ineludiblemente” distracción, alimentos en restaurante, ropa de marca. Pero estamos claros que esto son necesidades creadas, personales, no ciertamente ineludibles.

¿Realmente existen los gastos que te ahorran?

Las promociones, los proveedores y nosotros nos decimos que ahorramos al comprar algo barato, que ahorramos con las ofertas, que ahorramos gastando. Pero en realidad no estamos acumulando riqueza, estamos gastando.  La parte de acumular algún producto en rebaja para tener “reservas” nos hace pensar que hemos ahorrado.  Pero en la mayoría de las ocasiones es “dinero almacenado”. Recordemos que un peso hoy vale más que un peso mañana y en este caso lo ideal sería el “justo a tiempo”. En las grandes ciudades y con hijos a veces  aplicar el “justo a tiempo” es difícil pues si un pequeño(a) se accidenta y necesitamos el kit de primeros auxilios, debe estar ahí listo.

Para cocinar hay que tener en la alacena víveres para la semana o la quincena y será dinero almacenado. Pero estando claros que es gasto y no ahorro.

¿En que casos vale la pena tener dinero almacenado?

Justamente tratándose de la despensa y diversos de limpieza y uso en casa. Los que no sean perecederos y tengan uso constante. Aquellos que comprar cada semana nos tomaría mucho tiempo, es posible comprar para la quincena o el mes. Pero no tiene caso comprar para todo el año. Vale la pena gastar y almacenar  los utensilios de trabajo, los consumibles que no tienen un consumo programado, es decir. No sabemos qué y cunáto vamos a utilizar de algo, dependiendo del trabajo que llegue y la cantidad del mismo.

Cuando tenemos hijos, los artículos escolares que solicitan de un día para otro y que al llegar del trabajo sería difícil salir a comprar. Es posible tener reservas en cantidades moderadas.

Ahorro

Todos los proveedores nos aseguran que comprar con ellos es ahorrar. De hecho  no parecemos tener claro que ahorrar no es gastar.  Ahorrar no es guardar lo que sobre, porque no importa cuanto ganemos, nunca sobra. Aquí mi artículo sobre el ahorro. Ahorrar es consciente-mente elegir una cantidad que vamos a separar del flujo de efectivo de manera periódica con el fin de res-guardarlo, de no tocarlo para consumo o gasto. Para ello si los recursos son limitados( siempre lo son no importa cuanto ganemos). Debemos tomar una partida de gastos y disminuirla de alguna manera: bajar la marca o cantidad de algún producto, recortar uno de los gastos una semana, una quincena o un mes.

Comprar algo barato no es ahorrar, es gastar. Lo sé; he hecho viajes con las amigas. En Estados Unidos hay shopping tours. Y el objetivo es “comprar”. En el autobús desfilas tus compras, es divertido, pero seamos honestos. No es ahorrar, es gastar. Cierto ves un hermoso vestido de GAP para niña a un dólar y dices: “es pecado no comprarlo”. Como sea, fue gasto no ahorro.

Ir a una tienda porque están las rebajas es ir a gastar. No ahorrar. Acumular una cantidad de un producto de rebaja en nuestra casa no es ahorrar, es gastar. Lo que nos digan los proveedores y nosotros a la conciencia para justificar el uso de los recursos, es un engaño manipulador. No es ahorro, es gasto.

Inversión

En el sentido económico es la asignación de recursos para obtener una ganancia futura. En este sentido ciertamente la capacitación puede entrar dentro del rubro de inversión. Muchos talleres, conferencias, congresos establecen: “inversión: $$$$$” equis. Todos los recursos asignados a nosotros con fines de desarrollo profesional son una inversión, pero ojo. Como cualquier inversión existe: nivel de riesgo, y porcentaje de retribución. Hay cursos que son buenos para nivel curricular pero no son monetizables. No es una inversión tangible.

Viene a mi mente una de mis alumnas. La encontré después de varios años y me comentó que su padre falleció y tuvo que abandonar la carrera; estudiaba ingeniería industrial. Me dijo que nada de lo que había aprendido en la universidad le era funcional para sobreviencia; excepto lo que yo le enseñé. Me dijo: “lo único que tenía bien puesto fue lo que tu me enseñaste y ahora doy clases de Inglés”. De eso ha vivido mi familia a partir de la muerte de mi padre. Oirla me conmovió a las lágrimas. Hay n cantidad de cursos que dan conceptos, teorías, métodos, historia de. Pero la parte práctica monetizable, comerciable, recuperable. No siempre está presente.

Tristemente muchos diseñadores curriculares no consideran este aspecto, pero está en nosotros y en nuestra planeación estratégica buscar la monetización de dichas “inversiones”.  En mi artículo para resultados de calidad hay que invertir en herramientas profesionales  comenté de mi afición a Stamping y puntualizo que he limitado mis gastos en dicha “afición”, precisamente por no ver de manera palpable la posibilidad de monetizar y recuperar la inversión en función de mis actividades cotidianas y plan de vida.  Las “inversiones” que he hecho en capacitación: cosmiatría, maquillaje, certificaciones docentes me han redituado ingresos casi de manera inmediata.

¿En qué casos la capacitación puede considerarse auténtica inversión?

Aplicación práctica en mi actividad productiva cotidiana

Tenemos que ver que el conocimiento adquirido pueda ser integrado de manera inmediata a nuestra actividad productiva. Hoy en día de poco sirven los cursos teóricos que nos dan historia y conceptos y nos dejan solos con la práctica y el manos a la obra. Nos dan la bendición y la patada. Te motivan , te “instruyen” y te sueltan. Por su puesto en todo proceso docente debe haber un hacer solo, pero antes de esto debe haber un hacer de la mano de.

Integración al plan de desarrollo o plan de vida

Probablemente la cosmiatría no tiene relación directa con los ámbitos laborales en los que me he desarrollado. Sin embargo yo encontré y exploté la conexión de la siguiente manera: En docencia, en periodos de éxamenes parciales todo mundo estaba tenso. Yo daba masajes a los alumnos; solo la espalda durante la aplicación de exámenes, a los compañeros de trabajo y siempre había quien lo necesitaba con urgencia.  En el área de sistemas y tarjetas de crédito con ejecutivos fue mucho más explotable. En este caso requerían todo el tratamiento Spa. Son una población que tiene los recursos y la necesidad que yo podía resolver. En mis viajes a Alemania, Estados Unidos con familiares y amigos siempre había alguien que necesitaba y sin problema les quitaba dolores musculares, migrañas, dolores menstruales, tensión nerviosa.

Implementar lo que sabemos en el día a día y encontrar la manera productiva para nosotros y benéfica para los que nos rodean es lo que da a la capacitación el tono de auténtica inversión. De otro modo solo son papeles que sirven de adorno en el currículum.

En el ámbito de negocios y el análisis de imagen la cosmiatría resulta muy benéfica y es un plus que me ha redituado lo invertido.

Inversión

Creemos que emprender en todos los casos es invertir porque esperamos en un futuro recibir un beneficio. Sin embargo existen proyectos que nos pueden implicar, trabajo costo y al final no están redituando más de lo que el dinero invertido nos daría en el banco. Increíble pero cierto. Para evaluar esto debemos:

1.Presupuestar los flujos de efectivo del proyecto

2. Estimar el costo de oportunidad, es decir, la taza de rendimiento que podríamos obtener invirtiendo ese dinero en el mercado de capital.

3. Descontar de los flujos de efectivo prospectados el costo de oportunidad y si existe remanente determinar el valor presente de esa cantidad.

De esta manera podemos saber si el proyecto realmente reditúa más de lo que cuesta. La mayoría de los presupuestos financieros consideran aspectos contables que no tienen en radar los flujos de efectivo y los niveles de inflación. Siempre debemos tener en mente que un peso hoy vale más que un peso mañana y que un peso seguro vale más que un peso con riesgo.

Dinero tirado a la basura

Hay muchas compras de oferta que nos venden como ahorro cuando en realidad más que gasto son dinero tirado a la basura. No me odien chicas pero tener un par de zapatos de cada color es dinero tirado a la basura. Comprar tres por uno de algo que no necesitamos es dinero tirado a la basura. Comprar algo de oferta que nunca usamos, que no es nuestro estilo, que se ve lindo en el escaparate pero no tenemos nada con que ponerlo es dinero tirado a la basura.

Para cuestiones laborales puede ser mejor “inversión” tener un buen traje de marca y calidad que tres o cuatro vestidos lindos y coloridos que sirven solo para fin de semana. En cuanto a ropa con un buen fondo de armario podemos cubrir todo tipo de necesidades con lo mínimo sabiendo combinar.

No soy rica porque he tirado mucho dinero a la basura

Debo con honestidad aceptar que de aplicar mis conocimientos financieros con diligencia hoy mi vida “monetariamente hablando” podría ser más próspera. Tuve mi época de acumular esmaltes de uñas, eran mi pasión y gastaba bastante en mis manos y uñas. Otro tiempo fue el cabello, pagaba estilistas de “famosas”, otro tiempo fue Chanel; tenía todas las colecciones efímeras de cada temporada. También tuve mi época de zapatos Gucci. Todos esos gastos han ido reduciendo por mucho y en vacas flacas algunos han tenido totalmente que desaparecer. Pero como analista de imagen, estilista, cosmiatra hoy puedo estar en mi mejor forma y apariencia al menor costo.

No  aprendemos en cabeza ajena pero si alguien lee este artículo y está en el proceso de las uñas, o el maquillaje  o los zapatos. Les recomiendo franca y abiertamente reducir esos gastos e invertir el dinero a interés compuesto. Dos buenos, lindos y neutros esmaltes son suficiente. Dos, buenos pares de zapatos, una buena crema de día para el rostro. Eso si lo que inviertan en su piel a los 20 lo agradecerán a los 40.

La mayoría de las necesidades de compra son creadas, imaginadas, manipuladas y totalmente irreales. El mundo no se cae por tener menos zapatos, menos, accesorios, maquillaje, etc. Hoy “invierto” más en prevención y salud que en apariencia. A mis 47 años eso se vuelve clave y hoy efectivamente lo “invertido” en cuidados preventivos a los 20 se ven.

Que lo tirado a la basura nos deje la experiencia

Probablemente habrá quien necesite la experiencia para entenderlo. Pero sin duda debemos crecer con dichas experiencias y mejorar en todo aspecto.  Debemos ser más fuertes, más dueños, más conscientes de todas nuestras decisiones y el porqué de las mismas. Debemos con inteligencia hacer mejor uso de todos nuestros recursos y saber que por mínimo que sea lo que se ahorre de manera “efectiva”. No gastando, no comprando barato sino realmente ahorrando el día de mañana hace una diferencia grande. Lo que no hayamos hecho hasta el momento siempre podemos hacerlo HOY. El mañana es incierto.

Creo que tiramos a la basura mucho más de lo que imaginamos y estamos conscientes.

 

ABRAZOS