¿Hay claves para el balance entre trabajo y vida personal? ¿o es un mito?

Trabajo y Vida
Trabajo y Vida

El hoy casi antigüo modelo laboral de 8 horas  frente a la computadora en la oficina siempre tenía el inconveniente de no dejarnos “vivir”. Ese impertinente trabajo que no nos dejaba: ver crecer, acompañar y educar a los hijos. Había que endosarlos a la escuela, la nana, el internado. No podíamos frecuentar a los amigos(as) y mantenernos al tanto de sus vidas, no podíamos salir una tarde de compras o a un spa para simplemente desconectarnos y por una vez pensar solo en nosotros y/o en nada.  Cantidad de artículos circulando nos recomendaban cómo conseguir el balance entre el trabajo.

Aquí cinco consejos para balancear trabajo y vida personal. Este artículo me recuerda los años en que sale uno de la universidad y de pronto en aquella época el asunto era enrolarse en una gran empresa. Quienes lo conseguían casi inmediatamente, de pronto se dejaban succionar por el monstruo. Era como el ojo de un huracán que muy pronto se convertía en tu vida toda entera y ahí tenías, hobby, ahí tenías, amigos, algunas empresas daban incentivos incluso para que te casaras con alguien de ahí y siguieran ambos dando vida entera por la empresa. Hoy en día algunas grandes empresa siguen funcionando con ese modelo, casi instalan camas y tiendas de campaña para vivir ahí. Los “miembros” son exclusivos y “privilegiados” por pertenecer al clan.

Este otro artículo con 5 reglas de oro para encontrar el equilibrio me pareció un poco más completo al integrar tres aspectos clave de la vida: el bienestar o la salud, los problemas personales y el tiempo de ocio o las vacaciones. Hay una visión un poco más integral. En este artículo podemos visualizar claramente como llegar a casa cansados de una rutina de trabajo a enfrentar problemas familiares nos va a tronar sin duda. Antes que ninguna estrategia hay que tener salud, hay que arreglar la situación familiar y siempre hay que hacerse un espacio para vacacionar. La vida no puede ser todo trabajo. Pero si recordamos el ojo del huracán anterior. Realmente en un punto toda la vida nuestra gira alrededor del trabajo. Las amistades están supeditadas a él, el tiempo libre, los planes presentes y futuros, la escuela de los hijos. Todo esta acomodado según el horario y la ubicación laboral. Ajustamos la vida al trabajo y no al revés.

En este artículo el  balance es un mito pero el punto enriquecedor y diferente es que plantea el hecho de que nos colocamos como víctimas. Voltea la tortilla y pone la responsabilidad en nuestras manos. Aquí se plantea la dificultad del trabajo en casa.  Mientras en los otros se habla del trabajo en casa como un sueño inalcanzable o el opuesto deseado.

El balance entre trabajo y vida personal no es solo algo que preocupa o debe preocupar a los individuos. Hoy se estudia a nivel internacional por variedad de organismos para determinar niveles de bienestar nacional, de productividad, de desarrollo. Así tenemos este otro artículo donde se comparan países latinoamericanos con balance entre vida y trabajo. Me queda un poco duda respecto a la metodología, el establecimiento de la muestra y por consiguiente la validez de esta información. Pero lo rescatable del planteamiento es que el balance entre trabajo y vida no es problema de individuos, es problema de instituciones y de naciones. Por lo que para resolverlo se necesitan esfuerzos integrales, no luchas individuales.

 

Vida versus trabajo
Vida versus trabajo

¿Qué hay de los nuevos modelos de trabajo y la vida?

Mientras más trabajo hay menos vida, pero la vida no es gratuita. Hoy en día ya se plantea y se estudia la felicidad en el trabajo, el tiempo libre, y se busca el tiempo libre remunerado. Se plantea el nuevo concepto o idea de trabajo-vida ideal. Es decir si tu trabajo es tu pasión, tu arte, tu don, no es sino parte de tu vida misma. La movilidad hace posible hoy en día la flexibilidad en el trabajo, en las horas, en el espacio incluso las formas de pago. El tiempo de vida compartido con los hijos ya no es un problema, la presencia en casa es posible mientras se trabaja. Yo lo he vivido he trabajado desde casa muy bien pagada con mi bebé a un lado. Pero debo decir; distaba mucho de la vida ideal. Tener presencia con mis hijas es muy valioso y lo agradezco. Pero tener trabajo y familia en casa no es una situación fácil de trabajar a nivel mental, organizacional, físico. En el nuevo modelo se habla de otras problemáticas para el equilibrio. Los roles, la administración del tiempo, el establecimiento de prioridades, incluso el auto-concepto. Son problemas que surgen al tener nuevos formatos de trabajo en casa, como emprendedor, o trabajador independiente.

Vuelve a caer la pelota en nuestras manos

Es casi posible decidir lo que queremos ganar, las horas que queremos trabajar, la manera en que distribuiremos el tiempo y a lo que daremos prioridad. Yo podía decidir sacar 40,000 o 1000 pesos al día. Pero hacía una increíble diferencia en la rutina y con una bebé y variedad de libros por trabajar no era predecible el avance a menos que mecanizara totalmente mi existencia. Tenía días frente a la computadora sin cambiarme. No voy a olvidar el día que puse mi foto de perfil del Twitter estaba en las peores fachas al mil con el trabajo, mordiendo una salchicha, un pedazo de queso, lo primero que encontrara en el refri y pusieron setenta y tantos comentarios los amigos de lo bien que se veía la foto. Mi apariencia era el antónimo de eso, pero ¿Quién lo veía?. Aquí tenemos otro aspecto del nuevo modelo. Nuestro “yo virtual” efectivamente hace trabajo por nosotros mientras nuestro “yo real” hace otra parte y otro rol. Eventualmente ambos “yo” s deben converger con coherencia. Algunas veces hoy en día; este solo punto es ya una de las controversias de las redes sociales, la vida, el trabajo, el tiempo virtual, el tiempo real. Finalmente es tiempo, es vida y es “mi yo” en diferentes etapas. Hoy en día como el rol de la madre, y del empleado, el rol de redes sociales también tiene identidad, imagen, reputación que como en el caso de la madre no dista o debe distar del individuo o el profesionista. Yo decido, yo organizo, yo existo en armonía y equilibrio o en obsesión y fijación.

¿En que momento las redes, la vida, el trabajo nos hacen perdernos?

Es un hecho que las redes sociales han venido para quedarse, que avanzan a pasos acelerados y entran en todos los ámbitos. Quienes quieran entenderlo formarán parte de las ventajas que ofrece el modelo. Si me ven en una fiesta con mis hijas y me preguntan si trabajo y les explico. Me dicen: ¿hay trabajos así?. Los hay para quienes tienen perfiles en redes sociales y pueden ser contactados. Los hay para quienes están dispuestos a vivir el estress de estar en una fiesta de cumpleaños y recibir una llamada pidiendo que te conectes urgentemente y hagas un envío u organices una sesión virtual. El tiempo de las 8 horas, del proyecto está literalmente insertado entre el tiempo de vida y no existe; ni puede existir separación fija. Yo hablo siempre de la planeación, pero esta parte es justo lo que es implaneable. Tienes una meta al día que se parte en actividades a lo largo del mismo. El momento en que una será posible hacer es indeterminado y mientras eso se da tienes que aprovechar el tiempo con tu familia, en casa, cocinando algo rico, haciendo ejercicio o un tratamiento facial. Luego probablemente interrumpir algo de eso a medias y cambiar de rol.

 Nuestros roles, el estress y el sentido interno de satisfacción son termómetro clave

Si en casa empezamos a gritar a los hijos porque no nos dan tiempo suficiente frente a la computadora está siendo un problema el sistema de trabajo. Es un hecho no podemos estar esclavizados tampoco a los deseos y voluntad de los hijos(as) y dejar todo en el momento que abran la boca. Pero ambas cosas deben fluir armónicamente. Debo por un lado ser capaz de detenerme de lo que hago y atender a mis hijas, explicarles darles un poco de tiempo, entretenerles con algo y volver a mi actividad interrumpida.

Si lo que hago por mucho que lo disfrute me está agotando física y mentalmente debo reconocer y entender mis límites. Somos expertos en callar la mente y el cuerpo y llevarnos al extremo en cualquier sentido. Por algo que nos apasiona podemos no dormir. Por algo que es meta podemos pasar horas sin sentir el tiempo, no comer sin darnos cuenta, sentir ese impulso a seguir y seguir. Cuántas veces decimos: “nada más acabo esto… y al terminar, bueno ya puedo también esto otro…”. Se habla mucho de la pasión pero la pasión es termómetro algo obsesivo. El cuerpo sin embargo empieza a decirnos. “para, para, para, cambia… etc.”.

Si las satisfacciones empiezan a convertirse en obsesiones, en:” por mis huevos que esto sale”. Saldrá, pero dejamos los huevos en el camino. Y que si que hacen falta.

¿Qué jodidos puede ser entonces el balance?

La planeación, la administración del tiempo, la organización son clave y sin duda enfocarnos y manejar esos conceptos nos ayuda a avanzar, y a lograr cosas. Pero no debemos olvidar el valor de la espontaneidad, de la no programación. La improvisación, el ocio, la desconexión sin sentir ese GUSANO de debo, debo, DEBO tal o cual. Nada ni con los hijos, DEBEMOS hacer. Elegimos porque es nuestra decisión hacer o dejar de hacer algo y el resultado de esas elecciones es el componente de nuestra vida. El nivel de satisfacción en todos los rubros: trabajo, dinero, salud, familia, éxito, sexo, amistades, espíritu, desarrollo. Lo que sea que elegimos está de nuestro lado, yace en nuestras manos, es nuestra voluntad que le da forma y sentido. No es ni si quiera un número de horas en esto o aquello. La vida, la familia, el desarrollo profesional nos marca direcciones en caminos a veces inesperados, pero es nuestra decisión seguirlos o no y la actitud con la que los hagamos. Ayer saliendo de las regaderas frente a los espejos con todas las chicas siempre hay un ambiente típico. Nos encontramos los mismos en el mismo horario de pronto llega una chica con mucha prisa, con la secadora con movimientos frenéticos no se ha maquillado y apenas empieza a secar el cabello son 5 minutos para entrar al trabajo. La chica de la izquierda ya terminó su maquillaje, pelo largo perfectamente seco, todo en su lugar. Yo en medio de las dos, cabello mas o menos, cero maquillaje pero lo haré mas adelante en 5 minutos algo sencillo. La chica de la izquierda: “hay mami, si peinarte es tanto nervio y estréss. No te peines y se feliz !”. Si me agarran las prisas salgo cabeza mojada, cabello chino crema anti frizz y san se acabó. No pasa nada!. No estamos para la entrega de los óscares todos los días. Ni tampoco hay que pecar de fodongos todos los días.

Dejar que la vida se desenvuelva y responder con los ajustes pertinentes, es lo que toca. Por sencillo que suena, no lo es en la vida real. Somos freaks de control. Si claro planeación es un poco ese controlar. Pero el plan siempre es o debe ser flexible, es o debe estar sujeto a cambios. Es solo un tener la visón global.

  • Cuando puedo planeo, cuando no hay tiempo solo sueño
  • Cuando puedo diseño estrategia, cuando no hay tiempo solo hago todo lo mejor posible
  • Cuando puedo controlo, cuando no es posible solo confío en la vida y mi instinto
  • Cuando puedo río, cuando no es posible aguanto, espero y confío
  • Eso si siempre amo

Amor a todos los niveles es balance

Hablo tal vez demasiado del amor. Pero todo lleva al amor. No es buscar la profesión que despierta la pasión. Es amar la vida y querer aportar a ella con algo de mi. Como lo hacemos con el enamorado. Queremos darnos y ser parte de. Amar al otro, es amarnos lo suficiente para cuidarnos y hacer lo que debemos por nuestra salud. Amar a la familia es hacer egoísmo a un lado y pensar en ellos por encima incluso de nuestra propia satisfacción. Pero ese balance es justo el límite que nos marca el no olvidarnos de nosotros o del prójimo, o de la pareja, o el trabajo. Amar es poner todo en su sitio dentro y fuera de nosotros. Amar es sacudirnos todo lo que nos impide esa donación por el bien común. Si suena super hippie. Pero cualquier desequilibrio es falta de amor en algún sentido, falta de amor a sí mismos, falta de amor al prójimo y al servicio, falta de  amor a la vida. Creo que es hora de dormir.

BESOS