Experiencias de Vida que Valen la Pena

Breves de Vida
Breves de Vida

Traigo este artículo desde hace semanas y por una razón u otra lo había detenido. .. ¡Que bien, la vida no tiene prisa!. Tampoco yo en este preciso instante. Un par de lecturas e interacciones me hicieron modificar la estructura del artículo. Tenía una serie de experiencias extremas, aventuras apasionantes un poco en la línea de lo que aparece en este vídeo como experiencias de vida que vale la pena intentar, buscar, trabajar antes de decir adiós.

Luego el contacto con un par de personas que no cuentan ya con mucho tiempo me hizo darme cuenta que esta idea de la vida puede ser un poco arrogante y fuera de realidad para los que tienen  tiempo o recursos limitados.  Leer este artículo: Las esperas de Merche Camacho me hizo recordar un par de vidas que ya se han extinguido y que sin duda dejaron mucho en mi y un número importante de personas. Sin hacer nada de lo que muestra ese vídeo anterior. Pero mucho de lo que se comenta en este otro.

 

Yo recibo el siguiente mensaje: “vive lo que pregonas”. Solo haz el bien, satisface tu alma, sé todo lo mejor que puedes ser en todo momento. Toma la batalla en tus manos empezando justo donde estás haz que cuando alguien diga tu nombre exclamen!” Ah!!! “fulanaX!!!!. Dios la bendiga!

 Una de las personas que me hicieron ver esto me dijo: “I am blessed with cáncer”. No había recibido lección más grande, ni regalo más grato en toda mi vida. Porque escuchar eso y abrir los ojos a esa realidad puede sacudir y plantar a cualquiera en su propia realidad con auténtica gratitud.

. Al menos; yo si estoy pensando, filosofando, elucumbrando miro al suelo. Solo los compañeros de la escuela de música a los 18 años que conocían mi hábito me decían contínuamente: mira al cielo!. Levantar la cabeza automáticamente aclara la vista, detiene las ideas y con ello la mente se aclara.

Soy católica, mi esposo es evangélico. No tengo problemas con ninguna religión que permita fortalecer el interior y convivir en armonía con el prójimo. Para mi todos somos hijos de Dios amados.

Lo que sea que hagamos hay que hacerlo con todo sin vacilar, sin echarse para atrás a la mitad del camino. Cualquier cosa que tomemos en las manos 

Para hablar de la vida hay que saber de la muerte

Es siempre inevitable durante la vida pensar en la muerte o lo que sigue de ella. Aún es para mi un misterio que en ocasiones me ha violentado, en otras simplemente me ha sacudido, lastimado. En otras ocasiones; increíblemente, me ha abrazado y apaciguado como nunca creí que podría hacerlo la muerte. No la entiendo y no estoy aún para explicarla hoy quiero hablar de la vida en este momento pensando tal vez en los que tienen poco tiempo, en los que tienen algo más y circunstancias adversas, en los que tienen más y circunstancias favorables. Todos mientras tengamos vida decidimos sobre ese tiempo y nuestro legado. Nosotros decidimos que queremos llevarnos en los últimos segundos y que queremos dejar para los que siguen.

El dinero, los éxitos, los honores son inspiración…pero

Es sin duda parte del legado que puede dejar una persona para muchos que le seguirán. Pero claramente nada de esto se va con nosotros. Recordando las últimas esperas en una sala de hospital. Lo primero que nos viene al lado de quien está por partir son las memorias de los momentos compartidos.

Mi madre me acompañó en algunos de mis viajes; cosa que valoro mucho. Estuvo conmigo en Canadá, en varias ciudades y en Chicago, pudo ir a Florida, pero después de Chicago no quiso conocer Florida.

Viajar te abre horizontes…pero

Entre las experiencias más enriquecedoras que la vida me ha dado están los viajes y la gente que he conocido a través de ellos. Las culturas, las costumbres, los idiomas.  Pero no solo salir del país nos abre horizontes. Viajar dentro de nuestro propio país nos enseña más de nuestra cultura. Subir a la montaña, escuchar las frases locales. Llegar a una ciudad e ir a comer donde comen todos; en el mercadito. Viajar nos hace ver las cosas cotidianas con nuevos ojos. Pasear por nuestro barrio como si fuéramos turistas o como si fuéramos a describirlo en el blog o en YOUTube a quien jamás lo ha visto le da una perspectiva diferente a cada día. Interactuar en línea con gente de otra cultura, otro país, otro idioma es sin duda una experiencia de vida que mucho nos deja. Hoy viajar está al alcance de la mano de cualquiera con una computadora. Si pueden tomar el avión, el camión y salir del terruño siempre nos llena y regresamos enriquecidos.

Moverse en una variedad de estratos sociales…pero

Sentimos claramente cuanto estamos entre un grupo de poder, se siente la energía, se siente el trato. Andar con la gente de poder nos da poder. Entrar en la casa de los más humildes como si pertenecieras a ella no tiene precio. Ser recibida y acogida como “de la casa”. Entrar en los barrios rudos donde la gente “regular” teme por su vida, y sentir la “protección” del grupo rudo donde claramente te marcan como “externa” de confianza. Mirar realidades de vida sin pertenecer a ellas, sin juzgarlas, pero gozando la riqueza que dejan al alma. Eso no tiene precio.

Entre los grupos de arriba y los de abajo, quienes más han enriquecido mi interior son los de abajo. Hay barrios donde viven las “bandas” de los que son considerados “maleantes”. Donde quien entra no siendo de ahí, no sale con vida. No saben escribir, no saben leer y no les interesa aprender. Viven en 4 cuadras de las que no salen por los límites con las otras bandas. Antes hablé de viajar y lo que ello te deja en la vida. Aquí hay personas que nacen, crecen, viven y mueren sin saber que hay más allá de 4 cuadras. ¿alguien sería capaz de decir que esas vidas no valen la pena?. Si los miran dibujar, actuar y expresar como pueden lo que llevan dentro hay tanta riqueza en ellos.  Muchos han sido violentados de mil maneras, inexplicables, inhumanas, indescriptibles y por ello la violencia es natural en su vida. Me pregunto lo que podrían lograr si alguien les tendiera la mano. Pero tampoco les interesa, no quieren sentirse ayudados, observados, estudiados. Si les da la gana nos permiten acercarnos y conocer algo más dentro de ellos. Entendí que mirarlos sin miedo, con una sonrisa, hablarles con gentileza es el mejor regalo que podemos hacerles y hacernos a nosotros mismos.  La entrada nos la da “alguien” del grupo y no alentaría a nadie a intentarlo solo por “vivir la experiencia” que si bien mucho vale la pena. Puede realmente poner en riesgo mucho. No contaré las historias que no me pertenecen, solo puedo decir con gratitud que mucho me dejaron para hoy y siempre.

Superar cualquier límite

Lograr o hacer algo que en teoría no era para nosotros es algo que siempre vale la pena. Hay mucha gente sorprendente que rebasa los límites que la vida les impone física, económica, socialmente. Cualquiera que sea el límite, podemos decir que la vida, la sociedad, o las circunstancias nos lo han impuesto. Sin embargo sabemos que cualquier límite está ante todo en nuestro interior y es ahí donde hay que trabajarlo primero. El lograr liberarnos de los límites nos engrandece, nos llena, nos  empodera. Y la vida siempre nos presenta suficientes oportunidades para lograrlo. Aquí está hacer siempre un poco más de lo que los demás esperan.

 

ABRAZOS