Estudiar sin preocuparse por: ¿Dónde trabajaremos? ¿de que viviremos?

Solía elegirse una profesión por la “buena vida” que esta podría darnos. El dinero que pudiéramos hacer o ¿dónde podríamos trabajar?. Hoy mas que nunca donde trabajamos y a lo que nos dedicamos no necesariamente depende de lo que estudiamos. Y sin embargo la selección de lo que hemos de estudiar es sin duda importante. ¿Porqué? o ¿para que?. Estudiar es importante y valioso por el conocimiento mismo. Las experiencias de vida que aporta ya sea presencial, en línea, combinación de ambos. Importan los retos que nos impone el estudio, la disciplina que nos genera, las habilidades que desarrollamos a lo largo de los estudios. Las personas que conocemos y con quienes nos relacionamos.

Enfocamos y protegemos lo que vale la pena
Enfocamos y protegemos lo que vale la pena

Del estudio importa el crecimiento personal

El conocimiento nos hace crecer
El conocimiento nos hace crecer

El nivel de estudios moldea nuestra visión de la vida

En mas de una ocasión hemos comentado la manera que nuestros conceptos determinan la vida que llevamos. Por extremo que suene o parezca contadores, filósofos, ingenieros, informáticos, lingüistas, editores, poetas, músicos, pintores, albañiles, plomeros, coreógrafos usan vocabulario diferente y se relacionan de manera diferente. Ven la vida diferente para algunos es un arte, para otros es un proceso, un sistema, o Una Historia para Compartir . Idealmente todas las visiones juntas harían una mas completa.

El nivel de estudios nos da elementos para resolución de problemas

Se puede aplicar el enfoque creativo, el enfoque sistémico, el enfoque epistemológico, inductivo, deductivo, constructivista, o pragmático. Por fortuna hay muchos caminos para llegar a roma y aún dentro de la misma profesión independientemente de las “formulas infalibles” cada quien le aporta su sello personal. Recientemente tomé un curso de armado de mesas de dulces para fiestas y entre las asistentes había ingenieros(as), arquitectos, médicos, diseñadores, administradores, chefs. Nuestro oficio(s) aportan a cualquier actividad que desarrollemos y determinan lo que será nuestra prioridad. El chef por ejemplo pondrá énfasis en la selección y cotización de los postres, el administrador a los costos y manejo de recursos en general para maximizar el resultado en relación con la competencia, el ingeniero la mejor técnica de desarrollo y aplicación para optimización de resultados estándar.

El nivel de estudios promueve o limita nuestra relación con los demás

Si el nivel de educación es muy bajo el límite está en ocasiones en la manera de poder exteriorizar nuestro interior para poder ser mejor percibidos y comprendidos. No es nada fácil hablar de las emociones, los miedos, las creencias. Por ahí circula una frase en redes sociales: “No levantes la voz, mejora tus argumentos.” Es un ejemplo de lo que trato de explicar. Recuerdo mucho un relato de Maya Angelou que provenía de las minorías de Estados Unidos, era física y emocionalmente maltratada. Por elección dejó de hablar cinco años y se encerró a leer todos los libros que pudo en la biblioteca. Comenta; “cuando decidí hablar tenía las palabras precisas para decir todo lo que deseaba en cada momento.” Fue poeta, bailarina, actriz, cantante. Mas artes que ciencias. Hoy después de su muerte sigue relacionándose e inspirando la vida de miles para muestra su cuenta @Dr.MayaAngelou 

Luego entonces, lo que sea que estudiemos debe darnos una visión de la vida que amemos, un enfoque para resolución de problemas que nos inspire, un vocabulario y recursos generales que nos conecten con el prójimo a niveles profundos y permanentes.

En lo que trabajamos y lo que ganamos depende de nosotros no del título

A lo que dedicaremos la vida está en nosotros
A lo que dedicaremos la vida está en nosotros

No está en la profesión, el título, el nombre de la escuela sino en lo que mueve nuestro corazón. Nosotros decidimos como aplicar el conocimiento adquirido y ponerlo al servicio de una causa. Lo que nos apasiona al grado de dedicar horas sin darnos cuenta que el tiempo ha transcurrido genera ideas productivas. Porque cada segundo de lo que hacemos nos consume mente, alma y cuerpo y eso tiene un valor que otros aprecian.

Como lectora de galeras en el Fondo de Cultura Económica me extasiaba entre los libros. Lamentaba tener que hacer lectura rápida, quería detenerme y deleitarme en las palabras: literatura, ciencia, política, cuento, novela, poesía, filosofía, sociología, y me pagaban por eso. Como coordinadora de Inglés de Preescolar debía asegurarme que mis hijas tuvieran la mejor celebración del día del niño y/o Halloween posible. Hice; entre otras cosas una clase abierta del circo en el salón donde estudiaba mi hija el primer grado de pre-escolar. Mis estudios son en Administración Industrial; entiéndase según el programa Ingeniería Administrativa. Llevaba una cantidad importante de materias de ingeniería: investigación de operaciones, estadística aplicada, fisicoquímica, procesos industriales, máquinas y herramientas, MRP, Administración de la Producción. Con especialidad en Productividad y Calidad. ¿Qué tienen que ver esas materias con los trabajos que he desarrollado?. Mucho y nada. Directamente nada, mucho en cuanto a los conceptos, el enfoque y las destrezas. La capacidad de investigación, de recolección de información, los idiomas; parte de los diplomados me han llevado de la docencia a los sistemas, a la edición, la cosmiatría, el análisis de estilo, la organización de eventos.

Depende mas de donde esta el corazón y el tiempo

Aquello a lo que dedicamos nuestro tiempo y corazón “refleja invariablemente” resultados positivos. Si dedicamos el tiempo al cuerpo, al alma, a la mente, a los hijos, a la comida, al pasatiempo se ve. Nos volvemos diestros y desarrollamos talentos que incluso desconocíamos. La práctica determina en lo que seremos expertos. Si deseamos algo con el corazón nos buscamos tiempo. Robamos horas al sueño, tomamos tiempo de la comida, del descanso, del ocio. Podemos rebasar los límites por la emoción de ver concluido un proyecto, una idea, se materializan ante nuestros ojos con trabajo consistente.

Gestionar con inteligencia la habilidad deseada

La marca personal nos hace organizadores de eventos, oradores, asesores, con el toque o enfoque según nuestra profesión. Vuelvo al ejemplo de la mesa de dulces para fiestas. El chef enfatiza los sabores, los ingredientes, la calidad, duración y presentación. Sus redes sociales pueden hablar de los bocados salados ideales para las mesas de fiestas que sean rápidos, baratos pero con calidad. Los postres gourmet para eventos elegantes.  Puede ofrecer cursos de tapas para fiestas o bocadillos vegetarianos. Puede ofrecer cursos de cake pops o manzanas decoradas. El diseñador puede en el mismo oficio ofrecer en sus redes sociales técnicas de escenografía para ambientación según los temas: Cursos de elección de fuentes y combinación de colores para tener un estilo pulido, limpio y fino. Entre los scrapperos hay mucho diseñador que con solo un moño, una etiqueta, una buena técnica pueden hacer magia. El ingeniero puede enfocar los procesos ideales y el justo a tiempo para producir lo necesario en el momento preciso y evitar inversiones anticipadas. Puede hacer estudios de tiempos y movimientos para producir cantidades grandes de los diferentes productos aún hechos a mano. Organizar líneas de producción para crecer.

Así el orador maestro, o el orador psicólogo, o la oradora ama de casa tendrán siempre un enfoque diferente. De cualquier profesión se puede escribir y publicar un libro, se pueden dar cursos de la materias prácticas clave, se pueden hacer manuales operativos, se pueden generar productos para nuevos miembros de la profesión, se pueden dar conferencias de temas especializados. No necesitamos un contratante para llevar a cabo la actividad.

Posted on: 31 Agosto, 2015, by : gracielavaldezvera
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