Este es mi esposo

Tal vez piensen… ¿ eso que tiene que ver con la marca personal ?. Una marca nos distingue no solo como individuos sino como aquello a lo que pertenecemos. En el caso de los profesionistas; la institución donde trabajan, la familia a la que pertenecen la nacionalidad. Todo eso influye en nuestro auto concepto y nuestro concepto repercute en ello. No podemos decir que existimos fuera o aisladamente de la familia, la pareja, los amigos, el grupo social al que pertenecemos.

El  Jueves 6 de Agosto del 2015 dejé las llaves del auto dentro del auto encerradas. Me di cuenta al entrar al club y buscarlas para abrir el locker. Regresé al estacionamiento, algo preocupada sin tener la certeza de que ahí estuvieran y efectivamente colgaban de la marcha. Debido al contratiempo ya no subí al gimnasio solo entré a las regaderas para ir a la oficina lo mas rápido posible y dar solución al problema. Seguramente en 10 horas algo le daría solución. Sucedió entonces que al llegar a mi lugar empecé a atender los asuntos del día y  olvidé por completo el  auto hasta que llegó la hora de salida.

Una parte de mi
Una parte de mi Andreas Karl Gröger

Una parte de mi

No teniendo muchas opciones cerca de las 6 de la tarde y con necesidad de ir a recoger a mis hijas solo podía llamar a mi esposo (Andreas Karl Gröger) que escuchó, con una sonrisa… porque al oído puede uno escuchar cuando la persona sonríe. Me dijo: “¡ahorita te llevo mis llaves!”. Yo lamentaba el hecho más que él al parecer. Me apenaba mucho sacarlo de su trabajo para resolverme la vida. Pudo con derecho darme una aburridora, o reclamarme; yo lo hubiera hecho. Pero no hizo  ni una, ni otra cosa. Solo me escuchó y me ofreció la mejor solución a la mano en el momento. Tomó la moto del trabajo y llegó a la recepción de la oficina me dejó sus llaves y salió a esperarme para devolverle las llaves.

Un verdadero equipo

Cuando un equipo de trabajo presenta problemas de algún tipo, los integrantes en teoría ofrecen apoyo para sacar adelante las tareas. No es necesario decir que y quien tiene que hacer algo en particular. Recuerdo un día de inscripciones en el Centro de Lenguas de UPIICSA llegó una persona a visitarme y vio a todos super concentrados en el trabajo. Pero cada uno de ellos llevaba a cabo varias tareas: unos informaban, otros daban hojas de inscripción, otros recibían y clasificaban las hojas de inscripción, otros recibían las fichas de pago y ayudaban con el corte de caja. Cuando un documento o una persona debía pasar de una área a otra todos veían lo que seguía e inmediatamente tomaban acción.  El centro iniciaba y no había sistema para el registro, todo se hacía manualmente. En aquel entonces teníamos una población de aproximadamente 3,000 alumnos. Parecía hormiguero, pero cada quien llevaba a cabo una tarea con precisión y destreza. La visita miró a todos lados abrió grande los ojos y se sorpendió de la forma coordinada en que todos contribuían a que saliera cada asunto por mínimo que fuera.

El cariño y la colaboración son la clave de un verdadero equipo de trabajo

Volviendo a Andreas Karl Gröger recuerdo los primeros días de rutina con la primera hija. Había que preparar a la bebé para la guardería, la pañalera; revisando que todo estuviera completo. La noche anterior la cena, los biberones de la noche y la madrugada, los equipos de cómputo, la ropa, nuestros pendientes de trabajo. Eran muchos detalles. Las cosas de la bebé tenían que estar casi clasificadas para hacer todo suficientemente rápido y tener un par de horas para dormir. Ambos sabíamos que se tenía que hacer. Si yo empezaba con la bebé, el iba a la cocina a preparar el desayuno o vice versa. Si yo lavaba los trastes en la noche el preparaba los biberones.

En las teorías administrativas hay una estructura, un análisis de puestos que especifica las tareas por cada miembro y la jerarquía diciendo quien debe ordenar. En ambos casos descritos; todos los miembros son totalmente responsables y conscientes de las tareas y obligaciones y ven lo que haga falta y lo hacen. Para mi ese es el ideal del trabajo en equipo. Donde no hay una estructura jerárquica que determina las obligaciones a cumplir sino que con concimiento, madurez y voluntad todos ven y conocen el global y entran al quite como decimos en México. ¿Cual es el problema que surje?….¿que aplica?….¡lo hago… inmediatamente!.

Una estructura típica

Años mas tarde, hijas mas, sueño mas nos surgió la estructura y lo que a “cada quien le tocaba”. Eso te toca a ti. Supongo pueden imaginar a lo que esto nos llevó como pareja: discusiones, desacuerdos, enojos, resentimiento.  Esto sucede también en las empresas con una estructura típica.  Alguien llega y da órdenes, nadie mueve un dedo si no está en nuestra descripción de puesto. Alguien la riega y….”uuuuuuuuuuuuy que pena, pero no es mi asunto.” Yo me voy es hora de salir. Ya con serios problemas de convivencia nos dimos cuenta que ese no era el camino y tuvimos que hacer ajustes. Nunca como al principio por que no es lo mismo una que tres hijas. El trabajo no se triplica… se  super multiplica.

Podemos no sentirnos parte de una empresa pero debemos ser parte de su misión.

No es fácil sentirse parte de una empresa. Algunas intentan en argumento hacernos sentir “parte de”, pocas lo logran. Pero debemos sentirnos parte de la misión de la empresa. Si estamos en la docencia la misión es formar, educar, aportar, ayudar. Dediqué muchos años a la docencia con ese compromiso. Estaba convencida que la educación cambia la vida de las personas para bien. En el ámbito editorial por su puesto me movió la fuerza de la palabra y su alcance. En  el blog y la marca personal me mueve la sinergia del equipo, la aportación y el crecimiento en conjunto, la certeza de saber que hay una variedad infinita de opciones. Tantas como personas en el mundo. Juntos se hace una magia, juntos aprendemos y crecemos. Todos tenemos retos, dudas, conflictos pero juntos es posible crear y encontrar alternativas. No siempre son las ideales, a veces funcionan parcialmente para unos y maravillosamente para otros. Pero la experiencia sin duda a todos nos enriquece en todo sentido.

Nuestra pareja es parte de nosotros, también lo son los hijos, los hermanos, toda la familia. Igual que nuestras manos y pies son parte de nosotros y son igualmente importantes. No podemos decir que un pie es mas importante que otro y no podríamos elegir uno y prescindir del otro. Nuestro cuerpo es un todo armónico que funciona sin jerarquías y obedece simplemente a las necesidades del cuerpo haciendo lo que a cada quien le corresponde por el bienestar y buen funcionamiento. Igual debe ser en las parejas, los hogares y las empresas. No siempre es así; lo sabemos. Pensamos con frecuencia mucho en nosotros. Ayer comentaba que muchos de nuestras preocupaciones son el resultado de nuestra relación con los padres, pero y a los padres ¿Quién los entiende, ayuda y apoya?. Todos los miembros necesitan consideración, apoyo, amor incondicional.

Mi compromiso, mi elección

Haciendo nuevamente la comparación con el cuerpo no podemos decir que nos importa mas la cabeza porque es líder y trae el cerebro, o el pecho porque trae el corazón. La sinergia de ambos es lo que hace la magia de nuestra vida. Así en la pareja, la familia con los hijos, y hermanos. El divorcio siempre es una opción. Nada garantiza el éxito en una relación. Si nos mantenemos en el es nuestra elección. Nuestra voluntad de seguir adelante con el proyecto de vida en común. El compromiso lo asumimos de manera voluntaria. No se vale decir o pensar que no tienen opción. Hay muchas madres solteras, hay muchos huérfanos que sobreviven, otros tristemente se pierden en el camino. La vida no es fácil y nos toma por caminos inesperados. Pero justo en esos caminos desconocidos que nos dan miedo y nos preocupan es que descubrimos lo que es realmente la vida.

Yo elijo donde estoy y lo que comparto

Compartir los momentos difíciles, superar las tristezas juntos, incluso los desacuerdos y las heridas son parte de nuestra historia a la que solo nosotros decidimos si renunciar. Lo cierto es que en cualquier historia que construyamos habrá momentos difíciles, tristezas y desacuerdos.

En cualquier momento podemos dar vuelta al timón y dirigirlo en otra dirección. Nada nos obliga a no hacerlo. Es posible que nuestro miedo nos haga pensar que debemos soportar o quedarnos ahí. Conozco un par de casos de seria violencia donde el miedo les mantenía. Pero en un punto fue tal la violencia que el instinto de supervivencia venció y les dio valor para salir de la situación aprisionante.

Un caso fue una psicóloga; esposa de un médico que era brutalmente golpeada por el marido y nadie lo sabía. Ella había intentado dejarlo pero el con su dinero e influencias siempre la encontraba y la hacía regresar. Un día le abrió el estómago con un cuchillo sacándole los intestinos. Fue al hospital… este fue el punto en que su instinto funcionó y tramó su huída. Escapó del hospital y se fue a otro país. Se cambió la identidad y no volvió  hasta que sus hijas estaban grandes y en proceso de divorcio.

El otro caso fue un joven de veintitantos años que vivía en un barrio de las pandillas mas rudas en México. El papá alcoholizado golpeaba y violaba a todos en la casa, esposa, hijos, hijas.  Este joven se enfrentó a su padre que lo atacó con un pica hielo. El padre le sacó un ojo a su hijo, pero este ante eso se defendió con todo lo que era capaz y salió de esa casa violenta. Tenía multitud de dependencias de las que debía rehabilitarse. Estos jóvenes no conocen mas allá de 4 cuadras en su barrio. Hay muchas pandillas y tienen territorios protegidos. Si salen del territorio autorizado los matan. Tuvo además que librar eso.

Para bien o para mal somos parte de aquello a lo que pertenecemos. Pero en el momento que nosotros decidimos dejar de pertenecer podemos hacerlo si así es necesario.

Una empresa también funciona igual

Mi compromiso con la empresa no es por el contrato laboral y el sueldo a recibir. Es la decisión de ser parte de la misión que apoyan, el servicio que brindan y la gente con la que convivimos día a día.

Mi inspiración

Que tu muerte nos inspire a ser mejores
Que tu muerte nos inspire a ser mejores  El Confidencial

 

Nuestros hijos, nuestra familia son la motivación para vivir, crear, hacer.

Hoy leí varios artículos sobre un pequeño que apareció muerto en la playa en España. Pude darme cuenta de todo lo que movió ese chiquito aún muerto. Conmovió al llanto a muchos. No entiendo mucho aún de la muerte pero la he tenido  cerca y se que en medio del dolor deja paz, al menos para él. El pequeño es parte ya de la luz de la vida.

No lo hace menos triste, porque nadie merece una muerte así, pero se que él ya pertenece a una dimensión a la que nosotros no tenemos cabida y no comprendemos. Me abruma  pensar en sus padres. Somos la familia y la familia nos mueve. Si hay algo que no se suelta es eso, incluso mas allá de la muerte seguimos unidos de alguna manera. Se que hay algún tipo de conexión con esa otra dimensión.

En este caso todos somos parte de la misma unidad.

Estamos conectados de alguna manera siendo o no de la misma sangre. Somos responsables del crecimiento  y bien de la humanidad en general. Lo que sea que hagamos es por eso y por eso es que vale la pena vivir y luchar. Sabemos que para cambiar el mundo lo primero que tenemos que hacer es entrar en nuestro propio interior y hacer los cambios necesarios para dar a nuestra vida el giro necesario.

Todos cometemos errores y en algún punto en el camino hemos tomado decisiones equivocadas en nombre del amor, en nombre de la paz y la justicia. Pero lo que está mal retumba en todas las realidades y mueve las masas porque es parte importante de nosotros. Lo mas importante es dejar de buscar culpables, asumir nuestra parte de responsabilidad, tomar en nuestras manos lo que nos toca que sabemos no hemos logrado. Nadie puede decir que tiene cien por ciento su vida en sus manos con todas las certezas y todas las fortalezas necesarias. Siempre tenemos algo que trabajar lograr un cambio en nosotros mismos es ya mucho

Gandhi

Andreas Karl Gröger es gentil compañero, parte de mi y mi familia. Nuestras hijas son su reflejo y el mío. Es mi compromiso libremente asumido. Es la inspiración para ser mejor cada día juntos independientemente de las malas decisiones que hayamos tomado en algún momento. Andreas es mi elección independientemente de los conflictos que tengamos o hayamos tenidoAndreas Karl Gröger  es padre al pie del cañón que hombro con hombro asume conmigo las luchas para sacar a delante a nuestras hijas.”