El buen Ego y la Marca Personal

La mayor parte de la literatura psicológica, sociológica, incluso espiritual determinan el ego como un enemigo a combatir. Hoy me atrevo a levantar la mano en favor del ego. Personalmente creo que el ego como el amor, dios, la libertad, y la felicidad es un concepto abstracto mal definido, minimizado y por lo tanto pobremente aseverado.

Por otro lado la conciencia es incuestionablemente necesaria y positiva. Sin embargo no existe conciencia fuera del yo. Sin yo no hay consciencia. El yo, la mente y la conciencia están entrelazados. La negación de uno demerita el potencial del otro.

Para definir la consciencia debemos entender que el campo energético de la “mente” debe hacer clara diferencia entre los procesos internos y externos de lo que “soy yo” y lo que “no soy yo”. Sin esta conciencia no podemos integrarnos de manera armónica.

En los diferentes planos del ser que comprenden el cuerpo se identifica la identidad expandible. Cada átomo, molécula, órgano del cuerpo identifica su interior y exterior y se integra con armonía al cuerpo humano formando un todo con un propósito único: vida. La estabilidad interna resulta de la identificación de la individualidad para posterior integración armónica en el todo (cuerpo).

Sin plena conciencia del yo difícilmente haremos integración armónica en el todo (sociedad) a la que pertenecemos, aportando con un propósito: vida armonía, estabilidad, felicidad, amor,paz. que son los móviles escenciales de la conciencia.

La separación es una forma del ser no sostenible. El auténtico yo lo sabe. Toda unidad tiende al equilibrio. Mientras mas pequeña, más perfecta y armónica. La integración de nuevos elementos al todo buscan el balance y lo encuentran en la correcta aportación funcional.

Lo que muchos entienden como EGO MALO, EGOISTA, EGÓLATRA, no es el ego sino una separación insana del yo. NO ES EL YO, no es el ego. El auténtico yo integra, y armoniza, el auténtico yo es expansivo.

¿Que repercusiones tiene esto con el yo y/o la Marca Personal?

Cuando se recomienda liberarse del Ego, en realidad se pide eliminar la separación, pero la separación no es el ego y eliminarla no es el camino para descubrir nuestro auténtico yo. ¿mera cuestión de enfoque?. Puede sonar a una gata revolcada, las mismas palabras dichas de otra manera. Pero negar el ego es negar nuestro yo. Mentalmente tener miedo a expresar el auténtico ser, el verdadero potencial, la escencia del alma.

No entendemos lo que no vemos, no damos lo que no tenemos. ¿Como entendernos si no podemos dar marcos de referencia?. Es vital poder reconocer quienes somos a fin de integrarnos y aportar en todo lo que somos capaces y mediante la negación de nuestro yo “ego”. Lo único que generamos es inseguridad, miedo, vergüenza, soledad.

No existe la soledad fuera de la conciencia separatista

El verdadero yo sabe y entiende que aquello de lo que formamos parte: familia, sociedad, pais, planeta, universo es infinitamente armónico y nos integra con perfección mas allá de nuestros propios límites.

La vida tiene sentido y valores universales que la rigen. Estos tienen la fuerza de la que carecen las unidades individuales. Cuando nuestra energía se agota. La energía del planeta, de la naturaleza del agua siguen vibrando indefinidamente y en su contacto ponen en armonía todo lo que tocan.

Yo vivo dolor crónico y se de lo que hablo. Esto es real. El dolor merma la energía del cuerpo, pero mis límites no me detienen cuando conecto a aquello a lo que pertenezco que es mas grande que yo y me mueve por encima del dolor. Mi familia, los amigos, las metas.

El ego no me separa, me integra al todo con armonía

Acción – integración

Somos átomos de un universo, somos gotas de un mismo mar.

Estando consciente de los límites de mi mente, mi cuerpo, y su potencial con carencias, reconozco que mi esencia vital no está en el cuerpo ni en mi mente. La escencia de cualquier individuo. El verdadero yo está mas allá de los límites que marcan su cuerpo y su mente.

El alma que nos mueve está fuera de ese cuerpo y esa mente. El cuerpo no contiene al alma. El alma es mas grande y es la que contiene al cuerpo. El alma es la que nos mueve. Es nuestra verdadera escencia y ésta no tiene límites, no tiene principio y no tiene fin. El alma es integradora universal en armonía perfecta. Nuestro verdadero “yo” ha sido mal interpetado, minimizado, satanizado.

Cuando cuerpo y mente topan con sus límites, algo fuera de nosotros, mas allá de nuestra fuerza, mas allá de nuestra inteligencia, y mas allá de toda lógica nos guía, nos cuida, nos ayuda en todo momento. Es esa parte de nosotros que nos conecta con el todo al que pertenecemos y que tiene un sentido superior.

Vivir y entender esto en todo lo que significa da seguridad sin límites, unidad y compañía interminables. Poder de realización que definitivamente no dependen de nosotros sino de aquello a lo que pertenecemos.

El dolor se reduce, a ratos incluso desaparece, el miedo no existe, la vida cobra otro sentido. Me rehuso a tomar los analgésicos en la medida de lo posible porque funcionan desconectando el sistema nervioso central y no sentir es no vivir.

Ego separación conexión

Los campos energéticos a los que pertenecemos nos mueven y nos integran. Cada uno de nosotros somos una expresión particular del mismo campo de energía. La piel nos separa delimitando un individuo del otro con una misma escencia. Esa misma piel que nos separa a través de los sentidos nos vuelve a integrar al mundo con el aroma, los sonidos, la luz, el frío, el calor. En una palabra: la vida. Sin conocimiento de mi yo y sus límites es imposible integrarme a aquello a lo que pertenezco como complemento integrador.

La vibra y la energía que cada uno transmitimos es inegable, incuestionable. Nosotros sabemos e identificamos perfectamente la manera en que  armonizamos casi perfectamente con algunos individuos y chocamos caóticamente con otros. No son ni ellos, ni nosotros. Hay energías complementarias, hay energías contra-puestas.

Alguna vez comenté sobre dos semanas de dolor intenso constante día y noche, que me impedía comer mas que líquidos y dormir. En esos días en el trasporte público entre cantidad de personas a mi alrededor podía identificar la “vibración negativa o positiva” de algunos individuos. No podía alejarme porque no había un milímetro para moverme, pero podía interiormente “sellarme hacia ese flujo y abrirme al flujo que identificaba como funcional”.

El organismo basal requiere un mínimo de enrgía para funciones vitales. La energía se obtiene de la comida, el sueño y la respiración. Viví dos semanas con base en líquidos y respiración. Pero se que hubo energía de “buenas voluntades” y de esos individuos “casuales” en el transporte púbico que me ayudaron a librar esos días.

El auténtico ego nos ayuda a conectar y desconectar a voluntad lo que es necesario. Y no hablo de la necesidad egoísta de recibir, ser, pertenecer. Hablo de escencia complementaria a través de tiempo y distancia.

y se fortalecen unas a otras. Independientemente de planes de vida.

Atacar el ego es cancelar la vía de auto-conocimiento para integración saludable

Seamos honestos, difícilmente podemos contestar la pregunta ¿quiénes somos y a que venimos al mundo?. Son preguntas vitales y mientras no tengamos clara la respuesta difícilmente podremos integrarnos al mundo con productividad y armonía.

La inseguridad, el miedo, la vergüenza son consecuencia de no entender de lo que somos capaces y no saber a lo que pertenecemos. Los límites resultan de una visión plana de un yo incompleto. La verdadera escencia del yo es infinita. Sin principio y sin fin.

Considero importante desmitificar el valor del ego en el sentido de “reconocimiento del yo”. Incluso a nivel espiritual se busca diluir el yo en nombre del “nosotros”. Si bien es claro que lo importante es el todo “el yo tiene consciencia, y libre albedrío. No debemos perder el poder de elección que la vida nos otroga. Es importante reconocer nuestra responsabilidad sobre la armonía creadora. Mientras sigamos diluyendo el yo difícilmente entenderemos el todo al que pertenecemos.