¿Cómo vibrar coherencia con mi Marca Personal?

En mi artículo soy lo que elijo… elijo lo que vibro no lo que deseo  hablo de hacer elecciones liberando cargas, de mostrar gratitud y conectar. Hoy quiero hablar un poco de las dificultades que todos presentamos para lograrlo. Quiero comentar de donde surgen varios de nuestros bloqueos y plantear acciones funcionales para comunicar y proyectar con coherencia nuestro auténtico yo. La marca personal que hemos elegido.

En mis diferentes roles tengo contacto con muchas personas; algunas las conozco muy bien desde hace mucho tiempo. Otras simplemente puedo intuirlas. Hoy se que una de mis “gracias” es leer con precisión a las personas. Puedo ir mas allá de las palabras, actitudes e identificar las “emociones” detrás de las mismas, las tensiones, las heridas. Si me permiten ayudo a sanarlas con relativa sencillez. Un don heredado de mi madre; que se afinó mucho con la instrucción en psicología educativa, psicolingüística, psicoterapia corporal, flores de bach y cosmiatría que estudié y practiqué en diferentes momentos y con diferentes personas.

Puedo ver gente muy buena y con gran corazón proyectar rabia, amargura, y frialdad. Puedo ver miedo escondido tras una careta de poder; los miedos y las programaciones nos hacen proyectar y buscar cosas que van contra lo que nuestro corazón busca. Deseamos algo y actuamos contrariamente a nuestros deseos o saboteamos nuestros planes.

Nuestros bloqueos y su origen

Aislamiento involuntario

Nos creemos seres muy complejos, difíciles de entender, imposibles de cambiar. Estamos seguros que somos el resultado de nuestra historia y que a partir de ella es que podemos construir; si la vida y las circunstancias nos lo permiten.

La verdad es que somos seres infinitos capaces de cambiar nuestra vida totalmente con solo poner atención a nuestras verdaderas intenciones. El punto es que nuestras verdaderas intenciones son  desconocidas para nosotros mismos. Dudamos de nuestra capacidad y valor, queremos “ciertas cosas”, pero nos saboteamos o las evitamos por miedo al cambio. Nos negamos crecimiento, grandeza, desarrollo en nombre de excusas o pre-conceptos cuyo origen o lógica desconocemos. Le damos poder a las historias y nos casamos con un drama repitiendo patrones y ciclos una y otra vez. Cuando la vida nos marca un patrón repetitivo es un aprendizaje o crecimiento que nos estamos negando a visualizar y en el que podríamos atorarnos toda una vida.

vibración

Nacemos libres, dotados de lo necesario para convertirnos en lo que sea que desee y elija nuestro corazón. La vida solamente nos pide ser conscientes y elegir a cada paso. Naturalmente vibramos: alegría, libertad, amor, apreciación, pasión, entusiasmo, optimismo, confianza. Luego tomamos de nuestras figuras de apoyo: padres, maestros, modelos sus conflictos, carencias, miedos, culpas. Un bebé naturalmente absorbe de sus padres la energía y todo lo que está fuera de la alegría libertad, amor… etc… lo integra a sí para ayudar a los papás a sanar. El bebé no lo sabe, solo lo hace automáticamente, los papás no se enteran. El pequeño se sube a un árbol y quiere lanzarse con alegría y confianza y los papás le gritan que es peligroso y no debe hacerlo. Entonces integra el miedo, la duda, la preocupación, si algo malo sucede integra la culpa. Ser feliz y gritar y brincar sin control no está bien visto por los padres, hay que “contenerse”, o parecemos locos desaforados, hay que bajar la voz, hay que no sonreír tanto. Si los papás peleamos los hijos integran culpas y/o miedos. Todos hacemos este proceso como hijos y como padres. Ningún hijo es amado como necesita ser amado, sino como los papás creemos que debemos mostrarles el amor. Elegimos amar y educar según los patrones recibidos y la historia. Todos hacemos lo que podemos pero nuestro mejor esfuerzo no produce el amor que requiere el otro que en cada caso es diferente. Ningún individuo requiere los mismos componentes de amor que otro. Somos diferentes, únicos y por lo general tenemos necesidades y carencias particulares. Lo bello es que estamos todos conectados a la misma fuente y el balance de la misma es todo y suficiente para recuperar nuestro verdadero yo con solo elegir hacerlo.

Identificación de Bloqueos

La cantidad y variedad de bloqueos es innumerable. Nos da miedo hacer cosas diferentes, tomar acción para cambiar algo, sentimos culpa, pensamos que algo es muy difícil y no somos capaces. Creemos que somos demasiado grandes o importantes para poder darnos ciertos privilegios, afirmamos que  la vida es un valle de lágrimas, que el pan se gana con el sudor de la frente, porque hemos sido expulsados del paraíso. Lo cierto es que el amor no juzga, el amor solo es y acoge incuestionablemente. La vida auténticamente nos da a manos llenas cuando sabemos elegir y enfocar con conciencia y firmeza. La felicidad plena, la abundancia, el mundo de posibilidades es una realidad incuestionable que nuestras programaciones limitan a lo que es permitido, o posible. En cuestión de dinero por ejemplo: nadie te da algo sin esperar nada a cambio, el dinero fácil es o debe ser deshonesto, implica culpa o engaño. Recuerdo dos años diferentes por las mismas fechas: fiestas decembrinas. Caminando por el centro de la ciudad. Una vez tomé un billete y lo di a un pequeño tocando música en la calle. Jamás voy a olvidar su rostro cuando corrió detrás de mi para agradecerme mostrándome el billete y brillando con alegría por haberlo recibido. Vuelve a llenar mi corazón solo recordarlo. Otra ocasión a una mujer con los pies descalzos y llagados le ofrecí un billete mayor al que antes le había dado al pequeño y la mujer me miró con rabia gritando ofendida que mi limosna no era necesaria y me maldijo y gritó insultando que me alejara. Guardé el billete y la dejé con su miseria. Para recibir hay que estar abiertos y dispuestos, hay que ser humildes, hay que saber pedir. Nuestro orgullo y programaciones negativas bloquean cualquier posibilidad en este sentido. Decir si a la vida, si al amor, sí a la generosidad, a la bondad a la posibilidad es la auténtica verdad que muchos nos negamos. La verdad es ligera y resuena en nuestro interior como un “sí”. Los bloqueos por el contrario se atoran en alguna parte del cuerpo: estómago, quijadas, hombros, cuello, brazos, puños, piernas. Cada quien almacena las emociones de los bloqueos en diferente lugar, e intensidad. Lo que es auténtico y parte real de nosotros se integra sin conflicto. Lo que tensiona, conflictúa, pesa en nuestro interior es un bloqueo y es falso. El amor libera. La alegría nos expande y proyecta. Si algo nos drena energía hay que observar y con consciencia buscar el origen de ese bloqueo.

Consciencia y Elección

Evidentemente siempre hay un flujo continuo de vibraciones en muchos sentidos. No siempre alineadas a la felicidad, la alegría, la pasión, el entusiasmo, la confianza. Nosotros y todo y todos los que nos rodean establecemos relaciones a nivel intelectual, emocional y físico. Si elijo el amor debo proyectar confianza y alegría. Debo entender al mundo como un lugar seguro y feliz, sin miedo, un lugar lleno de posibilidades con flujo abundante y continuo de felicidad sin esfuerzo. Si deseo compartir amor debo proyectar calma y paciencia con la gente, debo sanar, vivir con autenticidad, ser fuente de inspiración, descubrir e identificar el amor en cada acto, permitir a los otros ser ellos mismos.

Intelectualmente todo lo que integramos a nuestra mente debe estar alineado a nuestras elecciones y cualquier cosa que nos genera miedo, tristeza, culpa debe por elección propia quedar fuera. Estas emociones ocupan espacio y energía en nuestro cuerpo y mente. Mirar y entender que las tenemos, averiguar de donde surgen y con paz soltar su origen para continuar con luz es todo lo que hace falta para integrar, liberar y sanar.

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Emocionalmente “we stomach the world”. ¿Cómo elegimos proyectar nuestra escencia?… con seriedad, formalidad, enojo, pasión, rabia. Cualquier cosa que está fuera de nuestra elección se deja pasar, se concentra lo que elegimos y se expande en nuestro interior. Somos mas grandes que nuestras emociones y nuestro cuerpo. Podemos elegir ser afectados o enfocar otra energía superior. He visto muchos padres y madres agobiados, refunfuñando, maldiciendo, arrastrando la existencia con desgano. En la calle muchos caminan sin mirar, programados hacia un destino y ruta, sin sentir día tras día esperando solo el fin de semana para “vivir” y volver de lunes a viernes a “vegetar” en automático.

Bienestar
Bienestar

Físicamente manejamos una energía y un nivel de actividad alimentado con ciertos “nutrientes, pensamientos, rituales”. Los rituales de alimentación, ejercicio, descanso, preparación para actividad, los alimentos  nos fortalecen o nos dopan para vivir sin consciencia. Los pensamientos  nos fortalecen o nos drenan.

. Debo observar a cada momento si integro esta experiencia, esta persona, esta situación a mi vida me enriquece o me drena. ¿vale la pena? o la dejo pasar. No es negar es no darle importancia y dejar que se desvanezca por sí sola. ¿Está alineado(a) a mi elección?. Lo que sea que integremos nos acerca o aleja de nuestro objetivo. Cualquier vibración de miedo, culpa, odio, etc está fuera de nuestra elección y mientras mas fuerza le demos mas nos aleja de nuestro auténtico yo. No somos coherentes. Cualquier incoherencia se percibe y es un “algo que no nos cuadra”. Cada día estamos sujetos a posibles quiebres, cada decisión movimiento, pensamiento es resultado de elección, pero  no todas son elecciones conscientes. La observación continua y herramientas como las flores de bach, la meditación, la lectura, la oración abren nuestra consciencia. Intelectualmente, físicamente y emocionalmente proyecto mis elecciones, debo buscar coherencia en esos tres niveles y proyectar con consistencia lo que he elegido.

BESOS