¿Cómo proteger la pasión?

Pasión no es garantía de acción
Pasión no es garantía de acción

Se nos recomienda continuamente: “find your passion!”. En teoría debemos encontrar nuestra pasión y hacer de ella una forma de vida o actividad productiva. Esto se marca como clave del éxito, fundamento para el inicio de gestión de cualquier marca personal, y  base para emprender. Al menos yo tengo muchas pasiones y con agradable sorpresa descubro individuos con múltiples y muy escondidas pasiones: poetas, músicos, diseñadores de corazón, deportistas, todo tipo de artistas, reposteros(as), cronistas, articulistas. En ocasiones su pasión de pronto brinca a la vista, en otras hay que rascar bastante antes de descubrirlo.

. Es nuestra tarea proteger la pasión. Existen por lo menos 15, 700,000 artículos que nos ayudan a identificar nuestra pasión. Algunas yacen desde la infancia pero han estado tan ignoradas, tan no expresadas que han perdido lustro, energía, vitalidad. Tener y descubrir una pasión no es garantía de acción enfocada a ellas.

. Solo la acción produce resultados.

Seguro que la pasión nos mueve a la acción. Pero en muchas culturas se educa incluso para dominar las pasiones y controlarlas. Muchos inconscientemente, esconden sus pasiones por considerarlas irrelevantes, futiles, no productivas o bajas. Este artículo sobre como identificar tu pasión y convertirla en tu carrera resalta un aspecto que considero muy valioso: Nuestras creencias son el resultado de experiencias emocionales: tristeza, alegría, miedo, rabia que la mente asocia y almacena, y crea conceptos a partir de ellos, que rigen nuestra conducta. Cuando volvemos a vivir experiencias similares recuperamos esas memorias y re-vivimos las experiencias.  Probablemente en esas memorias yacen las razones para esconder algunas pasiones o la energía y vitalidad que nos brinda una actividad en particular.

¿Como protejo mis pasiones?

Identificar las asociaciones y conectar con la raíz que nos mueve interiormente

De entrada es muy importante identificar las asociaciones que tenemos con esa pasión; aquí entran los juicios o afirmaciones de: es bueno, es malo, es útil, es una pérdida de tiempo. También hay que considerar las emociones: alegría, rabia, vergüenza, tristeza y entender las experiencias que nos llevaron o han llevado a hacer dichas asociaciones. No solo las experiencias positivas generan y promueven pasiones. Hay algunas experiencias negativas que nos encienden la llama hacia una causa. La pérdida de un ser querido debido a una enfermedad nos despierta la conciencia de la atención y cuidados requeridos en esa situación y nos conectan con esa necesidad. Un accidente o un conflicto familiar, de salud o económico nos mueven a hacer lo hasta el momento no hecho. Tal es el caso de Vani Hari; reconocida activista dentro de la industria alimenticia. A raíz de su problema de salud y los beneficios que encontró con sus descubrimientos se ha dedicado a compartir y promover bienestar para muchos otros.

Vani Hari antes y después
Vani Hari antes y después

Tomar la misión en nuestras manos

Lo que sea que nos mueva, ya sea por alegría, miedo, conciencia, vulnerabilidad tiene algo que ver con un sentido de vida asociado a nuestros talentos, historia, experiencias de vida. Cada combinación da como resultado talentos diferentes que puestos al servicio de una misión generan un proyecto bien claro y definido. En el caso de Hari es crear conciencia tanto del lado de los productores como de los consumidores. Tomamos y creemos todo lo que nos venden sin cuestionar, sin analizar. Ella ha decidido ser la conciencia de ambas partes. He hablado en varias ocasiones de Geneva Vanderzeil cuya pasión es la moda y los viajes y su misión es el estilo con sencillez; al alcance de cualquiera.

Podemos equivocadamente pensar que nuestra pasión es algo que solo a nosotros nos mueve. Pero siempre hay un grupo que puede recibir grandes beneficios. No solo es nuestra elección, sino nuestra responsabilidad tomar las tareas a las que otros no han dado importancia.

Poner todos nuestros talentos al servicio de la misión

Hay que empaparnos de una situación para dar todo lo que tenemos
Hay que empaparnos de una situación para dar todo lo que tenemos

Lo que nos mueve interiormente es siempre el resultado de un don en conjunto con una misión o servicio.

. Entender por experiencia propia los cambios que implica en la vida de un grupo de personas llevar a cabo lo que promovemos. Hacer esto nos coloca en un segundo plano y pone por encima los cambios de vida que podemos promover. Las vidas que podemos tocar. El efecto global que somos capaces de producir. No por nosotros mismos sino por la causa y la fuerza que la misma produce. Esa es la energía que nos mueve mas allá de conflictos, problemas, cansancio.

Esta sola acción nos da el foco necesario independientemente de los resultados. Si algo no funciona cambiamos estrategias, alargamos la ruta, movemos recursos, tocamos puertas. Una puerta que se cierra nos obliga a buscar abrir otras, pero no a tirar la toalla.

Cuando el móvil es un beneficio propio, conseguir ventas, lograr subsistencia, llamar la atención, tarde o temprano al no recibir el estímulo (respuesta esperada). Se abandona el barco y se emprende nueva acción. Cuando se toma una misión con todo lo que ésta implica, cualesquiera que sean las circunstancias o resultados buscamos avanzar hacia la meta. No por nosotros sino por aquellos por quienes trabajamos.

Recuerdo en docencia mis misses preparando sus clases abiertas, cargando libros y cuadernos a su casa, horas de trabajo, días sin dormir buscando alternativas que fueran funcionales para sus pequeñitos. Recuerdo su orgullo y alegría cuando veían respuesta de los pequeños y cuando no la había trabajaban más duro porque sabían y entendían lo que ellos necesitaban. Algunas tenían un sentido para conectar emocionalmente con las necesidades de sus pequeños, otras tenían el talento para crear materiales coloridos y apropiados para ellos, otras tenían el talento para hacer actividades significativas que promovían experiencias inolvidables para los chiquitos. Ninguna usaba lo mismo, ni explicaba igual, ninguna conectaba con la misma parte emotiva del chiquito. Cada una ofrecía algo diferente y enriquecedor tanto a los pequeños como a sus padres y compañeras de trabajo.

El beneficio muto multiplica los resultados

Por nuestro propio bien, el bien de la causa y de la vida misma debemos buscar mutuo beneficio. Nadie puede ni debe perderse a sí en pos de una misión, tal como comento en mi artículo ¿Sabemos lo que es el verdadero auto-cuidado?. Ninguna madre que no vea suficiente por sí misma puede ofrecer vida de calidad a sus hijos.  Todo lo que damos regresa a nosotros multiplicado y ese resultado genera una sinergia al crecimiento.

En la medida que nosotros crecemos crecen también aquellos por quienes trabajamos.

Nuestra pasión no debe depender del momentum

Si esperamos la motivación, el momento, la llama encendida podemos dejar dormir una buena parte de nuestras pasiones. La rutina, la sobrevivencia, los problemas del día a día, los miedos, las inseguridades nos hacen mirar  en otra dirección y dejar la pasión en espera mientras se da la situación ideal. Muchas buenas causas siguen esperando que alguien las asuma. Muchas buenas intenciones se quedan solo en eso.  Finalmente la vida nos ofrece un abanico de posibilidades y entre ellas existe una que acomoda mejor a la circunstancia presente de vida. El compromiso debe hacerse con nosotros y la vida por sí misma. Mientras tenemos tiempo hay que aprovecharlo para sembrar y sentar las bases de lo que esperamos cuajar para un grupo determinado de personas.

Se habla de la llama encendida en el interior que nos hace actuar y efectivamente hay algo interior que nos mueve a la acción, pero sin duda al cabo de un tiempo esa llama pierde intensidad hasta en las pasiones mas grandes. ¿que hacer en este momento?

¿Como se mantiene la pasión encendida?

Es tan claro ver a un maestro que inicia y uno que lleva muchos años en docencia. Llega un punto en que aquel maestro con años de experiencia puede volcarse solo por aquellos que estén dispuestos a dar lo mejor de si. Ya no tiene la disposición para sentir el reto de ganarse a aquellos que no están convencidos y no saben ni lo que quieren. Un nuevo maestro sin embargo, va por todos y cada uno. Asume a los difíciles como retos, abraza a los motivados y disciplinados como su energía que le recargan. El maestro, el doctor, el abogado con experiencia conocen los límites y se han topado miles de veces con la no disposición de la otra parte ante la cual no tienen mucho que hacer. Los nuevos logran milagros yendo por todos y cada uno de los que están en sus manos.

En todo proceso hay que detenerse a disfrutar el camino. Hay que vivir, hay que conectar como indico en mi artículo anterior: lo que pienso, lo que siento y lo que hago con conciencia del aquí y del ahora, mas el compromiso de lo trascendental.

Detenerse y VIVIR auténticamente
Detenerse y VIVIR auténticamente

BESOS

 

 

Posted on: 13 Mayo, 2015, by : gracielavaldezvera
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