Autoestima ¿qué es y cómo mejorarla?

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He comentado en varias ocasiones que el Auto-concepto es un proceso dinámico y frágil. La auto-estima es un componente importante del auto-concepto y tiene dos partes: la percepción de nuestras capacidades y la percepción de nuestra valía como seres humanos. Equivocadamente creemos que valemos por lo que tenemos o por lo que hacemos. No nos es fácil aceptar que merecemos amor incondicional solo por el hecho de existir. Estamos convencidos que hay que ganarnos el afecto y la aceptación de alguna manera.

¿Quien es responsable de nuestra auto-estima?

Nada ni nadie puede hacernos sentir mal sin nuestro permiso. La auto-estima es una habilidad de la cual nosotros somos responsables. El trabajarla de manera apropiada nos ayuda a saber escuchar, mejora nuestro optimismo, nuestras relaciones interpersonales, potencia el desarrollo y la creatividad, nos da sensación general de felicidad, nos habilita para arriesgar mas, nos motiva a buscar lo que merecemos, nos da seguridad en diferentes ámbitos.

¿Cómo surge la baja auto-estima?

La baja auto-estima surge de los conceptos de valor equivocados, las imposiciones familiares rígidas, increíblemente la sobre-protección; cuando los padres no dan oportunidad a los hijos de arriesgar, intentar y hacer cosas por si solos se daña la percepción de sus capacidades, las pérdidas en la infancia de los padres, el divorcio de los padres, el abuso físico o sexual, padres con adiciones. Los conceptos culturales y sociales de los debemos ser y hacer como madres, hijos, padres, hombres, mujeres. Muchos conceptos y esquemas de valor son irracionales y equivocados y es importante aprender a cuestionarlos.

Podemos pensar ante algunas de las situaciones mencionadas como el divorcio de los padres, sus addicciones, su sobre-protección, el abuso físico o sexual que no están en nuestras manos. Los hechos vividos y la huella que pueden dejar en nosotros no están en nuestras manos, pero si lo está entender los componentes de nuestra baja auto-estima y trabajar por mejorarla.

 

El auto-concepto se esta estructurando, validando y actualizando continuamente. El divorcio, el desempleo, la edad, incluso un gran éxito inesperado nos mueven y debemos re-plantearnos. Es común y fácil pensar que la gente nos quiere y acepta por el éxito y/o dinero y no por nosotros mismos.

Un esquema de valor equivocado

  • Nos comparamos con los demás en lugar de aceptarnos tal cual somos y trabajar por la mejora continua.
  • Somos individualistas en lugar de trabajar en equipo.
  • Hablamos del yo y de la cantidad de logros o metas alcanzadas en lugar de preocuparnos por los logros en la medida que solucionamos problemas para ser felices y servir a mayor número de personas. El logro no importa por sí mismo, lo importante es el bienestar que genera para nuestra vida y la de quienes amamos o la comunidad a la que pertenecemos.
  • Al tener poder perdemos equilibrio intelectual y emocional en lugar de usar el poder para beneficio colectivo manteniendo la sencillez
  • Nos concentramos en cómo tener mas en lugar de concentrarnos en cómo ser mas feliz y solucionar mas problemas.
  • Subordinamos la salud al tener en lugar de concentrarnos en el bienestar integral antes del tener.
  • Si perdemos status nos auto-castigamos y deprimimos en lugar de aprender, crecer y fortalecernos con los errores, re-plantearnos y continuar.
  • Castigamos o menospreciamos a quienes tienen menor estatus en lugar de valorar y apreciar a todos los seres humanos según su condición.
  • Nos castigamos por nuestros errores y juzgamos duramente los errores de otros en lugar de aceptar nuestras fallas, y mostrar empatía con las fallas de otros.

Daño a la percepción de nuestras capacidades

Además del hecho en que en nuestra infancia nos hayan protegido demasiado de cometer errores o arriesgar por miedo de nuestra seguridad, la concepción de los errores es muy importante. Es un hecho todos cometemos errores y la manera en que manejamos las experiencias es en la medida que crecemos como individuos y mejoramos nuestras capacidades. Generalmente somos duros Jueces de nuestros actos y tendemos a hacer varias cosas que demeritan nuestra capacidad:

  • Sobregeneralizar. Decir siempre me equivoco, nadie me entiende establece imposibilidad de acertar o de hacerse entender. Si decimos en lugar: en esta ocasión me equivoqué, no logré comunicarme apropiadamente con esta persona. Nos dimensiona y nos da herramientas para analizar y mejorar.
  • Etiquetar. Soy tonta, Ay que pendeja!, las etiquetas ya sea hacia nosotros o los demás se clavan como conceptos reales inamovibles en las personas. Son aseveraciones irracionales y equívocas, pero las asumimos como realidades. Puestas en los demás no les permiten comportarse de otra manera y puestas en nosotros dañan nuestro auto-concepto y por ende la auto-estima.
  • Concentrarse en una parte y no en el todo. Cuando cometemos un error o algo sale mal tendemos a ver solamente esa parte y no vemos todo lo de antes, el esfuerzo y lo que realmente salió bien y funcionó. Siempre es importante sacar el error e insertarlo en el todo para ver el valor que nos ha dejado la experiencia, el coraje que implicó la decisión y el crecimiento que hemos experimentado.
  • Carga emocional. Tiene que ver con el esquema de valor equivocado, si nuestro valor está basado en lo que hacemos o tenemos al no conseguir algo realmente nos podemos sentir muy mal y es una emoción automática no racional, que no es fácil manejar. Hay un ejercicio sencillo que nos ayuda a racionar esta emoción irracional. Dibujamos un número 1 grande en una hoja. Le ponemos un billete encima, le decimos lo maravilloso que es….¿el uno dejara de ser uno y se convertirá en dos?. NO. Ahora le quitamos el billete y le decimos que es un tonto inepto, que no logro el objetivo ¿ha dejado de ser uno para convertirse en cero?. NO. Sucede lo mismo con nosotros, somos lo que somos independientemente de lo que tengamos, nos den, o nos quiten. Nuestra estatura no aumenta, no somos mas o menos. Pensar esto y tenerlo siempre en mente ayuda a neutralizar la emoción irracional sobre nuestra valía.
  • O todo o nada. La inflexibilidad y la rigidez en las metas, logros, alcances nos pone mucha presión y demerita nuestra capacidad. Aquí ayuda aprender a fijar y medir objetivos es una auténtica protección para la percepción de nuestra capacidad. Debemos ser realistas con lo que podemos lograr y objetivos con el porcentaje de alcance logrado. Todo objetivo, plan y estrategia se ajustan sobre la marcha para incrementar el alcance. No se obtiene todo a la primera de cuentas. la mayoría de las cosas en nuestra vida son resultado de ensayo-error.
  • Auto culpa. Cuando algo no funciona como se planeó o como esperábamos no necesariamente es nuestra culpa, hay una serie de cosas que no están en nuestras manos. Podemos de alguna manera prevenir, pero no podemos controlar todas las variables en todos los casos posibles. No somos dueños de las circunstancias alrededor de los hechos. Solo somos dueños de nuestra actitud para enfrentarlos.
  • Leer mentes. Es común mirar a la gente e interpretarles. Si alguien no nos sonríe creemos que está molesto(a) con nosotros y probablemente han tenido un mal día. Si nos contestan  con seriedad pensamos que hemos hecho algo mal, pero tal vez está pensando en otra cosa. Si la actitud de la persona emocionalmente nos está afectando, es importante hacerle la pregunta directamente. ¿Estás molesto(a) por algo?, ¿te sientes bien?. La inteligencia emocional juega un factor importante. Podemos actuar a la defensiva con alguna persona sin razón.

Conceptos del Deber

Cada cultura, cada familia define lo que debe ser y hacer un buen, hijo, padre, hermano, profe sionista, hombre, mujer, individuo. Cuando éstos conceptos son inflexibles, irreales, restrictivos y matan las posibilidades de creatividad es importante cuestionar su validez y cambiarlos por un que tal si….

Conceptos como: No debo llorar, debo ser siempre justo(a), no debo cometer errores, debo entender,  debo asegurar el futuro de mis hijos,  debo resolver este problema.  Pueden re-plantearse de la siguiente manera:

  • ¿Que tal si lloro hasta desahogarme antes de continuar?
  • ¿Que tal si demuestro mi vulnerabilidad?
  • ¿Que tal si acepto que no estoy seguro(a) de cual es la mejor decisión?
  • ¿Que tal si les pido que me dejen solo(a) mientras proceso esta información?
  • ¿Que tal si enseño a mis hijos(a) a asumir sus responsabilidades?
  • ¿Que tal si convoco a todo el equipo para resolver el problema?
  • Esto nos da fuerza, nos da opciones, nos da libertad y promueve nuestra creatividad fortaleciendo la confianza en nuestra capacidad y mejorando la auto-estima.

Compasión y Empatía

Debemos entender, aceptar, perdonar para poder evolucionar y dejar atrás las huellas del pasado. La empatía nos hace entender la vulnerabilidad del otro. Todos de alguna manera hacemos lo mejor que podemos en las circunstancias que nos tocan, con la información que manejamos y las condiciones que vivimos. No somos nadie para juzgar al otro si hay tanto en nosotros mismos por trabajar. La compasión que otorguemos al otros debemos primero tenerla con nosotros mismos.

Los errores son parte natural del proceso de crecimiento, los juicios son resultado de esquemas de valor equivocados. Es importante validar nuestros conceptos. No necesitamos hacer algo para merecer amor. Somos geniales por naturaleza

Trabajar en equipo, trabajar por la mejor continua, resolver problemas para bienestar de un grupo, concentrarnos en ser felices, valorar y apreciar a todos los seres humanos según su condición, aceptar nuestras fallas y mostrar empatía fortalecen nuestra auto-estima.