Adicionales que hacen la Marca Personal

Cuando estudiamos los procesos de la industria cosmética aprendemos en el tema de “empaque, embalaje”, que el empaque nos implica un costo por mucho mayor al costo del producto mismo (perfume, crema, labial, sombras de ojos etc.) Las materias primas y el proceso implican un costo mínimo que hace muy rentable el producto. Es por esta razón que pueden existir labiales desde unos centavos  en el tianguis de la esquina (haciendo la transferencia de pesos a euros),  un par de euros en la farmacia,  hasta 37 Euros.

No así en la industria alimenticia o manufactura de autos. En la alimentación lo que incrementa valor es la “etiqueta descriptiva”. Un producto BIO siempre es mas caro y nadie cuestiona el hecho de que esté en una lata, un tetrapack, la Bio-leche… ¿en tetrapack?… Si pasó por un proceso industrial, tiene encimas y adicionales; conservadores, es Bio porque ¿no tiene hormonas?, pero cuesta realmente mas cara que cualquier otro tetrapack y la gente lo paga sin cuestionar.  En los autos lo que agrega valor son las características del producto mismo.

Nosotros como Marca Personal

Quiero pensar que en como individuos gestionando Marca Personal; el valor principal somos “nosotros”, no el empaque. Pero aqui empiezan las divergencias conceptuales donde para algunos “las características físicas; nivel de belleza” y el atuendo son “empaque importante”. Puedo entenderlo en la industria de la moda. No me resulta válido en ningun otro campo.

Características del producto o Valor Agregado

1.Apariencia (característica no valor agregado)

La apariencia; desde mi punto de vista como analista de imagen es comunicación. Manda un mensaje que es decodificado por los interlocutores. Esto es una característica de los individuos. No un valor agregado.

Seguro mis colegas de análisis de imagen “querrán matarme”, pero honestamente un cambio de imagen no agrega valor a un individuo y volvemos a las divergencias conceptuales. Cada quien tiene un estilo personal de comunicación y conexión con los otros, unos son alegres y cálidos, unos son sobrios y gentiles, otros son ácidos pero muy humanos, algunos son ácidos inquisitivos. Cada quien dentro de su estilo porta un atuendo y muestra una “cara”.  Pero el “interior” nunca depende ni se altera por los cambios físicos. La imagen apoya el estilo personal, pero no hace un estilo.

Puede haber conexiones de estado de ánimo asociado a apariencia física, cuando estamos alegres, vamos de fiesta, estrenamos trabajo, siempre nos pulimos en nuestra apariencia, cuando estamos tristes, en medio de caos o crisis, en un funeral, nada de eso cuenta. Pero no es que la persona haya cambiado, sigue siendo quien siempre ha sido con un ánimo diferente y lo comunica con todo su ser.

Creo sin duda que la apariencia importa en el sentido de la coherencia con el interior y con el mensaje a transmitir. No podemos permitir que un buen mensaje pase por alto por no “empacarlo” apropiadamente con buena postura, y actitud al transmitirlo. En ese sentido es que la imagen importa.

La apariencia es entonces una conformidad del producto. En calidad una conformidad es una característica requerida mínima para considerar un producto estandar.  Aquello que excede el estándar es lo que agrega valor y nos da un plus.

  1. Trayectoria (característica no valor agregado)
La trayectoria por sí misma no tiene valor. Lo que integramos de ella es lo que cuenta.

No tiene que ver con los estudios, los grados, el nivel de los puestos. Todos tenemos un camino que nos da tablas en algo. Cualesquiera que sea ese camino nos hace ejercer ciertas actividades productivas. Pero el valor del individuo no esta en eso. Suele equivocadamente asociarse el valor del individuo con el “puesto, el prestigio del oficio, la cantidad de ingresos, es el camino que marca una línea pero hoy mas que nunca suele  casi desaparecer cuando una empresa se va a la quiebra, y hay desempleo. La trayectoria tristemente en muchos lugares no cuenta. Pero objetivamente debemos saber que nuestro valor no va en ello.

No valemos mas o menos por el puesto, por los años que hayamos trabajado, por la cantidad de dinero que hayamos ganado. En este sentido la trayectoria por si sola no agrega ningún valor. Lo que agrega valor es lo que nosotros integramos a lo largo de ese camino en nuestro haber de habilidades para resolver problemas y alcanzar resultados; por ejemplo.

  1. Habilidades (valor agregado)
Lo que somos capaces de crear y compartir para beneficio de un mayor número de personas.

Si bien es cierto que todos tenemos ciertas habilidades no todos contamos con las mismas o ciertas habilidades equivalentes son utilizadas con diferentes resultados.

La habilidad de comunicación aquí no es lo mismo que la comunicación de la apariencia, aquí implica identificar, usar, entender y regular emociones al interactuar con los demás.

Cualesquiera que sea la trayectoria el valor es la experiencia para resolver problemas, y dar resultados. Cualquiera que haya sido el puesto hay que saber hacer sinergias con un grupo de personas.

La intuición en la toma de decisiones, sin duda ira tomando valor conforme la tecnología siga creciendo. El internet de las cosas, la inteligencia artificial, mas digitlización de procesos. Pero incluso para profesiones emergentes como Big Data, la intuición toma un papel importante en el análisis estadístico de información.

Las habilidades si nos dan valor, nos dan un sello personal, nos diferencían porque no hay dos personas iguales, incluso con una trayectoria similar. Las habilidades si son determinantes para nuestro nivel de ingresos, no porque sea nuestro valor como individuo; tampoco es así , sino porque esto es lo que aporta a las situaciones y a los otros individuos.

  1. Sabiduría

La información en esta era es poder. Pero valen mas el juicio y la visión para utilizarla. La manera en que se le da forma, sentido y se genera con ella valor a la comunidad hace la diferencia.

El individuo que saber identificar lo que vale, filtrar la basura y la distracción, apoya lo que aporta. Se concentra en lo que vale. Ese individuo genera sinergias a su alrededor. Encontrar justo lo que hace falta y ponerlo en la mesa en el momento apropiado. Es la tarea del sabio.

Agustín Saavedra Weise en su blog nos aclara : “La sabiduría es más fuerte que el conocimiento, implica en cierto modo, una decantación de lo conocido, una profundidad mayor, una suerte de conocimiento impregnado de cosas buenas, de ética, de experiencia, de un análisis de las decisiones o acciones en función de lo malo y lo bueno, etc. ”

Tener voz y alcance es importante pero pierde valor en manos de los individuos que solo buscan su propio beneficio. El que crece y no comparte en un momento toca pared.

Ganar-ganar a todo nivel es posible, cuando cada una de las partes contribuye con algo para beneficio de todos.  No todos aportamos en la misma medida, en la rueda de la vida todo sube y baja. Se da en la medida de lo que se tiene.

Esta bien claro que quien poco da, poco tiene que aportar. En esa medida es que hacemos marca.

Pero por su puesto cuidado con “mucho y poco” porque son palabras relativas, dar mucho para algunos es nada y nada para algunos es todo. Por ello es que la trayectoria no nos da ningun valor si no hemos ganado sabiduría en el camino.

Las cosas que mas valen no tienen que ver con la cantidad o volumen de lo que se da. Dar a una persona atención indivisible es uno de los actos mas gentiles que pueden existir. Es algo que aporta, que deja huella, que hace marca.

Los adicionales que agregan valor no están fuera

 

Todo lo que aporta está dentro, es ahí donde hay siempre que trabajar, es ahí donde hay que recurrir, pero nunca hay que clavarse tanto en el funcionamiento interior. ( I’ve been there, done that!)… Vivir en el aquí y ahora, observar y fluir con la vida, con confianza, escuchar del interior la voz de la conciencia que nos dice: “alerta, mira por aqui, eso no!”.

Los niños son maestros del aprendizaje acelerado, porque no tienen las barreras del “conocimiento”, tienen la voz de la “intuición” y la “sabiduría” natural.

Mi hija la mas pequeña a los dos años un día en la cocina se para y me observa. Yo seguro estaba en mil cosas: la comida, un artículo, la tarea de las niñas, recoger la casa. Después de un rato me pregunta: “¿mamá sabes vivir? “. Recuerdo que detuve todo para resetear la pregunta en la mente… La miré con cara de interrogación pero me respondí….No!!!, ella no me esta preguntando lo que escuche!… la ignoré y seguí con mi mil por hora. Y la pequeña levanta la voz y esta vez me dice: “¿Mamá sabes vivir con mi papá?”.

Ay! guey!!! esta pequeña de dos años SI está haciendo preguntas filosóficas!. Entonces si detuve todo, me senté con ella en el suelo y le dije: “Mi hija, te confieso que a veces la vida me resulta difícil, pero tu papá y yo nos esforzamos porque todo funcione de la mejor manera”.  Ah!!; contesta, me lo imaginé!. Se dió la vuelta para irse a jugar y le pregunté: “Johanna, ¿tu sabes vivir?”, y se volteó torciéndome la boquita y abriendo los ojos con cara de “HELLO!!!”, Estoy aquí para que me enseñes!”, obvio no lo dijo pero todo sus gestos y lenguaje corporal me lo respondieron. OK, ok, tal vez si tuvo la lucidez de hacer semejante pregunta podría darme la respuesta.

La respuesta está en nosotros, y cada día recibimos una pista, la sabiduría es lo que nos ayuda a descifrar esas pistas y darles sentido. Eso sin mas ni menos es la información y el poder de la misma.

En nuestra voz interior es que siempre encontramos nuestros agregados de valor que muchas veces de manera consciente desconocemos.

 

BESOS.