Acompañar y llenar vacíos es el sentido de las redes sociales

¿Compañía Auténtica en las Redes Sociales?
¿Compañía Auténtica en las Redes Sociales?

Todos sufrimos algo de soledad en compañía. Hablo de tener un vacío interior que no tiene que ver con el ser soltero casado, amar o no amar. No tiene que ver con el tener una relación y/o comunicación satisfactoria. Rascando un poco en filosofía, teología y física cuántica, tiene más que ver con  la constante búsqueda del yo interior, la esencia de Dios de la cual fluimos que no sacia hasta regresar a ella, o la nada a partir de la cual creamos y/o modificamos nuestro entorno. Todos tenemos ese recoveco no explorado que si alguien descubre y toca; conecta, nos abre un universo  y llena ese espacio.

Nunca deja de haber esos espacios porque estamos en continua evolución, en búsqueda y crecimiento permanentes hasta el día de la muerte. Ese vacío, que se llena al encontrar respuesta en la interacción con alguien, abre otro nuevo vacío o búsqueda que otro proceso o interacción ha de llenar.

La información nos conecta. Las respuestas nos acompañan en nuestro andar.

Al buscar y encontrar conexión lo que hacemos es intercambio de información. No hay una sola persona que no tenga información valiosa digna de llenar vacíos, enriquecer saberes y acompañar a alguien en sus búsquedas. Cuando alguien toca esa necesidad, la atiende, la resuelve, la sacia; nos llena el vacío. Ese alguien se convierte en compañero(a) en el camino.

Los grupos y comunidades se integran y fortalecen al intercambiar información relevante al tema o punto que inicialmente los unió. Así las nuevas mamás descubriendo las complejidades de la maternidad, intercambian su manera particular de aprender y procesar información. Algunas liderean acciones para resolver necesidades no óptimamente tendidas. Los nuevos escritores enfrentando el abrirse camino en un ámbito saturado y difícil de andar, descubren y comparten entre sus iguales maneras de allanarse el camino. Cada profesión y área de nuestra vida: profesión, salud, pareja, moda y estilo, es atendido por un grupo diferente.

Nunca hay una persona o grupo que responda a todas las búsquedas de un individuo. A más grupos, mas respuestas, mas riqueza interior y mas compañía en el camino. Esta es sin duda una de las riquezas de las redes sociales.

El nivel de compañía está determinado por la cantidad de información que integramos a nuestra vida o el nivel de impacto que la información ejerce.

Tenemos ciclos y variedad de especialistas a los que recurrimos. En ocasiones acudimos periódicamente a una fuente, un especialista, un referente y nos empapamos de su información, la compartimos, la integramos a nuestra vida de alguna manera. Al cabo de un tiempo soltamos ese especialista, o referente para acudir a otro en otra área en particular. Otras veces acudimos a varios especialistas cuya información se complementa.

La información que frecuentamos y compartimos está directamente relacionada con los procesos en los que estamos involucrados y el tipo de problemáticas que debemos resolver o enfrentar. En la medida que una problemática queda resuelta, empezamos a movernos a otras áreas. Sin embargo no quiere decir que olvidamos o dejamos aquella fuente o persona. La solución que integramos de el/ella va madurando en nuestra práctica, nos acompaña y le tenemos presente.

Hay personas que son fuente inagotable de recursos y otros que son mas moderados. El impacto y nivel de compañía que nos ofrecen no depende de la cantidad de información sino de lo que integramos de ellos a nuestras vidas. Muchas veces integramos mas la parte personal que su información. Muchas personas nos sirven como modelos de roles de los cuales podemos tomar lo que se adapte a nuestra situación de vida particular.

Sentido utilitario de la compañía y oferta de soluciones

Fuera de las redes sociales como seres humanos continuamente llevamos a cabo el proceso de intercambio de información entre familiares, amigos, cursos de capacitación, charlas informales, programas de televisión o mera observación. Las redes sociales nos han hecho expansivos y ahora podemos tener mayor alcance y simplemente surgir en diferentes escenarios y ámbitos con nuestras respuestas, soluciones e información. Las redes sociales hacen que nuestra información, soluciones y características personales tengan alcance mas allá del entorno de familiares, compañeros de trabajo y amigos.

La habilidad que cada quien tiene para transmitir sus saberes depende de la claridad y precisión para describir los beneficios y la transformación de sus respuestas. Otro punto clave es lograr que dicha información sea asequible y  fácil de implementar. Los formatos que la información puede tomar son variados: clase, conferencia, diagrama de procesos, manual, libro, curso, producto. En el momento en que se profesionaliza y se distribuye a modo de alcanzar un mayor número de personas y los efectos de ese saber se hacen visibles y claros en otras personas. Nuestro saber se valida y crece tanto su beneficio como el costo por la percepción de utilidad del mismo. El valor esta dado mas que por la información por el nivel de impacto y transformación que genera la misma. La demanda esta determinada mas que por la innovación o genialidad de la respuesta por la gravedad del problema que atiende y la cantidad de soluciones disponibles para ese problema.

 

La compañía es gratuita. La información y sus efectos tienen un precio

Es un placer para  los dueños de la información verla fructificar. Toda la información que sembramos tiene un efecto y tarde o temprano produce un resultado, en algún sentido, en la vida del grupo donde se genera. Desde el momento que alguien asume e integra algo de la información, se establece una conexión de compañía que permanece.

Los cambios que esta información genera en la vida de otras personas se convierten en testimonios, pruebas de la efectividad de dicha información. Por lo que en cuestión de marca el objetivo debería ser generar la mayor compañía posible y con ella cambios patentes e incuestionables en quienes la tomen y la hagan suya.

La transformación tiene un valor. Merece la remuneración digna acorde con el efecto en nuestras vidas. La compañía no tiene precio y es un incuestionable valor agregado que recibimos al formar parte de una o varias comunidades o grupos en redes sociales. El crecimiento lo determinamos nosotros al tomar de los diferentes profesionales la parte valiosa de su conocimiento. Pero muchos eligen quedarse con la parte gratuita un poco en la ignorancia de lo que hay mas allá.

Ciertamente es mucho lo que ignoramos en muchos sentidos y tampoco es posible enrolarnos en todas las áreas de crecimiento requeridas. No da el tiempo, la vida y el bolsillo para tanto. Como apasionada del conocimiento felizmente saltaría de un curso o programa a otro. Pero también se requiere tiempo para asimilar y madurar ciertos conocimientos. Lo que me queda claro es que permanecer en la parte gratuita de la información de los demás es quedarse en el margen del crecimiento real.

Criterios de Selección

Como con la selección de pareja. No puedes andar con varios a la vez. Si eres de los que se atreven a ello, es un hecho; te complicas la vida innecesariamente y no obtienes lo mejor de ninguno. Las opciones cuyas soluciones sean fácil y rápidamente integradas a nuestra vida y monetizables son en mi juicio las primeras que se deben explorar. Las otras no deben descartarse pues son las que nos darán la solidez del conocimiento, y el prestigio. Hay cosas que podemos solventar con conocimiento precario. Pero nunca debemos permanecer en el área de conocimiento precario. Eso deja clara evidencia de falta de compromiso, profesionalismo y desarrollo. Lo que pagamos por lo general acelera el proceso de crecimiento y establece nexos fuertes en nuestra red de contactos.

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