Abrir los Ojos o Cerrar los Ojos…El sentido es lo que cambia el resultado

CUÁNTAS VECES CERRAMOS LOS OJOS PARA NO VER; Y CUÁNTAS VECES LOS CERRAMOS PARA VER MEJOR !

La reflexión me encantó y va muy de la mano con lo que últimamente he escrito sobre los bloqueos y los límites que estos nos imponen. La conciencia en el aquí y el ahora, la verdad nos liberan de los bloqueos. Vemos con frecuencia lo que queremos, elegimos o podemos ver. Podemos abrir los ojos y escoger ignorar lo que vemos, podemos cerrarlos y con atención plena potenciar crecimiento en algún sentido. La diferencia la marca la intención con que llevamos a cabo las acciones.

Ojos Inexpertos

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Cada día nos perdemos la mayoría de lo que acontece ante nuestros ojos, en nuestro propio cuerpo, en la distancia a través de lo que generamos. Somos bombardeados por una cantidad infinita de estímulos a los sentidos: aromas, sonidos, sensaciones. La ignorancia selectiva tiene un sentido que nosotros llamamos “concentración”.  Como leer con atención un libro, escuchar con claridad a la pareja, no detenernos en el camino al trabajo a contemplar el infinito mundo de estímulos a lo largo del camino a modo de llegar a tiempo.

Deformación Profesional

Existe además de la ignorancia selectiva la deformación profesional que en algún artículo describí como “el Ojo Editor” vemos lo que el checklist de nuestra profesión marca. Teniendo el privilegio de haber convivido profesionalmente con músicos, editores, contadores, ingenieros, programadores y analistas, economistas y directivos, además de diversas nacionalidades. Me queda claro que cada quien ve la vida según su  profesión, percibe cosas diferentes y descifra el mundo con diferentes enfoques.

Es muy común andar por la vida y ver discriminando de manera selectiva o según los filtros de nuestra profesión.

Ojo Experto Diferentes Perspectivas

Los libros del futuro
Los libros del futuro

Es muy útil ver  las situaciones desde una variedad de perspectivas. No es posible usar todas estas perspectivas en todos los casos, ni de manera automática. Por lo general usamos una perspectiva; la propia. Es sin embargo valioso conocer las otras para considerarlas cuando la situación amerite. Como el caso que describí de Ernesto Peña y su descripción del día. Pude primero usar mi percepción, luego al oír la segunda percepción, consideré una visión diferente, como espectadora con diferente información y vi algo diferente que no había visto antes.

Primera Posición:

Experimentar la situación con tus propios ojos, oídos y sentimientos. Pensando en lo que es importante para nosotros y lo que esperamos lograr. Cuando algo nos afecta, mas que reaccionar entender de dónde viene la emoción, reacción o sentimiento es lo que nos da la VISIÓN CLARA del aquí y ahora. Algunas cosas nos lastiman mas que otras y ante la afectación hay también cosas que nos fortalecen, nos permiten salir adelante en momentos difíciles.  Todo tiene origen en nuestros valores y creencias. Cuando  algo nos molesta, nos duele o lastima. Hay una verdad que no hemos querido ver, hay una creencia consciente o inconsciente que produce esos sentimientos y está en nosotros cambiar ese concepto y eliminar la afectación. Podemos descubrir que estamos evitando ver algo cuando el cuerpo se afecta. El estómago, la espalda, los brazos, la quijada. La verdad es ligera a todo nivel. Liberadora en todo sentido. Descubrir y ver la verdad como tal nos aligera un peso en la espalda, en todo el cuerpo, la carga emocional fluye sin atorarse en el cuerpo.

Segunda Posición:

Ver la misma situación poniéndose en el lugar de la otra persona. Intentar ver, oír y sentir lo que el otro está percibiendo. Podemos oír, ver  y entender sus valores, sus actitudes. Aquí podemos percibir si actúan desde el miedo, la rabia y ver el origen de esas emociones. Otras prioridades, otras percepciones tan válidas como las nuestras. Al final del día todos hacemos nuestro mejor esfuerzo por hacer de la vida una experiencia valiosa. Evitar los juicios, mirara con gentileza tratando de entender mas que de juzgar y cambiar. No quiere decir que perdamos nuestro propio punto de vista, ni que lo supeditemos a la visión del otro. Es mirar la misma situación desde otro ángulo. Viene a mi mente la parábola de los ciegos y el elefante. Desde nuestro ángulo y perspectiva cualquier situación es lo que nos ha tocado experimentar. Pero quien está desde otra posición percibe algo totalmente diferente y muy válido. Justo aquí vale mucho cerrar los ojos y experimentar la piel y el ángulo del otro. Nada fácil, pero posible y en muchos casos realmente necesario.

Tercera Posición:

Alejarse de la situación  y mirarla como espectador de televisión. Aquí nos surgen opiniones que vendrían de un tercero no involucrado. Ya no soy yo, ni el otro, es la situación de manera general sin emociones o afectaciones personales. Todo proceso, todo sistema tiene sus propias reglas del juego en las que cada miembro asume un rol que debe cumplirse de cierta manera. Recuerdo un proceso de liquidación abrupto donde fui enfrentada a un grupo de varios miembros de recursos humanos y abogados. Todos hablaban y me urgían firmar documentos con sus argumentos. Algunos con cara suplicante, otros con cara amenazante. Todos definitivamente alterados de alguna manera. Yo entendía que el proceso tenía un curso y sabía que podía evitar que sus preocupaciones me afectaran.

Debía revisar el todo; la siguiente posición donde habría afectaciones en el sistema (familia) al que pertenecía y era mi prioridad tomar la decisión correcta en tiempo  y forma. Me di cuenta que no tenía muchas opciones, pero en medio de esa difícil situación. Seguía teniendo elección y decidí tomarla con sangre fría. Salí de ese lugar con todo el derecho que me daba tomar mis propias decisiones en el momento que lo considerara prudente y así se los informé. Todos quedaron ahí con sus nervios, emociones; muy lamentables. No menos lamentable que lo que yo tendría que hacer. Pero al final cada quien era responsable de su propia parte. Yo no asumiría el tener que resolverles el momento emocional. No era mi responsabilidad. Tenía mis propias preocupaciones por resolver.

Cuarta Posición:

La perspectiva del sistema al que pertenecemos: familia, grupo, sociedad. Aquí es crucial entender la dinámica del grupo y la afectación en el mismo. No solo del hecho particular. Dando un poco seguimiento a lo anterior. Saber o sentir que si peleaba lo que en mi opinión era un proceso mal llevado, pugnaba porque ese grupo tomara mejores decisiones con el resto del personal. Por mi parte decidí usar los recursos legales que defendían mis derechos, con las claras consecuencias (ilegales) que ese grupo amenazaba. Los demandé legalmente y fue un proceso desgastante por varios años. Muy desagradable, pero hoy volvería a hacerlo por el sistema (justicia laboral). Hoy se también que era posible una mejor negociación a la que no se prestaron sino al cabo de varios años. Al final tuvieron que ceder, pero el desgaste para todos fue inminente. Aquí este hecho debe verse en el todo país, el todo situaciones de vida para la familia; del que son parte y en ese todo. Hay mucha riqueza y mucho crecimiento en varios sentidos. Esta perspectiva le quita el matiz y el drama y le ubica en una línea donde el devenir y el continuo se dieron lugar para cambios que debieron tomar lugar a fin de dar lugar a otras riquezas. Ese devenir nos coloca en el aquí y ahora al que pertenecemos y que sería totalmente diferente de no haberse dado esa situación. Aquí no solo vemos como espectadores, aquí se ve presente, pasado y futuro. Vemos el total que nunca dependen de una persona, ni de un hecho aislados cuando sabemos ver de esta manera. Vemos el continuo infinito al que pertenece la situación y nuestra vida. Es sin lugar a dudas una nueva perspectiva liberadora, e inspiradora.

BESOS

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Posted on: 13 Marzo, 2016, by : gracielavaldezvera
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