5 Secretos para irradiar felicidad

La felicidad es una luz que nosotros controlamos
La felicidad es una luz que nosotros controlamos

¿Que importa realmente en la vida?

Todos tenemos la vela interior y en el correr de la rutina, de las metas, de la carrera por los logros podemos apagarla sin percatarnos de ello. Solo se puede correr con una antorcha. Entonces si queremos seguir corriendo para que la vela no se apague hay que convertirla en antorcha.

Mantener la luz encendida mientras vivimos es lo más importante. De otro modo vegetamos más que vivir. De la vida lo más importante es vivir, y después amar.

Por su puesto con esto viene la sobrevivencia, el sustento, la calidad de los mismos. Todos estos últimos; conceptos abstractos, que tienen diferentes significados según el momento en nuestra vida, el género, la cultura, la idiosincracia, la generación. Solemos concentrarnos mucho en ellos y analizar sobre-manera, comparar con información incompleta.

1. Aprendamos a ver nuestra vida

Más que evaluar y comparar lo que somos y tenemos hay que ver con gratitud las experiencias de vida, la gente en el camino, las iniciativas, las cosas por hacer que aún nos levantan día a día. Todos tenemos algún problema que a la luz de otra persona sería una bendición. Recuerdo en una fiesta de cumpleaños infantil estábamos algunas mamás quejándonos de lo que hacen los maridos que nos ponen los pelos de punta. De pronto habla una mamá soltera y dijo algo que nos dejó calladas a todas: con todas sus imperfecciones están presentes con sus hijos. Sabíamos que ella educa a su hija con apoyo distante del padre, pero sin su compañía. No se trata de ver el lado rosa, de negar las dificultades reales porque de otro modo no se resuelven. Se trata de ver con autenticidad el todo a la luz de una realidad íntegra. Ni todo lo malo, ni todo lo bueno. Saber poner atención a las oportunidades de cada día. Independientemente del estado de las cosas. Cuando tenemos un problema nos concentramos en él y dejamos de ver el resto. Realmente ver el todo nos hace dimensionar mejor nuestros problemas, que por difíciles y desagradables. No son insalvables.

2. Compartir nos hace ricos

Cualquier cosa compartida es especial. Si lo que tienes no compartes ¿de que vale?.  La gente más sencilla ofrece  y da más. En la Sierra Mixe en Oaxaca, donde hay tanta pobreza, cuando llegas a una choza caminando te ofrecen un tapete para sentarte, una tortilla, sacan sus galletas (que son un lujo) y te los ofrecen con generosidad, acompañadas de un té. Es una gran lección para los que nos quejamos por no tener suficiente. Vivimos llenando necesidades de manera insaciable. Nos sentimos miserables si no podemos comprar algo, pero tenemos todos mucho que ofrecer. Un buen oído a los problemas de otro es mucho para dar. No necesitamos ser ricos y dar cosas maravillosas y caras. Nuestro tiempo, una sonrisa, palabras gentiles, un RT a este post … 😀 ja!!!. Ya en serio…Si alguno de ustedes tiene hijos o está cerca de un niño puede ver como recogen piedras, hojas, ramas en el camino, y las más hermosas las guardan para mamá y/o papá. “Mira lo que te traigo!”, dicen con orgullo. Los niños hacen dibujos y mensajes secretos para regalar.

3. Hacer lo de siempre de manera diferente “disfrutándolo”

Todos comemos, nos bañamos, nos maquillamos o digamos nos arreglamos y en un punto se convierte en una rutina mecánica por hacer lo más que podamos en el menor tiempo posible. A fin de alcanzar metas. Literalmente con cada cosa que hacemos; si pensamos ¿de que manera puedo hacer esto más grato?…digamos… el baño. Apagar la luz, unas velas, música, una escencia, una envoltura en el cuerpo y el baño puede convertirse en un Spa en casa. Estamos frente a la compu, un te o café, unas bayas con vino la foto de un ser querido junto a la pantalla y lo ordinario se vuelve especial. No se necesita mas dinero. Un poco de creatividad y voluntad para hacer el momento grato para nosotros y para los compañeros del trabajo y la familia con quien compartimos el techo. Mi pequeña de 2 años cuando estamos en la mesa de repente se para y dice: ” todos a bailar así” y empieza a moverse. Nos da tanta risa! sus hermanas, mi esposo y yo nos paramos inmediatamente y lo hacemos. Suena tonto pero hace el momento diferente, especial, grato. Otra nos dice en la merienda: Augen zu! (cierren los ojos) y nos pone un mensajito escrito en cada lugar. Abrimos los ojos y vemos un papelito con colores y una letra en proceso que dice: TE AMO o ERES GENIAL.

4. Decir y demostrar tus sentimientos

Todo lo que hacemos en teoría es por los que amamos y/o decimos amar. Los que nos preocupan: la educación y/o alimentación de los niños, la justicia, el amor, la libertad, la autenticidad y entre tantos haceres no tenemos tiempo para decirle a toda esa gente por la que trabajamos y hacemos las cosas: TE QUIERO, TE AGRADEZCO (que leas esto), Me interesa tu bienestar y desarrollo, Deseo lo mejor para ti hoy y cada día, Espero que lo que hago contribuya a tu bienestar de alguna manera. Cuando estés listo(a) para dar pasos grandes te acompañaré en el camino. Admiro lo que haces, estoy orgulloso(a) de ti. Me motiva tu trabajo y entusiasmo. Pensamos que en nuestro día a día se hace obvio nuestro interés, pero no hay nada como vocearlo claramente con palabras. Todos lo necesitamos y dentro de nuestro corazón lo deseamos. Seamos más generosos con nuestras demostraciones de afecto.

5. Despojarnos de lo mas que podamos

La vida se encarga de enseñarnos esto muchas veces y no terminamos de entender el mensaje. Vemos a los huérfanos entendiendo que los padres son de vital importancia para su sobrevivencia y aún con mucha dificultad sobreviven. Pensamos que si no tenemos esto o aquello, que si perdemos esto o aquello no nos quedará nada. ¿Cuántos enfermos terminales descubren el sentido de la vida al saber que les queda poco por vivirla?. Nos cuesta mucho desprendernos de las personas, de las cosas, de las experiencias. Viktor Frank perdió todo en el holocausto, recibió maltratos y vejaciones y logró encontrar sentido a pesar de tantas pérdidas. No tenemos que propiciarnos carencias. La vida se encarga de distribuirlas gradualmente. En el momento que nos toca vivirlas hay que crecer interiormente y darnos cuenta que nuestra vida puede continuar sin eso que creíamos era tan importante. No será lo mismo, por su puesto. Dolerá sin duda, pero de nosotros depende rehacer con lo que queda. En nuestro interior los momentos vividos, las personas, los logros son parte de nuestra eterniddad. También es cierto que ya nadie puede quitárnoslo. Nuestro presente y futuro no dependen de ello pero nadie puede negar que existieron y hoy son parte de nuestra historia. Nuestra eternidad.

 

 

G   r   a   c   i   a   s

 

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Posted on: 24 Diciembre, 2014, by : gracielavaldezvera
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