3 Cosas Fuera del Desempleo que Detienen Nuestra Vida

Da continuidad a tu vida
Da continuidad a tu vida

Si quieres cambiar una realidad de manera drástica. Toma acción drástica. Mucho hemos oído: Si sigo haciendo lo mismo, obtendré los mismos resultados. Quiero diferentes resultados; debo hacer algo diferente. Suena sencillo y lógico en concepto. Es realmente difícil en la vida real. Somos el resultado del ambiente en que vivimos, las personas con quienes convivimos, los diálogos en los que tomamos parte, la información que recibimos, las cosas que creemos, la rutina que nos mueve todos los días.

a. La opinión y expectativas de otros sobre nosotros limitan nuestra vida.

 

No hay optimismo ni mentalidad que valga ante todo un ambiente con vibras y opiniones contrarias. Por un lado se dice mucho que el estado mental puede cambiar toda una realidad y por otro se anula completamente esta posición diciendo que solo actuar hace la magia. Para mí en los momentos de crisis lo más difícil ha sido lidiar con los sentimientos, pensamientos y actitudes de la gente a mí alrededor. Créanme no se trata de fortaleza mental ni de actitudes ni aptitudes.

Cuando decidí estudiar música. Familiares y amigos me decían que “estaba mal”. Que terminara una carrera de “provecho” y luego hiciera lo que me diera la gana. Sentía la desaprobación de todo el mundo. Fue difícil lidiar con las expectativas que la gente tenia de mi por la mera apariencia. Cabello largo chino alborotado, pantalones rotos y aguados. Me veían hippie, me echaban el coche encima. Me gritaban amor y paz. La gente nos impone roles. Nos puede ver con lástima, con odio, con desconfianza según sus propias percepciones. En otros momentos por andar con tacón, maquillaje y cabellos todo en su lugar me percibían como niña fresa y odiosa. Cuando decidí vivir con el que ahora es mi esposo. Me veían como la oveja negra de la familia en camino a la perdición.

Podría mencionar muchos otros momentos pero el punto es básicamente mostrar como podemos y debemos encontrar fuerza contra las opiniones contrarias.

  • En ocasiones pensar y planear sin compartir hasta que tengas resultados irrefutables que  opiniones contrarias aplasten, o estés en el punto sin retorno que los demás puedan bloquear.
  • En ocasiones simplemente guardar distancia hasta poder integrarte con fuerza.

Increíblemente no se trata solo de tomar distancia de los extraños que te juzgan mal. Muchas veces de familiares y amigos. Amo a mi familia, amo y respeto a mis amigos. Pero veo claramente que todos amamos con expectativas limitantes. Nuestros miedos los detienen, nuestras expectativas frustran sus intentos y logros. Lo he vivido como madre con mis hijas. No es fácil amar con la libertad de soltar y permitir que quienes amamos se equivoquen y “sufran”. El Doctor Bach cuando fue diagnosticado cáncer escribió que percibía el miedo de los que le amaban como dolor en su cuerpo. Se alejó para hacer sus investigaciones y vivió suficientes años para terminar el sistema de Flores de Bach. No se trata de llevar la contra a la familia o amigos. Se trata de tener valor de seguir el camino con firmeza. Si nos equivocamos son nuestros errores y nuestro crecimiento. No su responsabilidad como suelen pensarlo.

En marca personal es cierto que seleccionas lo que muestras y muestras lo que quieres que vean. Pero también es cierto que nadie se traga lo que no tenga una coherencia mínima. La gente se crea conceptos de ti con base en las selecciones que haz hecho de lo que decides compartir, mostrar. Es una parte de tu verdad. Idealmente lo más cercano a tu verdad. Cuando un grupo fuera de tus familiares y amigos te “perciben” de manera diferente. Generas un cambio real en ti y un cambio en tu vida. Como nueva escritora recibí mucho mas apoyo, consejo y aceptación del grupo de escritores que de familiares y amigos que no estaban de acuerdo con que publicara el libro. Les daba miedo, pena, que se yo.

b. El entorno en el que nos encontramos

 

Los lugres vibran realidades irrefutables. Las pandillas de los barrios bajos marcan un patrón de vida inamovible. Hice unas investigaciones informales sobre niños de la calle y contacte a una investigadora social que me mostro los resultados de años de investigación y fue para mí tan devastador ver como existen personas que no conocen el mundo más allá de 4 cuadras; su región marcada para la pandilla. Son zonas cerradas al exterior. Quien entra sin pertenecer muere, quien sale sin permiso muere. Pude gracias a esta investigadora interactuar con un par de jóvenes y casi muero de dolor al escuchar lo que era la vida para ellos. Primero me confirmaron lo que digo en el punto anterior. Para ellos lo más difícil para salir de su situación marginal es lo que la gente piensa de los “chicos banda”. El temor, rechazo, estereotipos que se les impone. No les deja otra opción que matar, robar, violar, drogarse. Viven un mundo de violencia y abuso cruel a todos niveles. Uno de ellos logró salir de ese ambiente y le costó un ojo que su propio padre le sacó con un pica hielo. Con el ojo que le quedaba veía a su alrededor sin dar crédito a lo que existía en el mundo fuera de las 4 cuadras que habían sido toda su existencia. Este es un caso dramático. Pero todas nuestras vidas lo son. Si salimos de nuestro barrio o del grupo de profesionistas con que siempre convivimos abrimos nuestro mundo a otras posibilidades. Si salimos del país encontraremos realidades diferentes. Sistemas de vida diferentes y válidos. Otros horizontes. La vida no es lo que creemos, o lo que vemos a nuestro alrededor. La vida tiene mucho más de lo que podemos imaginarnos. Pero requiere valor salir de nuestros 4 cuadras y en el proceso posiblemente dejemos partido algo de nosotros. Pero bien vale la pena el intento. Lo que ven nuestros ojos parece tan real e incuestionable que lo creemos una realidad absoluta inamovible.

Si lo que vez no te gusta cierra los ojos y sigue caminando en línea recta; aunque sea por inercia hasta que al abrir los ojos veas algo que te agrade lo suficiente para seguir viendo. Nunca te quedes en un lugar cuya realidad te agobia. Siempre hay algo más allá lo creas o no.

c. Frases y palabras deterministas y limitativas.

 

Hay creencias fuertes que paralizan la vida de las personas. Son creencias generalizadas que imponen realidades presentes y futuras para grupos enteros. Son frases que se sueltan como hechos incuestionables. Pocas personas de esos grupos se levantan contra esas ideas dominantes para presentar nuevas realidades. Quienes intentan hacerlo; con frecuencia reciben burlas, rechazo, juicios.

  • A cierta edad ya no es posible…
  • Una mujer no debe…
  • Un hombre no debe…
  • Para poder tal… es necesario … tal
  • Siempre
  • Nunca
  • Todos
  • Nadie

Estas palabras son capaces de paralizar la vida y las oportunidades de cualquier persona. Decir por ejemplo: Te equivocaste con esta decisión es muy diferente a decir. Siempre te equivocas, o siempre tomas decisiones sin pensar con cuidado. Esto lo sé y lo asumo; viene muchas veces de nuestros padres y de nosotros para los hijos. A veces dicho con la “mejor intención” de ayudar y corregir. Pero a la larga sin saber bloqueamos el crecimiento interior. Es importante monitorear las palabras que usamos. Cualquier frase determinante que asuma una misma situación para presente y futuro es de hecho irreal. Decir “nadie me entiende”. Es generalizar y no dar oportunidad a que en el futuro alguien lo haga. Decir cuando hablo de…. tal no pareces entenderme. Es totalmente diferente. Aquí se limita la no comprensión a un contexto o situación y da oportunidad a que en el futuro haya entendimiento y dialogo.

Si nunca puedo ¿para que voy a intentarlo?. Si siempre fracaso ¿para que voy a intentarlo?. En esta ocasión fracasé. Esto…no funcionó. Pero es posible que funcione si cambio las cosas o que lo mismo funcione en otro momento con otras personas. En fin.

La meta es dar continuidad a la vida. El objetivo es identificar los factores que nos paralizan, o limitan y buscar alternativas para liberarnos de ellos. Como dije en el articulo anterior sobre la vulnerabilidad. No podemos aprender teorizando. Hay que echarnos al ruedo y ser vulnerables. Así surge nuestra grandeza.